El asesinato de David Cohen Sacal ha sacudido los cimientos de la justicia en la Ciudad de México, donde un abogado experimentado perdió la vida en un ataque brutal que expone la creciente vulnerabilidad en entornos judiciales. Este homicidio calificado, perpetrado en pleno corazón de la Ciudad Judicial de la CDMX, no solo deja un vacío en el ámbito legal, sino que genera alarma sobre la seguridad de profesionales del derecho en su propio terreno. La vinculación a proceso de Donovan N., el principal sospechoso, marca un avance en la investigación, pero también subraya la urgencia de medidas más estrictas contra la violencia que acecha a figuras clave del sistema judicial.
Detalles del brutal homicidio calificado en la CDMX
El 13 de octubre de 2025, alrededor de las 15:00 horas, David Cohen Sacal descendía unas escaleras en las afueras de un edificio de la Ciudad Judicial cuando un disparo por la espalda lo derribó sin piedad. Donovan N., un joven de apenas 20 años oculto en una jardinera cercana, emergió como una sombra letal y desató una ráfaga de cinco balas: tres impactaron en la cabeza y dos en las piernas de la víctima. Cohen, aún con signos vitales, fue trasladado de urgencia a un hospital cercano, pero sucumbió horas después a la gravedad de sus heridas. Este asesinato de David Cohen no fue un acto impulsivo, sino un crimen calculado que ha desatado indignación pública y cuestionamientos profundos a la protección en zonas sensibles como la Ciudad Judicial CDMX.
La escena del crimen: un video que congela el horror
Las cámaras de seguridad capturaron cada instante de esta tragedia, con 25 videos que reconstruyen la secuencia fatal. En las imágenes, difundidas inicialmente por el periodista Carlos Jiménez, se ve cómo Donovan N. y su cómplice, Héctor, esperaban pacientemente sentados en la jardinera. Al momento preciso, Donovan se incorpora, extrae el arma y abre fuego sin vacilar. La víctima cae de bruces al suelo, mientras los agresores emprenden una huida desesperada a pie. Este material probatorio ha sido clave para la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, que lo presentó en la audiencia inicial, sellando la imputación por homicidio calificado contra Donovan.
La brutalidad del ataque resalta la impunidad que permea ciertos círculos delictivos en la capital. El asesinato de David Cohen, un letrado dedicado a litigios civiles y mercantiles, no solo priva a su familia de un pilar, sino que envía un mensaje siniestro a todos los abogados que defienden causas complejas en tribunales. ¿Cómo es posible que en un lugar simbólico de la justicia, como la Ciudad Judicial, un profesional sea ejecutado a sangre fría? Esta pregunta resuena en pasillos judiciales y en la opinión pública, alimentando el debate sobre la escalada de violencia contra el sector legal.
Vinculación a proceso: el primer paso en la búsqueda de justicia
Tras una audiencia maratónica, el juez de control determinó la vinculación a proceso de Donovan N. por el homicidio calificado de David Cohen. Inicialmente imputado también por delitos contra la salud, posesión ilegal de arma de fuego y cohecho, el foco se centró en el cargo principal. La Fiscalía presentó pruebas irrefutables, incluyendo los videos y testimonios que ligan directamente a Donovan con el crimen. El sospechoso, ahora recluido en el Reclusorio Sur, enfrenta un panorama sombrío, aunque su defensa ya alista estrategias para mitigar la pena.
Revelaciones del cómplice y el pago por el asesinato
Héctor, el segundo implicado detenido poco después del hecho, confesó bajo interrogatorio que él y Donovan habían sido contratados por 30 mil pesos para ejecutar el asesinato de David Cohen. Esta promesa de pago, aunque modesta para un crimen de tal calibre, apunta a posibles redes más amplias de sicarios operando en la sombra de la CDMX. Las autoridades de la Fiscalía General de Justicia continúan indagando el móvil exacto, pero la confesión de Héctor fortalece el caso contra Donovan, quien permanece en silencio sobre los detalles. Este elemento financiero añade una capa de sordidez al homicidio calificado, sugiriendo que el valor de una vida experta en derecho se reduce a una transacción vil.
