Sheinbaum y su equipo de seguridad austero en la Presidencia
Sheinbaum ha sorprendido al país al revelar que su equipo de seguridad personal está compuesto únicamente por 10 compañeros de la ayudantía, una medida que resalta la austeridad republicana impulsada por su gobierno. Esta declaración de Sheinbaum sobre su equipo de seguridad llega en un momento crítico, días después de sufrir una agresión sexual en pleno centro de la Ciudad de México, donde ningún integrante de su equipo de seguridad intervino de manera inmediata. La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que, a diferencia de administraciones pasadas, no cuenta con miles de elementos de élite protegiéndola, sino con un grupo reducido que acompaña sus actividades diarias sin ostentación ni parafernalias.
Contraste con el Estado Mayor Presidencial eliminado
Sheinbaum explicó que en sexenios anteriores, los presidentes contaban con el Estado Mayor Presidencial (EMP), un cuerpo de élite con hasta ocho mil soldados dedicados exclusivamente a la protección del mandatario. "Ahora tenemos diez compañeros y compañeras que van con nosotros, de la Ayudantía de la Presidencia", detalló Sheinbaum respecto a su equipo de seguridad, recordando que todos los integrantes del EMP fueron devueltos al Ejército para servir al pueblo. Esta decisión, iniciada por Andrés Manuel López Obrador en 2018, permite que los recursos públicos se destinen a beneficios sociales en lugar de privilegios presidenciales. Sheinbaum insistió en que su equipo de seguridad refleja el compromiso de no llegar al gobierno para servirse a sí mismos, sino para servir a la nación.
El incidente que expuso vulnerabilidades en la seguridad presidencial
El contexto de estas revelaciones sobre el equipo de seguridad de Sheinbaum es alarmante: el pasado martes, un hombre en aparente estado de ebriedad se acercó a la presidenta mientras caminaba por el centro capitalino, intentó besarla en el cuello y la abrazó por la espalda sin que los 10 ayudantes cercanos reaccionaran a tiempo. Este abuso sexual flagrante contra Sheinbaum ha generado indignación nacional, cuestionando la efectividad de un equipo de seguridad tan reducido frente a riesgos reales. La mandataria, a pesar de dudar inicialmente, presentó una denuncia para enviar un mensaje claro contra la violencia de género, destacando que incluso la presidenta no está exenta de estos actos.
Proceso judicial contra el agresor y críticas implícitas
El agresor, identificado como Uriel Rivera de 33 años, enfrenta ahora un juicio por abuso sexual contra Sheinbaum, además de otro proceso por un delito similar contra una mujer más. Fuentes judiciales confirmaron que el incidente fue calificado como flagrante según el Código Penal de la Ciudad de México, y Rivera permanece en prisión. Este caso ha puesto en el ojo del huracán al equipo de seguridad de Sheinbaum, ya que ningún ayudante impidió el acercamiento indebido, revelando posibles fallas en un esquema minimalista que prioriza la cercanía con el pueblo sobre la protección blindada.
Violencia de género en México y el mensaje de Sheinbaum
Más allá del equipo de seguridad, el suceso involving a Sheinbaum ha reavivado el debate sobre la persistente violencia contra las mujeres en el país. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que más del 70% de las mujeres mayores de 15 años han sufrido algún tipo de violencia, con un 48% en forma sexual. Sheinbaum, al hacer pública su experiencia y denunciar, busca visibilizar esta problemática que afecta a millones, aunque con un subregistro superior al 90%. Su equipo de seguridad reducido simboliza un gobierno accesible, pero el incidente cuestiona si esta accesibilidad pone en riesgo la integridad presidencial en un contexto de inseguridad generalizada.
Austeridad vs. seguridad: El dilema del gobierno de Sheinbaum
La presidenta reiteró en Nayarit, durante la inauguración de una autopista, que su equipo de seguridad de solo 10 personas es suficiente y alineado con los, rechazando lujos innecesarios. Sin embargo, críticos señalan que eliminar el EMP ha dejado vulnerable al Ejecutivo, especialmente en un México donde la violencia no discrimina ni al más alto nivel. Sheinbaum defiende esta medida como parte de la transformación, regresando recursos al pueblo y evitando el derroche de gobiernos neoliberales anteriores.
Información recopilada de reportes de la agencia EFE detalla cómo Sheinbaum hizo estas declaraciones en un evento público en el noroeste del país, contrastando su realidad con la de expresidentes protegidos por miles.
Además, fuentes penales consultadas por medios como Latinus confirman el avance del juicio contra el agresor, destacando la falta de intervención inmediata del equipo de ayudantía.
Estadísticas del Inegi, citadas en coberturas periodísticas amplias, subrayan la magnitud de la violencia de género que motivó la denuncia de Sheinbaum, posicionándola como un ejemplo para las mujeres mexicanas.
