Crisis de desapariciones: más de 133 mil casos oficiales
Crisis de desapariciones en México ha alcanzado niveles críticos, según una delegación de parlamentarios europeos que este 6 de noviembre de 2025 lanzó un llamado urgente desde Chiapas. Con más de 133 mil personas registradas como desaparecidas en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, el país enfrenta una emergencia humanitaria comparable a zonas en guerra. La crisis de desapariciones no es un fenómeno aislado: organizaciones civiles mexicanas y europeas coinciden en que se trata de prácticas sistemáticas alimentadas por omisión estatal y violencia estructural.
Durante dos semanas, el programa “Tejer Diálogos, Defender Derechos: Unión Europea-México” permitió a europarlamentarios reunirse con la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Comar y el Senado. Sin embargo, la apertura institucional choca con la realidad: la crisis de desapariciones sigue creciendo sin freno. Diana Riba i Giner, eurodiputada catalana, advirtió que “México enfrenta cifras similares a países en guerra, sin estar en una”. Su declaración, pronunciada frente al Palacio de Gobierno chiapaneco, resume la gravedad que alarma a Europa.
Chiapas: epicentro de la crisis de desapariciones
En Chiapas, la crisis de desapariciones se vive con intensidad alarmante. El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas documentó 1.746 casos solo en el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, iniciado en diciembre de 2024. Además, el gobernador reconoció 25 fosas clandestinas con más de 30 cuerpos. Bajo la administración anterior de Rutilio Escandón (2018-2024), se registraron 1.204 desapariciones, concentradas en Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Frontera Comalapa y Palenque. Raúl Vera, presidente del Frayba, denunció la “política del silencio que normaliza el horror” y la complicidad institucional que sostiene la crisis de desapariciones.
La frontera sur agrava el panorama. Miles de migrantes desaparecen al cruzar rutas controladas por el crimen organizado. Mavi Cruz, del Centro Fray Matías de Córdova, alertó que “las personas migrantes no desaparecen por elección, huyen de violencias estructurales y enfrentan una desprotección institucional alarmante”. Esta vulnerabilidad convierte a Chiapas en un laboratorio de la crisis de desapariciones que México no logra contener.
Respuesta internacional ante la crisis de desapariciones
La delegación europea, integrada por la Agencia Catalana de Cooperación y el Fons Català, exigió compromisos vinculantes en el nuevo Acuerdo Global UE-México. Fortalecer políticas de migración segura, justicia transicional y búsqueda efectiva son prioridades para frenar la crisis de desapariciones. Los europarlamentarios insistieron: sin mecanismos de rendición de cuentas, la impunidad perpetuará el horror.
Organizaciones como el Frayba y el Fray Matías han sido clave para visibilizar miles de casos que el Estado minimiza. Sus reportes, presentados en conferencias conjuntas con Europa, demuestran que la crisis de desapariciones trasciende gobiernos locales y federales. La Comisión Nacional de Búsqueda, aunque registra 133 mil casos, enfrenta críticas por lentitud y falta de recursos.
Retos estructurales que alimentan la crisis
El sistema penitenciario colapsado, la corrupción en corporaciones policiacas y la colusión con cárteles son factores que sostienen la crisis de desapariciones. En zonas rurales e indígenas, la presencia militar no ha reducido los índices; al contrario, hay denuncias de complicidad. La crisis de desapariciones también afecta a defensores de derechos humanos, periodistas y activistas, generando un efecto silenciador que alarma a observadores internacionales.
Frente a este panorama, la Unión Europea propone cooperación técnica y financiamiento condicionado a resultados medibles. El programa concluido en Chiapas dejó claro que la crisis de desapariciones exige voluntad política inmediata. Sin ella, las 25 fosas clandestinas chiapanecas y los miles de expedientes sin resolver seguirán creciendo.
Informes del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, citados por la eurodiputada Riba, confirman que desde los años cincuenta se acumulan casos sin justicia. Organizaciones como el Frayba han cruzado datos con testimonios de familiares para exigir búsquedas en vida.
La conferencia de prensa, transmitida por medios locales, recogió testimonios que coinciden con reportes de Amnistía Internacional y Human Rights Watch sobre la magnitud de la crisis. Delegados europeos regresaron a Bruselas con compromisos para presionar en el Parlamento.
En resumen, la crisis de desapariciones coloca a México en el foco internacional. Solo con reformas profundas y cooperación efectiva se podrá revertir una tragedia que ya supera los 133 mil nombres sin paradero.
