Julices González toma el control de la Guardia Nacional en medio de alta tensión
Julices González Calzada juró este martes como nuevo Comandante de la 3ra Brigada de la Policía Militar y Coordinador Estatal de la Guardia Nacional en Sinaloa, un relevo que llega en pleno pulso entre el crimen organizado y las fuerzas federales. El acto, celebrado en las instalaciones de la tercera brigada, contó con la presencia del gobernador Rubén Rocha Moya y del coordinador regional Crisóforo Martínez Parra. Julices González sustituye a Francisco Alvarado Terán en un momento donde cada cambio de mando se lee como mensaje de fuerza.
Julices González prometió desempeñar su cargo “leal y patrióticamente”, frase que resonó en el patio de honor mientras los efectivos formaban fila. Con 42 años de servicio ininterrumpido en las Fuerzas Armadas, el general llega avalado por una hoja de vida que incluye paracaidismo en Francia, Estados Unidos y Guatemala. Su último destino fue Hidalgo, donde coordinó la misma Guardia Nacional que ahora dirige en uno de los estados más calientes del país.
Trayectoria que alarma y tranquiliza a la vez
Julices González es licenciado en Administración Militar y maestro en Seguridad Nacional. Dirigió el Centro de Adiestramiento de la 6ta Región Militar y fungió como Jefe de Estado Mayor en la Primera Región. Cada curso, cada ascenso, aparece ahora en los titulares porque Sinaloa no perdona errores. La prensa local recuerda que el anterior coordinador dejó el cargo tras operativos que no frenaron la ola de violencia en Culiacán y Mazatlán.
El gobernador Rocha Moya, visiblemente serio, ocupó la primera fila. Su asistencia no fue protocolar: necesitaba mostrar que el estado y la federación caminan en la misma dirección. Fuentes cercanas al Palacio de Gobierno filtraron que Julices González ya sostiene reuniones nocturnas con mandos de la Marina y el Ejército para replantear retenes y patrullajes en la zona serrana.
¿Por qué Julices González llega justo ahora?
Julices González no es un nombre desconocido en los pasillos de la Sedena. Su experiencia en Hidalgo incluyó la desarticulación de tres células de combustible ilegal, operación que le valió felicitaciones directas del alto mando. En Sinaloa, la misión es mayor: contener la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa que, tras la extradición de Ovidio Guzmán, han convertido carreteras en campos de batalla.
El relevo de Julices González ocurre 48 horas después de que un convoy militar fuera emboscado en Badiraguato. Dos soldados heridos y un vehículo incendiado obligaron a replantear estrategias. Analistas consultados por López-Dóriga Digital coinciden: el nuevo coordinador trae órdenes expresas de intensificar presencia en brechas y caminos vecinales donde los drones del crimen organizado vigilan cada movimiento.
Guardia Nacional bajo lupa ciudadana
Julices González enfrenta también el reclamo vecinal. Comerciantes de Culiacán exigen resultados visibles en 30 días; transportistas amenazan con otro paro si los secuestros express no bajan. El general lo sabe: su primer informe semanal ya circula entre despachos federales y contiene un mapa de 27 puntos rojos que deben volverse verdes antes de Navidad.
En el acto, Julices González evitó mencionar cifras de homicidios o decomisos. Prefirió hablar de “honor” y “patria”. Pero detrás del discurso, los números hablan solos: Sinaloa acumula 1,142 ejecuciones en lo que va de 2025, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Cada bala disparada pone a prueba la promesa que acaba de firmar.
Sinaloa espera acciones, no solo uniformes
Julices González heredó 4,800 elementos, 320 vehículos blindados y un presupuesto que, según trascendidos periodísticos, será reforzado con 800 millones de pesos extras. El dinero llegará acompañado de drones térmicos y 200 cámaras de reconocimiento facial que se instalarán en accesos a Mazatlán y Los Mochis. El plan lleva su firma y la aprobación directa desde el Centro de Mando en la Ciudad de México.
Madres buscadoras, presentes en la ceremonia con pancartas discretas, entregaron al general una carpeta con 180 casos de desaparecidos. Julices González la recibió sin titubear y prometió “revisión inmediata”. El gesto fue captado por decenas de celulares y ya circula en redes como prueba de que, al menos en el arranque, el nuevo mando escucha.
Versiones extraoficiales de reporteros de López-Dóriga Digital aseguran que Julices González solicitó el traslado a Sinaloa hace seis meses. Quería, dicen, “cerrar su carrera donde más se necesita”. Si logra bajar 30 % los índices delictivos en su primer trimestre, su nombre quedará grabado junto a los grandes operativos históricos. Si falla, el relevo express será inevitable.
La ceremonia terminó con salva de 21 disparos y el himno de la Guardia Nacional. Julices González saludó uno a uno a los mandos medios mientras, a lo lejos, helicópteros Black Hawk sobrevolaban el cuartel. Sinaloa contuvo el aliento: el nuevo jefe ya pisa terreno minado.


