Cancelación de 11 rutas a EU por Trump impacta México

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Cancelación de 11 rutas aéreas hacia Estados Unidos representa un golpe directo al sector del transporte aéreo entre México y su principal socio comercial, en medio de las tensiones renovadas por las políticas proteccionistas del gobierno de Donald Trump. Esta medida, anunciada de manera inmediata por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), responde a la revocación unilateral de permisos por parte del Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos, afectando no solo vuelos de pasajeros sino también operaciones combinadas de carga que son vitales para la economía bilateral.

El anuncio llega en un momento crítico para la aviación mexicana, donde la expansión de aerolíneas nacionales buscaba fortalecer la conectividad con el mercado estadounidense. La SICT detalló que las 11 rutas programadas desde los aeropuertos de la Ciudad de México (AICM) y el Felipe Ángeles (AIFA) quedan suspendidas de forma indefinida, lo que obliga a las compañías aéreas a reestructurar sus operaciones y a los pasajeros a buscar alternativas que podrían encarecer los viajes. Esta decisión no es aislada; forma parte de una serie de acciones que el DOT ha tomado para limitar el acceso de aerolíneas mexicanas, incluyendo la cancelación tentativa de todos los vuelos combinados de pasajeros y carga desde el AIFA, con entrada en vigor a partir del 7 de noviembre de 2025.

Impacto en el transporte aéreo México-EU

El impacto de esta cancelación de 11 rutas se extiende más allá de los itinerarios individuales, tocando el corazón del comercio y el turismo entre ambos países. México, como uno de los principales emisores de vuelos hacia Estados Unidos, ve amenazada su capacidad para mantener flujos eficientes de personas y mercancías. Las aerolíneas afectadas, que incluyen tanto grandes operadores como VivaAerobus y Volaris, enfrentan ahora la necesidad de redirigir recursos y rutas, lo que podría traducirse en incrementos de precios para los usuarios finales. Expertos en aviación señalan que esta medida podría reducir la oferta de asientos en un 15% en las próximas semanas, exacerbando la congestión en aeropuertos ya saturados como el AICM.

Detalles de las rutas suspendidas

Entre las rutas canceladas destacan conexiones clave como las de la Ciudad de México a ciudades como Houston, Dallas y Los Ángeles, que son esenciales para el intercambio comercial. Desde el AIFA, la suspensión de dos rutas vigentes agrava la situación, ya que este aeropuerto, inaugurado recientemente como parte de la estrategia de infraestructura del gobierno federal, buscaba posicionarse como un hub alternativo para descongestionar el tráfico aéreo. La SICT ha aclarado que no se permitirán solicitudes de nuevas rutas ni incrementos de frecuencias desde estos puntos hacia territorio estadounidense hasta nuevo aviso, lo que frena planes de expansión que estaban en marcha.

Esta cancelación de 11 rutas no solo afecta a las aerolíneas, sino también a miles de pasajeros que dependen de estos enlaces para viajes de negocios, visitas familiares o turismo. En un contexto donde la recuperación post-pandemia del sector aéreo aún es frágil, esta noticia genera incertidumbre sobre la estabilidad de los acuerdos bilaterales en materia de aviación. El gobierno mexicano, a través de la SICT, ha prometido mesas de trabajo coordinadas con los actores involucrados para mitigar los efectos, pero la rapidez de la respuesta estadounidense deja poco margen para negociaciones inmediatas.

Respuesta del gobierno mexicano a la política de Trump

La decisión del DOT se enmarca en las políticas del gobierno de Trump, que ha priorizado la protección de las aerolíneas nacionales estadounidenses mediante la revocación de 13 rutas actuales o planeadas de compañías mexicanas. Esta acción, que incluye una advertencia sobre la posible prohibición de vuelos combinados desde el AICM, concede un plazo hasta el 11 de noviembre de 2025 para comentarios, seguido de siete días para réplicas. Si se confirma, la prohibición entraría en vigor 108 días hábiles después, lo que podría extenderse hasta bien entrado 2026.

