Osvaldo Gutiérrez Vázquez, el rostro detrás del crimen
Osvaldo Gutiérrez Vázquez, conocido en el bajo mundo como El Cuate, ha sido identificado como el presunto autor intelectual y material del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez. Fuentes federales filtradas al periódico El Universal confirman que este sujeto, originario de Michoacán y con vínculos directos al crimen organizado, ejecutó el ataque la noche del 1 de noviembre de 2025 en plena plaza principal durante el Festival de las Velas. La brutalidad del hecho ha desatado una ola de indignación que pone en jaque la estrategia de seguridad del gobierno federal.
Osvaldo Gutiérrez Vázquez no actuó solo. Minutos después del tiroteo, uno de sus cómplices cayó abatido por elementos de la Guardia Nacional, mientras que dos sicarios más fueron capturados con armas largas y chalecos tácticos. Sin embargo, El Cuate logró escapar entre la multitud que celebraba el Día de Muertos, dejando tras de sí un reguero de casquillos calibre 7.62 y el cuerpo sin vida del presidente municipal.
El ataque que estremeció el Festival de las Velas
Momento exacto: 20:00 horas del 1 de noviembre
Osvaldo Gutiérrez Vázquez y su célula irrumpieron en la Plaza Morelos cuando cientos de familias, incluidos menores de edad, admiraban los altares de muertos. Carlos Manzo, recién electo para el periodo 2024-2027, saludaba a vecinos cuando recibió al menos doce impactos de bala. Testigos relataron que El Cuate gritó “¡Esto es por traidor!” antes de descargar su AK-47. El alcalde fue trasladado de urgencia al Hospital Fray Juan de San Miguel, donde los médicos certificaron su deceso a las 20:50 horas.
El Festival de las Velas, tradición emblemática de Uruapan, quedó manchado de sangre. Veladores rotos, flores pisoteadas y llanto infantil reemplazaron la música de marimba. Osvaldo Gutiérrez Vázquez convirtió un evento cultural en escenario de terror, demostrando que ni las fiestas patronales están a salvo del narco.
Antecedentes criminales de Osvaldo Gutiérrez Vázquez
Osvaldo Gutiérrez Vázquez es sobrino de “El Prángana”, lugarteniente de los hermanos Álvarez Ayala, operadores regionales del Cártel Jalisco Nueva Generación. Según expedientes de la FGR, El Cuate ya figuraba en 14 carpetas de investigación por homicidio, extorsión y trasiego de metanfetaminas. Su última aparición pública data de septiembre, cuando encabezó el cobro de piso a productores de aguacate en la zona de Ziracuaretiro.
La identificación de Osvaldo Gutiérrez Vázquez se logró gracias a videos de cámaras del C5 y el reconocimiento facial de un testigo protegido. La recompensa por su captura asciende a 5 millones de pesos, aunque fuentes extraoficiales aseguran que ya cruzó la frontera hacia Guerrero.
Uruapan en shock: ¿Fracaso de la Guardia Nacional?
Habitantes de Uruapan tomaron las calles el domingo 2 de noviembre exigiendo la renuncia de la presidenta Claudia Sheinbaum. Pancartas con la leyenda “¡Sheinbaum, tus abrazos no detienen balazos!” recorrieron el primer cuadro. La presencia de 400 elementos federales desplegados para el festival no impidió que Osvaldo Gutiérrez Vázquez consumara el magnicidio.
Organizaciones de productores de aguacate ofrecieron 2 millones adicionales por información que lleve a la captura de El Cuate. Mientras tanto, el cuerpo de Carlos Manzo fue velado en la Casa de la Cultura, donde miles desfilaron entre cirios y coronas que repetían: “Justicia para Uruapan”.
Reacciones políticas y el silencio de Los Pinos
El gobernador de Michoacán anunció la creación de un mando especial para perseguir a Osvaldo Gutiérrez Vázquez, pero evitó mencionar la colusión de mandos municipales con el CJNG. En la mañanera del lunes, la secretaria de Seguridad se limitó a leer un comunicado de tres párrafos, sin aceptar preguntas sobre la fallida inteligencia previa.
Analistas consultados por medios locales coinciden: el asesinato de Carlos Manzo expone la infiltración del Cártel Jalisco Nueva Generación en 27 de los 113 municipios michoacanos. Osvaldo Gutiérrez Vázquez se convierte así en el símbolo vivo de un estado fallido donde los alcaldes duran lo que tardan en firmar un pacto o recibir una bala.
Información cruzada con reportes de El Universal y agencias internacionales señala que El Cuate ya había amenazado a Manzo en redes sociales anónimas tres semanas antes del atentado. Los mensajes, borrados tras el crimen, advertían: “El que no se alinea, se muere alineado”.
En el funeral, la viuda del alcalde leyó una carta que circuló en periódicos nacionales: “Mi esposo soñaba con un Uruapan sin cuota. Hoy Osvaldo Gutiérrez Vázquez le robó ese sueño a mis hijos”. La misiva, reproducida por López-Dóriga en su portal, resume el dolor de una ciudad que clama justicia real.
Fotografías de Marco Antonio Duarte para EFE capturaron la procesión fúnebre donde vecinos portaban velas negras. Esas imágenes, publicadas en portales de alcance nacional, ilustran cómo un solo hombre, Osvaldo Gutiérrez Vázquez, logró paralizar la segunda ciudad más importante de Michoacán.


