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Simón Levy niega detención y acusa atentado en su contra

Simón Levy niega detención y acusa atentado en su contra, un escándalo que sacude al gobierno federal mexicano. Esta controvertida declaración del exfuncionario ha generado un torbellino de especulaciones sobre las verdaderas intenciones detrás de las acciones de las autoridades. En un contexto de tensiones políticas crecientes, Simón Levy, quien sirvió como subsecretario de Planeación y Política Turística durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, ha irrumpido en la escena pública para desmentir categóricamente su supuesta captura en Portugal. Lo que inicialmente se presentó como un éxito de la justicia mexicana por parte de la fiscalía de la Ciudad de México y la presidenta Claudia Sheinbaum, se transforma ahora en una acusación grave de manipulación y peligro inminente contra su vida.

La mañana del 29 de octubre de 2025, durante la conferencia matutina presidencial, Claudia Sheinbaum confirmó la detención de Simón Levy en territorio portugués, basándose en una ficha roja emitida por Interpol. "Parece que sí, en Portugal, creo, y es de una ficha de una denuncia que puso un particular en contra de él hace tiempo en la Ciudad de México", declaró la mandataria con aparente certeza. La fiscalía capitalina respaldó esta versión, detallando que los cargos pendientes datan de 2021 e involucran delitos contra el ambiente y responsabilidad de directores en obras irregulares, así como amenaza y daño doloso a la propiedad. Estos procesos surgieron de un conflicto inmobiliario en la exclusiva zona de Polanco, donde Simón Levy fue señalado por presuntas irregularidades en la construcción de un edificio.

Simón Levy desmiente la versión oficial del gobierno

Simón Levy no se quedó en silencio ante lo que califica como una maniobra orquestada. A través de una transmisión en vivo tanto en Instagram como en X, el exfuncionario apareció visiblemente alterado pero ileso, demostrando su libertad de movimiento. "Acabo de hacer una transmisión en vivo por Instagram y bueno, decirles que estoy bien, estoy libre. Creo que le dijeron a la presidenta de México que estaba yo secuestrado, arrestado, no sé qué cosa, aquí estoy yo presidenta saludándola con mucho afecto", expresó con un tono que mezclaba ironía y desafío directo a Claudia Sheinbaum. Esta intervención pública no solo desbarata la narrativa oficial, sino que eleva la apuesta al acusar a las autoridades de fabricar cargos para perseguirlo.

Residiendo en Washington, Estados Unidos, desde que las investigaciones en su contra lo obligaron a exiliarse en 2021, Simón Levy ha mantenido un perfil bajo pero crítico hacia el gobierno de Morena. Afirma que los dos expedientes abiertos en su contra son infundados: uno ya habría prescrito y el otro fue resuelto a su favor por un juez federal que lo reconoció como víctima. "La propia fiscalía me determinó la calidad de víctima, me lo reconoció completamente un juez de distrito, un colegiado. Se fueron al recurso de la queja, gané completamente todo e ilegalmente después de que ya era cosa juzgada, a raíz de lo que estoy haciendo yo en Estados Unidos, me reabrieron el caso", denunció en una entrevista con MVS Noticias. Esta revelación pinta un panorama de abuso de poder por parte de las instituciones federales, cuestionando la imparcialidad de la fiscalía bajo el mando de Claudia Sheinbaum.

El origen del conflicto: un litigio inmobiliario en Polanco

Todo remonta a 2019, cuando Simón Levy se vio envuelto en un pleito con Emma Yolanda Santos, una particular que lo denunció por incumplir un convenio de construcción en un inmueble de la alcaldía Miguel Hidalgo. Las acusaciones escalaron en noviembre de 2021, cuando un video circulante en redes sociales capturó presuntas amenazas y agresiones por parte de Levy hacia Santos. En respuesta, el exfuncionario emitió una disculpa pública vía X, expresando su disposición a resolver el asunto amigablemente. Sin embargo, lo que parecía un episodio aislado se convirtió en el detonante de una persecución que, según él, involucra a figuras cercanas a Morena.

Interpol, por su parte, habría rechazado la solicitud mexicana para activar una ficha de búsqueda, un detalle que Simón Levy destaca como prueba de la debilidad de los argumentos de la fiscalía. Este rechazo internacional añade una capa de descrédito a las afirmaciones del gobierno federal, sugiriendo que las maniobras diplomáticas no prosperan más allá de las fronteras nacionales. En este sentido, la supuesta detención en Portugal parece más un montaje que una realidad operativa exitosa.