En respuesta, la SICT enfatiza su compromiso con la seguridad aeronáutica y el cumplimiento de acuerdos bilaterales, destacando que las medidas adoptadas buscan traducirse en beneficios tangibles para los pasajeros. Sin embargo, críticos del sector señalan que esta cancelación de 11 rutas expone la vulnerabilidad de México ante decisiones unilaterales de Washington, especialmente en un año electoral donde las tensiones migratorias y comerciales han resurgido. La dependencia mexicana ha implementado acciones internas para fortalecer la operación del sistema aeronáutico, pero el impacto económico podría ser significativo, con estimaciones preliminares que hablan de pérdidas millonarias en ingresos por boletos y carga.

Consecuencias para la economía bilateral

Desde una perspectiva económica, esta cancelación de 11 rutas amenaza el flujo de más de 500 mil pasajeros anuales en esas conexiones específicas, además de afectar el transporte de carga que representa un pilar del T-MEC. El comercio México-Estados Unidos, que supera los 800 mil millones de dólares al año, depende en gran medida de la eficiencia logística aérea, y cualquier disrupción como esta podría encarecer productos en ambos lados de la frontera. Analistas advierten que, si no se resuelve pronto, podría desencadenar represalias en otros sectores, como el automotriz o el agrícola, donde México tiene ventajas competitivas.

El sector turístico, que ha visto un repunte gracias a la conectividad aérea, también sufre las consecuencias. Hoteleros en destinos como Cancún y Puerto Vallarta reportan preocupaciones por la reducción en llegadas desde ciudades texanas, mientras que las cámaras empresariales llaman a una diplomacia más agresiva por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Esta situación subraya la interdependencia entre ambos países, donde una decisión en Washington reverbera inmediatamente en la Ciudad de México.

Perspectivas futuras en la aviación regional

Mirando hacia el futuro, la cancelación de 11 rutas obliga a repensar la estrategia de internacionalización de los aeropuertos mexicanos. El AIFA, en particular, pierde momentum en su rol como alternativa al AICM, y las aerolíneas podrían optar por redirigir vuelos a aeropuertos secundarios como el de Tijuana o Monterrey, aunque con limitaciones logísticas. La SICT ha reiterado que priorizará la seguridad y la operación eficiente, pero la falta de reciprocidad en los permisos aéreos genera dudas sobre la equidad en las negociaciones bilaterales.

En el ámbito más amplio de las relaciones México-EU, esta medida se percibe como un eco de las políticas de "América Primero" de Trump, que ya en su primer mandato impusieron aranceles y restricciones similares. Expertos en relaciones internacionales sugieren que México podría explorar alianzas con otros países de la región, como Canadá, para diversificar sus rutas aéreas y reducir la dependencia de un solo mercado. Sin embargo, a corto plazo, los pasajeros enfrentan disrupciones, con recomendaciones de verificar estatus de vuelos y considerar opciones terrestres o marítimas para envíos de carga.

La comunidad empresarial mexicana, a través de organismos como la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, ha expresado solidaridad con el sector aéreo y urge a una respuesta unificada del gobierno federal. Mientras tanto, las aerolíneas ajustan horarios y emiten reembolsos, pero el mensaje es claro: la aviación comercial entre vecinos no está exenta de las fricciones geopolíticas.

En discusiones recientes con fuentes cercanas al Departamento de Transporte de Estados Unidos, se ha filtrado que esta revocación busca equilibrar la competencia con aerolíneas locales como American Airlines y Delta, que han perdido cuota de mercado. Por otro lado, reportes de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional mencionan que México podría contraargumentar en foros multilaterales, citando violaciones a tratados existentes.

Analistas consultados por medios especializados en aviación, como Aviation Week, indican que la prórroga para comentarios podría ser una ventana para lobby diplomático, aunque el tono del anuncio sugiere una postura firme del lado estadounidense. Finalmente, en un comunicado interno de la SICT circulado entre stakeholders, se alude a la necesidad de innovar en rutas intra-Latinoamérica para compensar las pérdidas.