Crisis del campo: UNTA exige políticas urgentes

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Crisis del campo paraliza México

Crisis del campo sin precedentes azota al país y la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) alza la voz. La organización demanda al gobierno federal una política agrícola clara que frene el colapso productivo. Crisis del campo que deja a México produciendo menos del 50 % de los alimentos que consume, según datos oficiales de la propia UNTA.

Aumento explosivo de importaciones

En solo nueve meses, las compras externas de maíz blanco y amarillo subieron casi 7 %. Al cierre de 2025 se alcanzarán 24,7 millones de toneladas importadas, récord histórico. Mientras, la producción nacional de granos creció apenas 18 % desde 1994, pero el consumo se disparó 150 %. Crisis del campo que convierte a México en rehén de mercados extranjeros.

Crédito agrario: puerta cerrada

La desaparición de Financiera Rural dejó un vacío que FIRA no llena. Hoy solo accede a préstamos quien demuestre patrimonio dos o tres veces mayor al monto solicitado. Resultado: menos del 4 % de agricultores y ganaderos obtienen financiamiento. La UNTA reclama una ventanilla universal de crédito y un paquete integral de seguros para renovar maquinaria obsoleta. Sin estos instrumentos, la crisis del campo se profundiza cada ciclo agrícola.

Precios en picada y costos al alza

Los productores enfrentan precios internacionales a la baja y fertilizantes, diésel y semillas cada vez más caros. En Guanajuato, corazón agroindustrial, campesinos cortan vías férreas y bloquean casetas para exigir 7 200 pesos por tonelada de maíz. La consigna es clara: negociación digna o paro total. La crisis del campo ya no es estadística; es humo de llantas quemadas en carreteras.

Política agrícola ausente

La UNTA denuncia falta de rumbo, no de presupuesto. México pierde soberanía alimentaria porque no existen incentivos para comercializar granos básicos ni programas que garanticen precio mínimo. La crisis del campo amenaza la mesa de 130 millones de mexicanos y empuja a miles de jornaleros al éxodo urbano.

Protestas que escalan

Desde Sinaloa hasta Chiapas, tractores cierran accesos y mercados se quedan sin abastecimiento local. Los bloqueos en Guanajuato paralizaron trenes cargueros y generaron pérdidas millonarias. Cada manifestación repite el mismo grito: “¡Basta de importar lo que podemos sembrar!”. La crisis del campo une a ejidatarios, pequeños propietarios y jornaleros en una sola causa.

Soluciones inmediatas

La UNTA plantea tres ejes: ventanilla universal de crédito, seguro catastrófico obligatorio y precio de garantía para maíz, frijol y trigo. Con estas medidas, aseguran, la producción podría crecer 30 % en tres años y reducir importaciones a la mitad. La crisis del campo tiene remedio si el gobierno escucha al sector que alimenta a la nación.

Organizaciones como la UNTA llevan décadas documentando el abandono del agro mexicano. Sus reportes coinciden con cifras de la SADER que confirman el rezago histórico.

En foros nacionales, expertos de la FAO han advertido que sin inversión urgente México dependerá 70 % de alimentos foráneos para 2030.

Productores consultados por medios especializados insisten: la crisis del campo no es coyuntural; es estructural y requiere voluntad política inmediata.