Violencia institucional amenaza protección a mujeres víctimas
Violencia institucional se ha convertido en una grave preocupación tras la aprobación de la fusión presupuestal para los refugios de mujeres en México. La Red Nacional de Refugios ha alertado que esta medida, impulsada por el gobierno federal, debilita los mecanismos esenciales para proteger a víctimas de violencia de género y sus hijos. Al integrar el presupuesto específico de los refugios en una partida más amplia, se genera opacidad y incertidumbre sobre los recursos disponibles, lo que representa una forma clara de violencia institucional que pone en riesgo miles de vidas.
Críticas a la Secretaría de las Mujeres por falta de transparencia
La violencia institucional surge principalmente de la falta de claridad en la distribución de fondos. Según declaraciones de Wendy Figueroa, presidenta de la Red Nacional de Refugios, el presupuesto para 2026 fue elaborado por la Secretaría de las Mujeres en conjunto con Hacienda, pero no se ha compartido cuánto se destinará específicamente a los refugios. Esta opacidad no solo controla los recursos de manera arbitraria, sino que mantiene en incertidumbre a las organizaciones que operan estos espacios. "No compartir esta información también es una violencia institucional", enfatizó Figueroa, destacando cómo esta práctica busca debilitar el movimiento feminista que ha luchado por la protección de mujeres e infancias.
En 2025, el Programa de apoyo para refugios especializados contaba con 484 millones de pesos. Para 2026, se fusionó con otro programa en una nueva partida de 856 millones de pesos destinada a la prevención y detección de violencias feminicidas. Aunque la Secretaría de las Mujeres presume un aumento del 3.21% en términos reales y lo califica como un presupuesto feminista, la realidad es que esta fusión invisibiliza los refugios, abriendo la puerta a la discrecionalidad y perpetuando la desigualdad. La violencia institucional se manifiesta en esta invisibilización de mecanismos que salvan vidas diariamente.
Impacto en refugios y atención a más de 10 mil víctimas
Los refugios atendidos por la Red Nacional de Refugios brindan protección a más de 10 mil 500 mujeres, niños y niñas anualmente. Sin embargo, estos espacios sobreviven gracias a la dedicación de sus operadores y donaciones en especie, tanto nacionales como internacionales, ya que los recursos federales resultan insuficientes. La violencia institucional agravada por la fusión presupuestal amenaza la continuidad de esta atención integral, que incluye no solo alojamiento seguro, sino también apoyo psicológico, legal y médico para víctimas de violencia de género.
Exigencia de 510 millones de pesos exclusivos
Frente a esta situación, la Red Nacional de Refugios exige 510 millones de pesos exclusivos para los refugios en 2026. Esta cantidad permitiría garantizar la operación ininterrumpida de los espacios en todo el país, evitando que la fusión presupuestal derive en recortes encubiertos. La violencia institucional no solo afecta la rendición de cuentas, sino que debilita una política de Estado consolidada para combatir la violencia contra las mujeres. Integrar los fondos con programas como los Centros de Justicia y las Alertas de Violencia de Género complica el seguimiento y prioriza una visión generalista sobre la protección especializada.
Figueroa ha sido contundente al señalar que aplaudir un presupuesto supuestamente con perspectiva de género mientras se ocultan detalles es perpetuar la injusticia. Esta crítica resalta cómo la violencia institucional se entrelaza con decisiones políticas que, en apariencia, buscan eficiencia, pero en realidad generan opacidad y control excesivo sobre recursos vitales.
Consecuencias de la opacidad en políticas de género
La fusión presupuestal aprobada por la Cámara de Diputados representa un retroceso en la lucha contra la violencia de género. Al no detallar la asignación específica, el gobierno federal incurre en violencia institucional que afecta directamente a las víctimas más vulnerables. Los refugios no son solo un programa más; son el último refugio para mujeres que huyen de agresores, y su debilitamiento podría incrementar los feminicidios y las violencias feminicidas en un país donde estas problemáticas persisten de manera alarmante.
Organizaciones como la Red Nacional de Refugios han mantenido su operación a pesar de las limitaciones, recurriendo a donaciones internacionales para complementar los fondos insuficientes. Esta dependencia evidencia la urgencia de revertir la violencia institucional impulsada por la Secretaría de las Mujeres y Hacienda.
En reportajes de medios como Latinus, se ha documentado ampliamente esta controversia, donde activistas cuestionan la narrativa oficial de aumento presupuestal. Fuentes cercanas al movimiento feminista coinciden en que sin transparencia, cualquier incremento es ilusorio. Incluso publicaciones especializadas en derechos humanos han analizado cómo esta fusión podría sentar un precedente negativo para futuras políticas de género en México.


