El caso, que sacudió al mundo del fútbol, ocurrió el 20 de agosto de 2023 en Sídney, Australia, durante la ceremonia de entrega de medallas. Rubiales, en un acto sorpresivo, sujetó la cabeza de la jugadora Jenni Hermoso con ambas manos y le dio un beso en los labios sin su consentimiento, según la sentencia confirmada este 25 de junio de 2025.
La justicia española determinó que el beso tuvo una clara connotación sexual, rechazando los argumentos de Rubiales, quien insistió en que pidió permiso a Hermoso y que el acto fue consensuado. El tribunal desestimó esta versión, respaldando la declaración de la futbolista, quien expresó su disgusto desde el primer momento.
Además de la multa, Rubiales enfrenta restricciones legales. La sentencia le prohíbe acercarse a menos de 200 metros de Jenni Hermoso o comunicarse con ella durante un año. También deberá indemnizar a la jugadora con 3,000 euros por daños morales, una cantidad considerada adecuada por el tribunal.
El fallo también absolvió a Rubiales y a otros tres acusados, Jorge Vilda, Albert Luque y Rubén Rivera, del delito de coacciones. La Fiscalía había señalado presiones hacia Hermoso para que declarara que el beso fue consensuado, pero el tribunal no encontró pruebas de violencia o intimidación.
Este caso generó un impacto global, impulsando un movimiento contra el sexismo en el fútbol femenino español. La condena inicial, dictada en febrero de 2025, fue recurrida tanto por la defensa de Rubiales como por la Fiscalía, pero la Audiencia Nacional ratificó la resolución, cerrando un capítulo polémico.
Rubiales, quien dimitió en septiembre de 2023 tras semanas de controversia, anunció que apelará nuevamente la sentencia. Sin embargo, el tribunal enfatizó que no existe un derecho a besar sin consentimiento, marcando un precedente en casos de agresión sexual.
Jenni Hermoso, actualmente jugadora de Tigres Femenil en México, ha recibido el respaldo de sus compañeras y de la comunidad futbolística. La sentencia refuerza la importancia del consentimiento y el respeto en el deporte, un mensaje que resuena más allá de las canchas.
El fútbol español sigue enfrentando retos para erradicar conductas inapropiadas. La resolución de este caso es un paso hacia la igualdad y el respeto en el deporte, aunque las reacciones en el entorno de la selección española reflejan opiniones divididas sobre la absolución de las coacciones.
La confirmación de esta condena mantiene el debate vivo sobre el comportamiento de las figuras públicas y sus responsabilidades. El caso Rubiales-Hermoso seguirá siendo un referente en la lucha por un deporte más justo e inclusivo.
