La cancelación de vuelos del AIFA por parte de Estados Unidos ha generado una fuerte reacción en el gobierno mexicano, donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su desconcierto ante esta medida del Departamento de Transporte estadounidense. Esta decisión, que afecta directamente a 13 rutas operadas por aerolíneas nacionales como Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, pone en jaque no solo la conectividad aérea entre ambos países, sino también las inversiones realizadas en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. En un contexto de tensiones bilaterales, Sheinbaum ha insistido en la necesidad de diálogo para resolver el impasse, subrayando que México no busca confrontaciones, pero tampoco aceptará retrocesos en su infraestructura aeroportuaria.
Reacción inmediata de Sheinbaum a la cancelación de vuelos del AIFA
Desde el Palacio Nacional, durante su conferencia matutina del 31 de octubre de 2025, la presidenta Sheinbaum no escatimó en palabras para expresar su rechazo a la cancelación de vuelos del AIFA. "No entendemos la decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos", declaró con un tono que mezcla sorpresa y firmeza, reflejando la postura crítica del gobierno federal ante lo que percibe como una injerencia injustificada. Esta declaración llega en un momento clave, apenas tres días después del anuncio oficial de Washington el 28 de octubre, que ha paralizado operaciones y generado incertidumbre en el sector aéreo mexicano.
Impacto en aerolíneas mexicanas y usuarios
La cancelación de vuelos del AIFA no es un mero trámite administrativo; representa un golpe directo a la economía de las aerolíneas mexicanas que han invertido millones en expandir sus operaciones desde este aeropuerto, diseñado como una alternativa estratégica al saturado AICM. Empresas como Volaris, con su enfoque en vuelos de bajo costo, y Aeroméxico, líder en rutas internacionales, enfrentan ahora la congelación de su crecimiento en servicios combinados de pasajeros y carga. Los usuarios, por su parte, podrían ver incrementados los costos y reducidas las opciones de viaje, especialmente en rutas clave hacia el norte del continente.
Sheinbaum ha sido clara al afirmar que esta medida no solo afecta la competencia leal, sino que pone en riesgo la seguridad aérea al revivir el decreto de 2023 emitido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Ese decreto, que prohíbe el transporte de carga en el AICM, buscaba descongestionar el principal aeropuerto de la capital y redirigir operaciones al AIFA. Revertirlo, según la mandataria, generaría una saturación peligrosa, con aviones de carga compitiendo por espacio con vuelos comerciales, lo que podría derivar en demoras crónicas y mayores probabilidades de incidentes.
Contexto de la disputa bilateral por la cancelación de vuelos del AIFA
La cancelación de vuelos del AIFA surge de acusaciones del secretario de Transporte de EU, Sean Duffy, quien alega que México ha "cancelado y congelado ilegalmente vuelos de transportistas estadounidenses durante tres años sin consecuencias". Esta narrativa choca frontalmente con la versión mexicana, que defiende un acuerdo equilibrado entre aerolíneas de ambos lados para distribuir mejor los slots de despegue y aterrizaje. En el marco de tratados comerciales como el T-MEC, México argumenta que no ha favorecido a ninguna línea aérea nacional, sino que ha promovido una competencia sana que beneficie a todos los actores involucrados.
Acuerdos comerciales y su rol en la tensión aérea
Los acuerdos comerciales entre México y Estados Unidos han sido el pilar de una relación económica interdependiente, pero en el ámbito de la aviación, las fricciones no son nuevas. La cancelación de vuelos del AIFA se inscribe en una serie de disputas que datan de años atrás, donde Washington ha cuestionado la apertura de mercados y la equidad en el acceso a aeropuertos. Sheinbaum, fiel a su estilo pragmático pero crítico hacia intervenciones externas, ha reiterado que su administración no permitirá que se ponga en jaque inversiones ya realizadas en infraestructura como el AIFA, un proyecto emblemático del gobierno federal que simboliza la soberanía en materia de transporte.
