La recomendación CNDH Ejército emitida el 15 de diciembre de 2025 ha generado fuerte controversia al abordar el trágico homicidio de las niñas Leydi y Alexa en Badiraguato, Sinaloa. Esta recomendación CNDH Ejército reconoce violaciones graves a los derechos humanos cometidas por elementos militares, pero organizaciones civiles alertan que resulta insuficiente ante la magnitud del caso.
Detalles del incidente que motivó la recomendación CNDH Ejército
El 6 de mayo pasado, en la comunidad de El Naranjo, elementos del Ejército mexicano respondieron a una supuesta emboscada por parte de sujetos armados. En medio del enfrentamiento, un vehículo familiar quedó atrapado en la línea de fuego. Las niñas Leydi, de 7 años, y Alexa, de 11 años, perdieron la vida por impactos de bala. Además, dos menores de 12 y 14 años junto con sus padres sufrieron heridas graves.
La recomendación CNDH Ejército concluye que las menores fueron privadas de la vida de manera arbitraria debido al uso indebido de la fuerza letal. También señala la vulneración específica de sus derechos como niñas y el daño a la integridad personal de los sobrevivientes. Ante estos hechos, la CNDH exigió una disculpa pública por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Antecedentes familiares agravan el caso
La familia de las víctimas ya había sufrido abusos por parte de militares en 2008, cuando uno de sus integrantes fue privado de la vida de forma arbitraria. Ese caso anterior llegó hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, lo que añade una capa de gravedad histórica al actual homicidio que motivó la recomendación CNDH Ejército.
Críticas del Centro Prodh a la recomendación CNDH Ejército
El Centro Miguel Agustín Pro Juárez de Derechos Humanos (Centro Prodh) calificó la recomendación CNDH Ejército como carente de análisis profundo. Según la organización, el documento no aborda las implicaciones estructurales del continuado despliegue militar en tareas de seguridad pública, una política que se ha intensificado en los últimos años y que expone a la población civil a riesgos extremos.
La recomendación CNDH Ejército omite medidas concretas de no repetición que podrían prevenir casos similares en el futuro. Tampoco denuncia la práctica recurrente de la Fiscalía General de Justicia Militar de abrir investigaciones paralelas en violaciones graves a derechos humanos, lo que diluye la responsabilidad y favorece la impunidad.
Falta de investigación sobre posible encubrimiento
Una de las críticas más severas es que la recomendación CNDH Ejército no profundizó en el intento inicial de presentar los hechos como un “fuego cruzado”. En las primeras versiones oficiales se difundió esa narrativa, que nunca fue corregida públicamente pese a las evidencias que apuntan a un uso desproporcionado de la fuerza contra civiles inocentes.
El Centro Prodh enfatizó que este patrón de ocultamiento se repite en casos similares y que la omisión debilita la función de la CNDH como contrapeso institucional. En un contexto de mayor presencia militar en las calles, estos vacíos generan alarma sobre la protección efectiva de los derechos humanos.
Implicaciones de la política de seguridad actual
El homicidio de Leydi y Alexa ilustra los efectos más dolorosos del despliegue militar sin controles adecuados de rendición de cuentas. La recomendación CNDH Ejército, aunque reconoce la responsabilidad de los elementos castrenses, no cuestiona el modelo de seguridad que permite estas tragedias. Organizaciones civiles advierten que sin reformas estructurales, los civiles seguirán expuestos a riesgos letales.
La ausencia de medidas de no repetición en la recomendación CNDH Ejército deja abierta la posibilidad de que hechos similares se repitan en otras regiones donde opera el Ejército en funciones policíacas. Esto genera preocupación ciudadana sobre la efectividad real de los mecanismos de supervisión y justicia.
Informes de organizaciones de derechos humanos han documentado patrones similares en años anteriores, donde el fuero militar ha obstaculizado investigaciones independientes. La actual recomendación CNDH Ejército, al no confrontar directamente estas prácticas, contribuye a la percepción de debilitamiento institucional.
Medios especializados han reseñado declaraciones del Centro Prodh que resaltan cómo el caso de las niñas en Sinaloa refleja un problema sistémico más amplio. Analistas coinciden en que la falta de corrección pública de las versiones iniciales alimenta la desconfianza hacia las instituciones encargadas de la seguridad.
Finalmente, reportes periodísticos recientes destacan que la recomendación CNDH Ejército llega en un momento de debate nacional sobre el rol de las fuerzas armadas, subrayando la necesidad de mayor transparencia y accountability para evitar que tragedias como esta queden en el olvido.
