Marcha en Uruapan exige justicia por Carlos Manzo

158

Miles claman justicia por Carlos Manzo en Uruapan

Marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo reunió este viernes 7 de noviembre de 2025 a más de diez mil personas que recorrieron las principales avenidas del municipio michoacano. La movilización, convocada exactamente una semana después del brutal asesinato del alcalde independiente Carlos Manzo Rodríguez, se convirtió en un grito colectivo contra la impunidad que azota la región. Vestidos de blanco y con el icónico sombrero que distinguía al edil, los manifestantes exigieron que la Fiscalía General del Estado acelere las investigaciones para capturar al autor intelectual detrás del crimen.

La marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo partió puntual a las 10:15 horas desde la Avenida Latinoamericana. Pancartas con leyendas como “Justicia para Manzo” y “Basta de violencia” ondearon durante todo el trayecto hasta el centro histórico. Comercios cerrados, transporte público paralizado y taxis como única opción de movilidad evidenciaron el impacto social que genera la pérdida de un líder que gobernaba sin partido y con el respaldo popular del sombrero.

Detalles del asesinato que detonó la marcha en Uruapan

El sábado anterior, cerca de las 20:10 horas, un menor de 17 años disparó seis veces a quemarropa contra Carlos Manzo Rodríguez con una pistola 9 milímetros. Los escoltas del alcalde respondieron abatiendo al agresor, cuyo arma ya había sido vinculada a otros tres homicidios. La Fiscalía busca ahora a dos cómplices identificados como Víctor Manuel y Ubaldo Vidales, quienes acompañaban al ejecutor en la plaza pública. La principal línea de investigación apunta a un crimen por encargo, lo que mantiene en vilo a toda la población que hoy llenó las calles en la marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo.

La ausencia de avances concretos sobre el móvil del homicidio alimenta la indignación. Vecinos aseguran que Carlos Manzo había denunciado amenazas previas relacionadas con su rechazo a pactar con grupos delictivos que controlan la cosecha de aguacate. Esta versión, aunque no confirmada oficialmente, circula entre los asistentes y refuerza la consigna de que la marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo es también un reclamo contra la infiltración criminal en los gobiernos locales.

Impacto económico y social de la marcha en Uruapan

Parálisis comercial en apoyo a justicia por Carlos Manzo

Centenares de locales bajaron sus cortinas desde las 09:00 horas. Tiendas de abarrotes, restaurantes y mercados suspendieron actividades en señal de duelo y presión. El transporte público detuvo corridas entre las 10:00 y las 12:00, dejando calles despejadas para el río humano que exigía justicia por Carlos Manzo. Taxistas, únicos autorizados para circular, reportaron jornadas de alta demanda pero cero incidentes, demostrando que la ciudadanía puede organizarse pacíficamente cuando el objetivo es claro.

La economía local, dependiente del comercio y el turismo aguacatero, resiente cada día de inseguridad. Empresarios calculan pérdidas superiores al millón de pesos solo por el cierre masivo durante la marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo. Sin embargo, coinciden en que vale la pena si logra que las autoridades federales y estatales destinen más elementos de la Guardia Nacional a la zona.

Repercusiones políticas tras la marcha en Uruapan

Aunque ningún funcionario estatal o federal apareció en el recorrido, la transmisión en vivo por redes sociales obligó a la Secretaría de Gobierno de Michoacán a emitir un breve comunicado prometiendo “esclarecimiento total”. Analistas consultados por medios locales advierten que la marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo podría presionar al gobernador para replantear la estrategia de seguridad en la Tierra Caliente, donde los cárteles disputan rutas de trasiego y extorsión.

Organizaciones civiles que acompañaron la movilización preparan ya una segunda protesta para el próximo fin de semana si no hay detenciones. La consigna se extiende: “Sin justicia por Carlos Manzo no habrá paz en Uruapan”. La sociedad civil toma el lugar que las instituciones han dejado vacío.

Voces ciudadanas que sostienen la exigencia

Comerciantes entrevistados al término del recorrido coinciden en que el asesinato de Manzo no es un caso aislado. “Primero fue el regidor, luego el síndico y ahora el alcalde; nadie hace nada”, comentó una vendedora de frutas que cerró su puesto por primera vez en 20 años. Otro manifestante, portando el sombrero blanco, resumió: “Marchamos hoy para que mañana no tengamos que marchar por otro”. Estas frases, recogidas por reporteros de Latinus presentes en el lugar, reflejan el hartazgo acumulado.

Estudiantes de la Universidad Michoacana, campus Uruapan, se sumaron con carteles que vinculaban la violencia con el abandono educativo. “Sin escuelas seguras no hay futuro”, rezaba uno de los mensajes más aplaudidos. La mezcla generacional en la marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo demostró que el reclamo trasciende colores partidistas.

Al caer la tarde, la plaza principal quedó cubierta de veladoras y flores. Familias enteras regresaron a sus hogares con la certeza de haber sido escuchadas, aunque la respuesta institucional sigue pendiente. Informes preliminares de la Fiscalía, filtrados a medios como Latinus y Quadratín, confirman que las líneas de investigación avanzan hacia un posible vínculo con el cobro de piso en mercados. Mientras tanto, la ciudadanía organiza vigilias nocturnas para evitar nuevos atentados. La marcha en Uruapan por justicia por Carlos Manzo marcó un antes y un después en la lucha contra la impunidad en Michoacán.