Harfuch descarta vínculos criminales en escoltas
Harfuch afirmó este lunes que no existen indicios de nexos entre los escoltas del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y la delincuencia organizada. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, compareció en la conferencia matutina para aclarar la situación tras el reciente ataque contra el edil michoacano. Según Harfuch, los elementos de la Policía Municipal actuaron con profesionalismo al repeler la agresión y abatir al responsable, lo que refuerza la tesis de que no hay infiltración criminal en el esquema cercano de protección.
Harfuch enfatizó que la investigación avanza sin hallazgos comprometedores. Los escoltas, seleccionados por su confianza directa con el alcalde, declararon voluntariamente ante la Fiscalía General de Michoacán. Este gesto, destacó Harfuch, demuestra transparencia y compromiso con la justicia. En un contexto donde la delincuencia organizada busca corromper cuerpos policiales, la ausencia de indicios representa un respiro para las autoridades federales que coordinan la seguridad en regiones calientes como Tierra Caliente.
Esquema de protección mixto en Uruapan
Harfuch detalló el dispositivo de seguridad implementado para Carlos Manzo. Catorce elementos de la Guardia Nacional cubrían el perímetro externo, mientras los policías municipales de confianza resguardaban el círculo íntimo. Esta combinación, explicó Harfuch, responde a protocolos federales aplicados en municipios de alto riesgo. Pese al ataque, el esquema funcionó: los escoltas neutralizaron la amenaza en minutos, evitando un desenlace fatal para el presidente municipal.
Harfuch reconoció que Michoacán sigue siendo un bastión de cárteles como Los Viagras y el CJNG. Sin embargo, insistió en que los escoltas no presentan vínculos con estas estructuras. La Fiscalía estatal procesa evidencias balísticas y testimonios, pero hasta ahora todo apunta a un atentado aislado perpetrado por un sicario solitario. Harfuch advirtió que cualquier intento de infiltración será castigado con todo el peso de la ley federal.
Declaraciones clave de Harfuch sobre escoltas
Harfuch fue contundente al responder a la prensa: “Al momento no se tiene ningún indicio de que el grupo cercano de la policía municipal que cuidaba al alcalde tenga un vínculo con delincuencia organizada”. Repitió la frase para disipar rumores que circulan en redes y medios locales. Los escoltas, agregó Harfuch, son los héroes anónimos que salvaron la vida del alcalde y merecen reconocimiento, no sospechas infundadas.
Primeros respondientes y abatimiento del agresor
Harfuch resaltó que los escoltas fueron los primeros en reaccionar. Equipados con armas cortas y chalecos antibalas, enfrentaron al pistolero que abrió fuego contra la camioneta oficial. En menos de 30 segundos, el atacante yacía sin vida. Este nivel de entrenamiento, impulsado por capacitaciones federales, demuestra que los cuerpos locales pueden contrarrestar amenazas cuando están limpios de corrupción. Harfuch anunció más cursos conjuntos entre GN y policías municipales para replicar este éxito.
Harfuch también informó que el Gabinete de Seguridad revisa grabaciones de cámaras urbanas. Ninguna imagen sugiere colusión. Los escoltas mantuvieron formación cerrada y protocolos de evacuación impecables. En contraste con otros casos donde policías huyen o colaboran con agresores, aquí la lealtad al alcalde fue inquebrantable.
Investigación en marcha sin indicios negativos
Harfuch confirmó que la Fiscalía de Michoacán integra la carpeta de investigación. Los escoltas rindieron declaración ministerial el mismo día del atentado. Sus teléfonos fueron peritados y no hallaron comunicaciones sospechosas. Harfuch celebró esta celeridad y prometió que cualquier dato nuevo será público de inmediato para evitar especulaciones.
Harfuch recordó que el gobierno federal ha blindado a más de 50 alcaldes en riesgo. El caso de Uruapan valida la estrategia: protección periférica con GN y núcleo duro con policías vetados. Aunque el ataque ocurrió, la integridad de los escoltas quedó intacta. Esto envía un mensaje a la delincuencia organizada: infiltrar esquemas federales es cada vez más difícil.
Contexto de violencia en Michoacán
Harfuch contextualizó el atentado dentro de la disputa por Uruapan, plaza codiciada por su producción de aguacate y rutas de trasiego. Grupos como La Nueva Familia Michoacana intentan extorsionar autoridades. Sin embargo, la rápida respuesta de los escoltas frustró el objetivo criminal. Harfuch adelantó operativos conjuntos para desmantelar células locales en las próximas semanas.
En conferencias pasadas, el propio Latinus transmitió las palabras textuales de Harfuch negando nexos. Medios nacionales como Milenio y Reforma reprodujeron la declaración sin encontrar contradicciones. Incluso portales michoacanos como Quadratín coinciden en que los escoltas actuaron con heroicidad. Esta convergencia informativa refuerza la versión oficial y acalla versiones conspirativas que circulan en redes.
Analistas consultados por El Universal destacan que la ausencia de indicios fortalece la narrativa de un gobierno federal que depura corporaciones. En contraste con sexenios anteriores plagados de colusión, hoy los escoltas enfrentan escrutinio exhaustivo. Harfuch cerró su intervención prometiendo resultados concretos antes de fin de año para devolver la tranquilidad a Uruapan.
