Marcha Morelia exige castigo inmediato
Marcha Morelia congregó este jueves a miles de ciudadanos indignados que recorrieron las calles principales de la capital michoacana para clamar justicia por el brutal asesinato de Carlos Manzo, el alcalde independiente de Uruapan abatido a quemarropa el pasado 1 de noviembre. Vestidos de blanco y con sombreros característicos, los manifestantes partieron desde la Plaza Jardín Morelos portando velas, pancartas y lonas con la fotografía del edil caído. La marcha Morelia, completamente pacífica, avanzó por avenida Madero hasta el Palacio de Gobierno, donde colocaron una enorme imagen de Manzo rodeada de cirios encendidos y guardaron un emotivo minuto de silencio.
Docentes, empresarios, estudiantes y familias enteras unieron voces en una sola exigencia: que la marcha Morelia no sea solo un desahogo, sino el detonante para capturar a los autores intelectuales del crimen. “Prefiero morir luchando que vivir callado”, frase icónica de Carlos Manzo que resonó en carteles y consignas durante toda la marcha Morelia. Los participantes denunciaron la impunidad que reina en Michoacán y recordaron que Manzo era el sexto alcalde asesinado en México solo este 2025, el tercero en el estado.
Contexto del asesinato que encendió la marcha Morelia
El Festival de Velas convertido en escenario de terror
El sábado 1 de noviembre, durante la inauguración del tradicional Festival de Velas en la plaza principal de Uruapan, un menor de 17 años identificado como Víctor Manuel Ubaldo Vidales se acercó a Carlos Manzo y le disparó siete veces. Cámaras de seguridad captaron cómo el sicario, drogado con metanfetaminas y marihuana, caminó entre la multitud sin ser detectado por los filtros de seguridad. La Fiscalía General del Estado confirmó que el arma 9 mm ya había sido usada en dos homicidios previos, lo que vincula directamente el ataque con el crimen organizado.
Manzo, quien gobernaba Uruapan desde septiembre de 2024 como primer alcalde independiente bajo el movimiento “El Sombrero”, había solicitado refuerzos federales para combatir a los cárteles que controlan la región. A pesar de contar con escoltas municipales, el edil fue abandonado por las autoridades estatales y federales, según denuncian sus simpatizantes. Esta omisión fue el combustible que impulsó la marcha Morelia y las protestas previas que dejaron destrozos en el Palacio de Gobierno los días 2 y 3 de noviembre.
Críticas al gobierno estatal en plena marcha Morelia
Gobernador Ramírez Bedolla en el ojo del huracán
Durante la marcha Morelia, los gritos de “¡Manzo no murió, lo mató el Estado!” retumbaron frente al Palacio de Gobierno. Los manifestantes acusan al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla de negligencia criminal al no brindar protección suficiente a un alcalde que públicamente desafiaba al narco. Ramírez Bedolla admitió “indicios” de crimen organizado, pero se negó a nombrar al cártel responsable, lo que avivó la furia ciudadana.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el “cobarde” homicidio y prometió “toda la fuerza del Estado”, pero sus palabras suenan huecas para los miles que participaron en la marcha Morelia. Organismos como Quadratín Michoacán documentaron cómo estudiantes de universidades públicas y privadas se unieron por primera vez en décadas para exigir la revocación de mandato del gobernador y la intervención inmediata de la Guardia Nacional en Uruapan.
Repercusiones nacionales de la marcha Morelia
Un movimiento que trasciende Michoacán
La marcha Morelia ha puesto en el centro del debate nacional la estrategia fallida de seguridad del gobierno federal. Analistas consultados por EL PAÍS México advierten que el asesinato de Manzo podría desencadenar una ola de violencia similar a la de los autodefensas en 2013. Encuestas previas al crimen daban a Manzo 44% de intención de voto para la gubernatura 2027, lo que lo convertía en una amenaza real para Morena y los cárteles aliados.
La Arquidiócesis de Morelia, a través del arzobispo Carlos Garfías Merlos, alertó que la indignación acumulada puede derivar en “un movimiento de violencia y agresividad” si no hay justicia pronta. Mientras tanto, bloqueos carreteros en la Uruapan-Los Reyes y paros estudiantiles en todo el estado mantienen la presión sobre las autoridades.
La cobertura de López-Dóriga Digital captó el momento exacto en que una niña se inclinó frente a la foto de Manzo, gesto que conmovió a cientos de asistentes a la marcha Morelia. Testimonios recogidos por reporteros de Quadratín Michoacán revelan que muchos ciudadanos temen represalias del crimen organizado por alzar la voz, pero aseguran que “el miedo ya no alcanza para callarnos”.
Información complementaria proporcionada por EL PAÍS México y La Jornada detalla que el sicario abatido en el lugar era originario de Paracho y formaba parte de una célula juvenil reclutada por el cártel dominante en Tierra Caliente. Estas revelaciones refuerzan la demanda de la marcha Morelia por una investigación federal que desmantele toda la red criminal detrás del magnicidio.
