El Oro: amarran funcionarios y exigen destitución

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El Oro estalla: vecinos retienen a funcionarios

El Oro vivió este miércoles una jornada de furia contenida. Cansados de promesas incumplidas, cientos de habitantes bloquearon la entrada principal del palacio municipal y, en un acto que recorrió redes sociales, amarraron a varios funcionarios para exigir la destitución inmediata de la alcaldesa morenista Juana Elizabeth Díaz Peñaloza. La palabra El Oro se repite hoy como sinónimo de hartazgo ante la escasez de agua potable y la montaña de basura que invade sus calles.

Agua que no llega, basura que sí

Desde hace meses, El Oro padece un racionamiento brutal: pipas que nunca aparecen, tinacos vacíos y niños que cargan garrafones por cuadras enteras. A eso se suma el colapso del servicio de recolección. “Llevamos tres semanas sin que pase el camión”, relata una vecina en los videos que circulan. La combinación letal ha convertido a El Oro en escenario perfecto para la indignación colectiva.

El Oro: crónica de una protesta sin freno

La mañana del 5 de noviembre arrancó con consignas que retumbaron en el centro histórico: “¡Fuera la alcaldesa, no tenemos agua!”. Los manifestantes, hombres y mujeres de todas las edades, arrastraron bolsas de basura y las vaciaron frente a la puerta principal. Cuando los funcionarios intentaron cerrar el paso, la respuesta fue inmediata: cuerdas, cintas y hasta cinturones sirvieron para inmovilizarlos contra las rejas. En El Oro, la paciencia se agotó.

Funcionarios amarrados: la imagen que recorre México

Los videos grabados con celulares muestran a empleados municipales con las manos atadas, algunos visiblemente nerviosos, otros resignados. “Solo cumplimos órdenes”, se escucha decir a uno mientras una señora le reclama la falta de drenaje en su colonia. Esa escena, repetida decenas de veces en plataformas digitales, ha colocado a El Oro en el centro del debate nacional sobre la rendición de cuentas.

El Oro reclama lo básico: servicios o renuncia

Los vecinos entregaron un pliego petitorio con tres demandas irrenunciables: restablecimiento inmediato del abasto de agua, recolección diaria de basura y conclusión de las obras abandonadas desde 2024. “No queremos más fotos en Facebook, queremos resultados”, gritó el líder vecinal. La alcaldesa Díaz Peñaloza no apareció en todo el día; su ausencia alimentó aún más la rabia en El Oro.

Respuesta oficial: la Fiscalía entra en escena

Horas después, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México emitió un escueto comunicado: se abrió carpeta de investigación por “probables delitos” cometidos durante la manifestación. Aunque no precisó nombres, el mensaje dejó claro que los responsables de amarrar funcionarios podrían enfrentar cargos. En El Oro, la amenaza judicial no intimidó; al contrario, reforzó la consigna de que “primero los servicios, después hablamos de leyes”.

El Oro y el espejo de Morena en los municipios

El caso de El Oro no es aislado. En decenas de ayuntamientos gobernados por Morena se repiten las quejas por desabasto hídrico y colapso en la recolección. Sin embargo, pocas veces la protesta había escalado hasta la retención física de funcionarios. Analistas consultados por medios locales coinciden: la falta de respuesta inmediata erosiona la base electoral que en 2021 llevó a Díaz Peñaloza al poder con 58% de los votos.

Testimonios recogidos esa misma tarde por reporteros de Latinus revelan que la gota que derramó el vaso fue el corte programado de agua durante el puente del Día de Muertos. “Ni para el pan de muerto tuvimos”, cuenta doña Martha, vecina de la colonia Centro. Su relato, junto con los videos virales, nutre hoy el hashtag #FueraAlcaldesaElOro que acumula miles de reproducciones.

En el palacio municipal, los trabajadores liberados regresaron a sus cubículos con la ropa arrugada y el orgullo herido. Afuera, los vecinos mantienen un plantón pacífico pero firme. La noche cayó sobre El Oro con el sonido de tambos vacíos golpeados como tambores de guerra. Mañana, prometen, volverán si no hay pipas en las calles antes del mediodía.

La crónica de este 5 de noviembre quedará registrada en los archivos de Latinus y en la memoria colectiva del municipio. Mientras tanto, El Oro espera que la presión ciudadana logre lo que las urnas no han podido: servicios dignos o cambio de gobierno.