Lilly Téllez confronta Noroña en Senado

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Lilly Téllez estalla contra Fernández Noroña

Lilly Téllez no se guardó nada este martes en el pleno del Senado. La senadora panista lanzó una andanada de insultos directos contra el morenista Gerardo Fernández Noroña mientras debatían la ola de violencia que costó la vida al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. “A ver tú, idiota, llora por Carlos Manzo”, gritó la legisladora, recordando el reciente viaje del morenista a Palestina donde derramó lágrimas por víctimas extranjeras pero, según ella, guarda silencio ante los mexicanos masacrados.

El intercambio ocurrió minutos después de que el Senado guardara un minuto de silencio por el asesinato de Carlos Manzo, perpetrado por el crimen organizado en Michoacán. Lilly Téllez aprovechó su turno para cuestionar la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha reiterado que no declarará “guerra” a los cárteles. “Hay una guerra de los cárteles contra los ciudadanos”, sentenció la panista, acusando al bloque de Morena de tener “las manos llenas de sangre” por rechazar el uso total de la fuerza del Estado.

Frases que retumbaron en el recinto

“¿Qué no escuchó a Carlos Manzo cuando le pidió una y otra vez que actuara?”, preguntó Lilly Téllez dirigiéndose a Sheinbaum. Luego, al ser interrumpida por Fernández Noroña desde su curul, la senadora contraatacó: “Payaso imbécil, ven aquí a llorar por Carlos Manzo, ¿o te pongo una foto de ‘Alito’ para que llores de verdad?”. El sarcasmo hizo referencia al llanto público que Noroña protagonizó en Palestina y a sus críticas internas al PRI.

El episodio dejó en evidencia la fractura entre oposición y mayoría oficialista. Mientras Lilly Téllez exigía mano dura contra el narco, el bloque guinda defendió la política de “abrazos, no balazos” que Morena impulsa desde 2018. La presidenta de mesa, Laura Itzel Castillo, intentó contener el debate, pero la panista reclamó que le negaran preguntas de su bancada para replicar.

Contexto: asesinato de Carlos Manzo

Carlos Manzo, alcalde emanado de Morena en Uruapan, fue ejecutado el pasado fin de semana pese a haber solicitado protección federal en repetidas ocasiones. Su caso se suma a la lista de 34 presidentes municipales asesinados en lo que va del sexenio. Lilly Téllez utilizó el crimen para evidenciar lo que califica como “indolencia” del gobierno federal ante la escalada criminal.

Reacciones inmediatas en el Senado

Tras los insultos, el ambiente se caldeó. Senadores de Morena cerraron filas en torno a Fernández Noroña, quien no respondió verbalmente desde la tribuna. En redes, el hashtag #LillyTellezVsNoroña se volvió tendencia nacional en cuestión de minutos, con miles de usuarios reproduciendo el video del enfrentamiento.

Voces panistas celebraron la “valentía” de Lilly Téllez para confrontar lo que llaman “hipocresía morenista”. Desde el otro lado, legisladores oficialistas acusaron a la oposición de buscar reflectores en medio del dolor michoacano.

¿Por qué Palestina en el debate mexicano?

Fernández Noroña viajó hace dos semanas a Gaza como parte de una delegación parlamentaria. Allí, visiblemente emocionado, condenó los bombardeos y abrazó a niños desplazados. Lilly Téllez usó esas imágenes para contrastar: “Llorando por allá, haciendo circo, mientras a los mexicanos los masacran”. El argumento caló entre sectores conservadores que exigen priorizar la seguridad interna antes que causas internacionales.

Analistas consultados por medios capitalinos coinciden en que el pleito Lilly Téllez-Noroña resume la polarización legislativa: de un lado, quienes demandan estrategia militar; del otro, quienes insisten en inteligencia y justicia social para desarticular al crimen.

En el cierre de la sesión, la senadora panista abandonó el hemiciclo sin disculparse. Horas después, periodistas de Latinus captaron su salida entre aplausos de simpatizantes. Por su parte, Fernández Noroña tuiteó una foto de Carlos Manzo con la leyenda “Justicia para Uruapan”, intentando recuperar terreno.

Testigos presenciales relataron a reporteros de Milenio que el intercambio duró menos de tres minutos, pero bastó para paralizar el recinto. Una fuente cercana a la Mesa Directiva confirmó que no habrá sanción inmediata, pues los insultos se dieron “en el calor del debate”.