Ernestina Ascencio: Corte IDH condena a México por tortura

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Ernestina Ascencio y la histórica condena internacional a México

Ernestina Ascencio Rosario, mujer indígena náhuatl de 73 años, se convirtió en un símbolo de impunidad y violaciones graves a los derechos humanos tras los hechos ocurridos en 2007. La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró al Estado mexicano responsable por la violación sexual, tortura y muerte de Ernestina Ascencio, un caso que expone las fallas sistémicas en la protección de mujeres indígenas.

Ernestina Ascencio vivía en la comunidad de Tetlalzinga, en la Sierra de Zongolica, Veracruz, una zona marginada donde la presencia militar era común. El 25 de febrero de 2007, Ernestina Ascencio fue agredida sexualmente por elementos del Ejército mexicano, en un contexto de operativos contra el narcotráfico que habían instalado un campamento cerca de su vivienda apenas un día antes.

Violación sexual calificada como tortura

La Corte IDH determinó que la agresión contra Ernestina Ascencio constituyó un acto de tortura, ya que fue intencional, provocó severos sufrimientos físicos y mentales, y tuvo el propósito de intimidar, degradar y humillar a la víctima. Las graves lesiones derivadas de la violación sexual, sumadas a la falta de atención médica oportuna, causaron directamente la muerte de Ernestina Ascencio al día siguiente.

Los familiares de Ernestina Ascencio tardaron cerca de 10 horas en trasladarla al Hospital Regional de Río Blanco, donde falleció sin recibir intervención quirúrgica. El centro médico carecía de intérpretes en lengua náhuatl, lo que impidió una comunicación efectiva y agravó la violación al derecho a la salud de Ernestina Ascencio, quien era monolingüe.

Fallas en la investigación y estereotipos discriminatorios

El Estado mexicano incumplió su obligación de investigar con debida diligencia los hechos que rodearon la muerte de Ernestina Ascencio. La pesquisa no incorporó perspectivas de género, étnico-racial ni etaria, y se cerró de manera prematura sin agotar líneas esenciales de investigación.

Impacto de declaraciones oficiales en la impunidad

Autoridades de alto nivel, incluido el entonces presidente de la República, replicaron estereotipos étnicos, de género y edad que desacreditaron las declaraciones de Ernestina Ascencio y sus familiares. Estas posturas contribuyeron a un ambiente de incredulidad que obstaculizó el acceso a la justicia para los hijos de Ernestina Ascencio, quienes enfrentaron barreras adicionales por su condición indígena.

La sentencia destaca cómo estos prejuicios permeaban todo el proceso, perpetuando la impunidad en casos de violencia contra mujeres indígenas como Ernestina Ascencio. La falta de investigación seria permitió que los responsables permanecieran sin sanción durante casi dos décadas.

Medidas de reparación ordenadas por la Corte IDH

Como parte de la condena, el tribunal internacional ordenó al Estado mexicano realizar una investigación penal exhaustiva para identificar y sancionar a los responsables de la violación sexual y tortura que sufrió Ernestina Ascencio. Además, se dispuso fortalecer el centro de atención médica en Soledad Atzompa y crear un Registro Nacional de Intérpretes y Traductores en Lenguas Indígenas para los sistemas de salud y justicia.

Estas medidas buscan garantizar que casos similares al de Ernestina Ascencio no queden en la impunidad y que las mujeres indígenas reciban protección efectiva ante actos de violencia. La resolución representa un precedente importante en la defensa de derechos de poblaciones vulnerables.

La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos detalla con precisión las omisiones del Estado en el caso de Ernestina Ascencio, desde la agresión inicial hasta el cierre injustificado de la investigación.

Informes de agencias internacionales coinciden en señalar la gravedad de las violaciones cometidas contra Ernestina Ascencio, destacando el contexto de discriminación estructural que enfrentan las comunidades indígenas en zonas rurales.

El comunicado oficial emitido por la propia Corte IDH subraya la necesidad de reparaciones integrales para los familiares de Ernestina Ascencio, cerrando un capítulo de dolor que se extendió por años.