La vinculación a proceso no es el fin del camino, pero representa un triunfo preliminar para la procuración de justicia en un contexto donde los homicidios contra abogados se han multiplicado. En los últimos años, México ha registrado un alarmante incremento en ataques a miembros del Poder Judicial, con casos similares que dejan impunes a los autores intelectuales. El de David Cohen se suma a esta lista trágica, impulsando demandas por reformas en protocolos de seguridad para letrados en activo.
Perfil de la víctima: un pilar del derecho civil en México
David Cohen Sacal no era un abogado cualquiera; su trayectoria brillaba con distinciones académicas y profesionales que lo posicionaban como referente en el ámbito jurídico. Licenciado en Derecho con posgrado en Procesal Civil, Cohen se especializaba en litigios civiles, mercantiles y administrativos, además de ofrecer asesoría corporativa y en condominios. Como socio fundador de Cohen Medican Chávez Abogados (CMCH) desde 2003, lideraba una firma reconocida por su capacidad para tackling problemas legales complejos en un mundo de relaciones humanas, económicas y legales cada vez más intrincadas.
Contribuciones académicas y legado perdurable
Entre 2000 y 2008, Cohen impartió clases de Derecho Procesal Civil en la Universidad Iberoamericana, moldeando generaciones de juristas. Posteriormente, en el campus de Torreón, dictó conferencias en diplomados sobre Etapa Probatoria en Materia Civil, Copropiedad y Condominio, y Teoría General del Contrato. Su enfoque práctico y profundo enriqueció el entendimiento de temas esenciales para la práctica legal diaria. El asesinato de David Cohen no solo segó una carrera ilustre, sino que extingue un faro de conocimiento para estudiantes y colegas, dejando un hueco irreparable en la formación jurídica mexicana.
La firma CMCH, en su sitio web, enfatiza el compromiso de Cohen con soluciones integrales, un ethos que permeaba su trabajo diario. Amigos y asociados lo recuerdan como un hombre meticuloso, apasionado por la equidad procesal, cuya muerte en la Ciudad Judicial CDMX ironiza la fragilidad de los ideales que defendía. Este perfil humano trasciende el caso penal, convirtiendo el homicidio en una pérdida colectiva para el ecosistema legal del país.
Implicaciones para la seguridad jurídica en la capital
El caso del asesinato de David Cohen expone grietas profundas en el blindaje de instituciones judiciales. ¿Cómo un sicario puede acechar en las jardineras de la Ciudad Judicial sin ser detectado? Expertos en seguridad citan fallos en vigilancia y protocolos como factores clave, urgiendo inversiones en tecnología y patrullaje intensivo. La vinculación a proceso de Donovan es un paso, pero sin desmantelar las redes que lo contrataron, similares tragedias acecharán.
En un México donde la violencia contra abogados supera las 50 ejecuciones anuales según reportes independientes, este homicidio calificado acelera clamores por leyes específicas de protección. La Fiscalía General de Justicia debe profundizar en el rastro del pago de 30 mil pesos, potencialmente ligado a disputas legales que Cohen manejaba. Mientras Donovan languidece en el Reclusorio Sur, la sociedad demanda respuestas que vayan más allá de la detención.
La defensa de Donovan, por su parte, ha anunciado la solicitud de un juicio abreviado, argumentando reconocimiento de culpa para reducir la sentencia a unos 20 años. Sin embargo, advierten de riesgos inminentes para el joven en prisión, solicitando medidas de protección extra. Esta movida legal contrasta con la gravedad del crimen, pero ilustra las complejidades del sistema penal mexicano, donde incluso asesinos buscan atenuantes en medio del caos.
En los pasillos de la Ciudad Judicial, colegas de Cohen evocan su dedicación con anécdotas de casos ganados a pulso, mientras la investigación avanza con sigilo. Fuentes cercanas a la Fiscalía mencionan avances en el análisis forense de las balas, compatibles con armas circulantes en mercados negros locales. Otro tanto se dice en círculos periodísticos, donde el video de Carlos Jiménez se ha convertido en pieza central para visibilizar la impunidad.
Finalmente, el legado de David Cohen persiste en los diplomados que inspiró y en la firma que co-fundó, recordándonos que detrás de cada homicidio calificado hay una historia de contribuciones truncadas. Reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana destacan la necesidad de revisiones en protocolos, y en conversaciones informales con investigadores, se filtra la esperanza de que este caso marque un punto de inflexión contra la ola de violencia judicial.
