Alfonso N cae en operativo tras matanza policial
Alfonso N, presunto integrante del grupo criminal “La Barredora”, fue capturado apenas 72 horas después de la sangrienta emboscada que costó la vida a tres policías municipales en San Salvador Huixcolotla, Puebla. La detención de Alfonso N se concretó la madrugada del viernes 8 de noviembre en Actipan de Morelos, municipio de Acatzingo, donde elementos de la Secretaría de Seguridad Pública lo sorprendieron armado hasta los dientes.
Alfonso N, de 26 años, portaba un fusil de alto calibre y varios envoltorios con droga sintética, según el parte oficial. Junto a él viajaba Brenda “N”, otra joven de la misma edad que intentó huir al percatarse del cerco policial. A ella le decomisaron cartuchos útiles, fajos de billetes y un vehículo sin placas que ya aparece en alertas de robo.
La emboscada que horrorizó a Puebla
El 5 de noviembre, justo cuando los uniformados realizaban un recorrido rutinario por la junta auxiliar de Huixcolotla, fueron interceptados por comandos de “La Barredora”. Los sicarios descargaron ráfagas de AK-47 y AR-15 mientras grababan todo con teléfonos celulares. El video, subido horas después a redes, muestra cuerpos inertes sobre el asfalto y patrullas acribilladas: una ejecución filmada que pretendía amedrentar a la región.
Alfonso N aparece en círculos de inteligencia como uno de los lugartenientes encargados de la logística de armamento. Su captura representa el primer golpe visible contra la célula que se adjudicó el triple homicidio. Las autoridades confirmaron que el fusil asegurado coincide balísticamente con casquillos recolectados en la escena del crimen.
Operativo relámpago en Acatzingo
Gracias a denuncias ciudadanas anónimas, patrullas estatales y drones de vigilancia ubicaron el escondite de Alfonso N en menos de tres días. El cerco se cerró en la calle principal de Actipan de Morelos sin disparar un solo tiro. “Evitamos otro baño de sangre”, declaró un mando policial que pidió reserva de su identidad.
Brenda N: la pieza que faltaba
La acompañante de Alfonso N manejaba el vehículo de escape y llevaba consigo el efectivo producto de extorsiones en gasolineras de la zona. Su teléfono contenía mensajes cifrados con coordenadas de próximos objetivos, entre ellos una secundaria donde planeaban reclutar halcones.
Ambos fueron trasladados al Centro de Justicia de Tecamachalco bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Alfonso N intentó declararse ajeno al ataque, pero las huellas dactilares en cargadores abandonados en Huixcolotla lo delatan.
La Barredora pierde terreno en Puebla
El grupo “La Barredora” surgió hace 18 meses como brazo armado de una disputa por el control de ductos de Pemex entre Tecamachalco y Palmar de Bravo. Su firma: videos de ejecuciones compartidos en TikTok y WhatsApp. La detención de Alfonso N desarticula el núcleo operativo que aterrorizaba a transportistas en la carretera federal 150.
Fiscales especializados ya preparan la audiencia inicial. Se espera que Alfonso N sea imputado por homicidio calificado, portación ilegal de arma de fuego de uso exclusivo y delitos contra la salud. La pena podría superar los 80 años.
Reacciones en San Salvador Huixcolotla
Familias de los policías caídos bloquearon la carretera Puebla-Tehuacán exigiendo justicia exprés. “Que no salga nunca”, gritaban frente a fotografías de los oficiales asesinados. El alcalde morenista prometió patrullas blindadas y mayor presencia de la Guardia Nacional.
Vecinos de Actipan de Morelos aún tiemblan al recordar el despliegue nocturno. “Escuchamos helicópteros y pensamos que venían por nosotros”, contó una tendera que cerró temprano su negocio.
Información recopilada por reporteros de Latinus en terreno coincide con el boletín oficial de la SSP Puebla difundido la mañana del sábado. Cámaras de seguridad del C5 captaron el momento exacto en que Alfonso N bajó del auto con el fusil al hombro.
Analistas consultados por medios poblanos advierten que “La Barredora” intentará una respuesta violenta en las próximas 48 horas. Patrullas federales ya custodian accesos a Huixcolotla y Acatzingo.
El caso de Alfonso N demuestra que la coordinación interestatal empieza a dar resultados, según fuentes ministeriales que siguen el expediente desde el primer peritaje en la escena del crimen.