Expertos en aviación señalan que esta medida podría tener repercusiones más amplias, afectando no solo el turismo y el comercio bilateral, sino también la cadena de suministro regional. Por ejemplo, el "belly cargo" —el transporte de mercancías en bodegas de aviones de pasajeros— es vital para exportadores mexicanos de perecederos y manufacturas, y su congelación podría encarecer productos en el mercado estadounidense. La presidenta ha enfatizado que, sin comprometer la seguridad, México está dispuesto a negociar, pero no a ceder en principios fundamentales de reciprocidad comercial.
Medidas de respuesta del gobierno mexicano
Ante la cancelación de vuelos del AIFA, el gobierno de Sheinbaum ha actuado con celeridad, convocando una reunión de alto nivel este mismo viernes a las 13:00 horas. En este encuentro participarán representantes de las aerolíneas más impactadas, junto con figuras clave como el secretario de la Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles; el director del AICM, almirante Juan José Padilla Olmos; y el director del AIFA, brigadier Isidoro Pastor Román. El objetivo es coordinar una estrategia unificada que proteja tanto a los operadores como a los pasajeros, explorando alternativas temporales para mitigar el impacto.
Protección de inversiones y seguridad en aeropuertos
Una de las prioridades en esta respuesta es salvaguardar las inversiones en el AIFA, que ha recibido compromisos millonarios de aerolíneas de carga y pasajeros. Sheinbaum ha sido enfática: "No estamos de acuerdo en que se ponga en riesgo a los usuarios y que además inversiones que ya hicieron las propias líneas que se dedican a la carga en el AIFA tengan un retroceso". Este enfoque crítico resalta la visión del gobierno federal de no permitir que decisiones unilaterales de EU desmantelen avances en descongestión aeroportuaria, un tema sensible en la agenda nacional de infraestructura.
En términos de seguridad, la mandataria ha advertido sobre los peligros de saturar el AICM, recordando que el traslado de operaciones de carga al AIFA fue una medida preventiva contra sobrecargas operativas. Analistas coinciden en que revertir este esquema podría violar estándares internacionales de la OACI, exponiendo a México a sanciones adicionales. Así, la cancelación de vuelos del AIFA no solo es un desafío logístico, sino un test para la diplomacia aérea bilateral.
La situación ha avivado debates en el Congreso mexicano, donde legisladores de Morena han calificado la acción de EU como "proteccionista disfrazada", exigiendo una respuesta firme desde la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Mientras tanto, en foros internacionales, México prepara argumentos para defender su posición, enfatizando el cumplimiento de obligaciones bajo el T-MEC y la necesidad de equidad en el cielo compartido.
Esta controversia también ilumina las vulnerabilidades del sector aéreo mexicano ante presiones externas, recordando episodios pasados como las disputas por slots en el AICM durante la pandemia. Sheinbaum, con su experiencia en energías renovables y ahora en la Presidencia, navega estas aguas con un equilibrio entre crítica y apertura al diálogo, posicionando a México como un socio confiable pero no sumiso.
En las últimas semanas, reportes de medios como LatinUS han detallado cómo esta decisión se gestó en Washington, basándose en quejas de aerolíneas estadounidenses sobre supuestas asimetrías. Fuentes cercanas al Departamento de Estado sugieren que la medida busca presionar por mayores concesiones en rutas futuras, aunque sin evidencia concreta de violaciones por parte de México.
Por otro lado, analistas independientes consultados en publicaciones especializadas en aviación han destacado que la cancelación de vuelos del AIFA podría beneficiar indirectamente a hubs como el de Dallas o Houston, fortaleciendo la red de carriers norteamericanos. Sin embargo, el consenso es que el diálogo bilateral, impulsado por Sheinbaum, es la vía para una resolución sostenible.
Finalmente, como se ha visto en coberturas recientes de portales noticiosos independientes, el impacto en el empleo y la conectividad regional no puede subestimarse, con miles de puestos en riesgo en el ecosistema aeroportuario del Valle de México.