Acusaciones de atentado: ¿una cortina de humo para silenciar críticas?

Pero el giro más dramático en esta saga llega con la denuncia de un atentado en contra de Simón Levy. La noche del 28 de octubre, apenas horas antes de las declaraciones oficiales, Levy asegura haber sido víctima de un ataque directo. "Es completamente falso, al contrario, recibí un atentado hace casi 10 horas. Estoy vivo, por seguridad no puedo decir exactamente dónde estoy en este momento, pero estoy libre, estoy perfecto (…) en realidad es una cortina de humo porque lo que querían hacer era matarme", reveló en su charla radial. Atribuye este incidente a amenazas explícitas de personas vinculadas a Morena, quienes le exigieron cesar sus comentarios sobre el expresidente López Obrador y su familia.

Simón Levy niega detención y acusa atentado en su contra, un reclamo que resuena en un México donde la disidencia política a menudo enfrenta riesgos incalculables. Sus críticas públicas hacia el legado de López Obrador, incluyendo señalamientos sobre presuntas irregularidades en contratos turísticos durante su gestión, lo han posicionado como un objetivo incómodo para el oficialismo. La sincronía entre el supuesto atentado y la anuncio de su "captura" alimenta teorías de que el gobierno busca desviar la atención de escándalos mayores, utilizando a Levy como chivo expiatorio en una narrativa controlada.

Implicaciones políticas para Morena y el gobierno de Sheinbaum

Esta controversia no podría llegar en peor momento para Claudia Sheinbaum, cuya administración apenas inicia y ya enfrenta cuestionamientos sobre la independencia judicial. La fiscalía de la Ciudad de México, alineada con los postulados de Morena, se ve ahora expuesta a acusaciones de politización. Simón Levy, con su experiencia en el sector público, argumenta que la reapertura de casos cerrados responde directamente a su activismo en Estados Unidos, donde ha colaborado con medios y organizaciones en investigaciones sobre corrupción en el gobierno federal. Este patrón de retaliación selectiva evoca recuerdos de otros excolaboradores que, al distanciarse de Morena, han sufrido embestidas similares.

Expertos en derecho penal señalan que, de confirmarse la prescripción de uno de los cargos, la validez de la ficha roja se derrumbaría por completo, dejando a las autoridades mexicanas en una posición vulnerable ante posibles demandas internacionales. Simón Levy niega detención y acusa atentado en su contra, un mantra que podría convertirse en el catalizador de una investigación más amplia sobre el uso indebido de mecanismos de extradición. Mientras tanto, la opinión pública se divide: unos ven en Levy a un perseguido injustamente, otros a un oportunista que exagera para ganar simpatías.

El caso de Simón Levy ilustra las fisuras en el sistema de justicia mexicano, donde lo personal se entreteje con lo político de manera inextricable. Sus declaraciones no solo desafían la credibilidad de Claudia Sheinbaum, sino que invitan a reflexionar sobre el costo de la lealtad en un partido como Morena, donde las críticas internas se castigan con dureza. A medida que emergen más detalles, queda claro que este episodio trasciende la mera negación de una detención; se trata de un pulso por el control de la narrativa en un país polarizado.

En las sombras de este drama, Simón Levy niega detención y acusa atentado en su contra, recordándonos que la verdad a menudo se construye en las grietas del poder oficial. Fuentes cercanas al exfuncionario, como reportes de MVS Noticias, han corroborado la transmisión en vivo que lo muestra libre, mientras que analistas independientes en Washington destacan el rechazo de Interpol como un revés diplomático para México. Incluso en círculos periodísticos de la capital, se murmura sobre el video de 2021 con Emma Yolanda Santos, que aunque fue base de las denuncias, ya había sido contextualizado en disculpas públicas.

Al final del día, este incidente subraya la fragilidad de las instituciones cuando se someten a agendas partidistas. Simón Levy, desde su refugio transatlántico, sigue alzando la voz, y con cada nueva revelación, el velo de la cortina de humo se adelgaza un poco más. Referencias a la conferencia matutina de Sheinbaum, difundida en canales oficiales, contrastan con las versiones alternativas que circulan en redes, invitando a un escrutinio más profundo de los hechos.

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