La AFAC bajo control militar sigue siendo una realidad en México, donde el gobierno federal continúa consolidando la presencia de elementos castrenses en instituciones clave del sector transporte. En un movimiento que refuerza esta tendencia, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha designado al General de División Piloto Aviador de Estado Mayor Retirado, Emilio Avendaño García, como el nuevo director de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC). Este nombramiento, efectivo desde el 1 de octubre de 2025, representa no solo un relevo en la cúpula de la agencia, sino también un claro indicio de la estrategia oficial para mantener el control militar en entidades reguladoras de la aviación nacional.
Emilio Avendaño García, con más de cuatro décadas de experiencia en el ámbito aeronáutico y militar, asume el cargo en un momento crítico para la AFAC bajo control militar, donde la regulación de vuelos comerciales, la seguridad aérea y la supervisión de aeropuertos enfrentan desafíos crecientes. Su predecesor, el General Miguel Enrique Vallín Osuna, deja el puesto tras un periodo marcado por la implementación de protocolos de seguridad impulsados desde el alto mando. La decisión, tomada por el secretario Jesús Antonio Esteva Medina, subraya la confianza del gobierno en perfiles con formación castrense para manejar operaciones complejas que involucran tanto aspectos técnicos como de orden público.
Perfil del nuevo director: Trayectoria en aviación militar
El General Avendaño García no es un desconocido en los círculos de la aviación mexicana. Su carrera, forjada en las filas del Ejército Mexicano, incluye una licenciatura en Administración Militar y una maestría en Seguridad Nacional con énfasis en Aplicación y Adiestramiento Táctico. Estas credenciales lo posicionan como un líder idóneo para dirigir la AFAC bajo control militar, donde la integración de conocimientos tácticos y administrativos es esencial para responder a emergencias aéreas o irregularidades en el espacio aéreo.
Antecedentes que fortalecen su liderazgo
Entre sus logros destacados se encuentran misiones de vigilancia aérea y entrenamiento de pilotos en entornos de alto riesgo, experiencias que ahora se traducirán en políticas más rigurosas para la certificación de aeronaves y el cumplimiento de normativas internacionales. La AFAC bajo control militar, bajo su mando, podría ver un énfasis mayor en la colaboración con la Fuerza Aérea Mexicana, optimizando recursos compartidos para patrullajes y rescates. Esta designación no solo perpetúa la influencia castrense, sino que también responde a las demandas de un sector aviatorio en expansión, con un tráfico aéreo que ha crecido un 15% en los últimos años según datos del sector.
La SICT, en su comunicado oficial, resaltó la capacidad de Avendaño García para fusionar disciplina militar con innovación en transporte aéreo, un enfoque que se espera impulse proyectos como la modernización de radares y la digitalización de permisos de vuelo. Sin embargo, críticos observan que esta continuidad en la AFAC bajo control militar podría limitar la participación de expertos civiles, potencialmente afectando la diversidad de perspectivas en la toma de decisiones.
Cambios estructurales en la SICT: Más allá de la dirección de la AFAC
Paralelamente al nombramiento en la AFAC bajo control militar, la SICT ha realizado otro ajuste significativo al designar a Sonia Edith Jiménez Hernández como directora general de Protección y Medicina Preventiva en el Transporte (DGPMPT). Esta experta en derecho, con doctorado en la materia y especialidad en Gestión Pública, trae consigo una vasta experiencia en normatividad y control constitucional, áreas vitales para prevenir riesgos sanitarios en aeropuertos y terminales.
Experiencia jurídica al servicio del transporte seguro
Jiménez Hernández, quien previamente fungió como coordinadora Jurídica de Transportes en la misma SICT y directora general Jurídica y Normativa, también ha trabajado en la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México. Su rol en la DGPMPT implicará fortalecer protocolos de bioseguridad y atención médica en vuelos, especialmente en un contexto post-pandemia donde la salud en el transporte aéreo es prioritaria. Esta designación complementa la visión integral de la AFAC bajo control militar, al asegurar que las medidas de seguridad no solo sean operativas, sino también legalmente sólidas.
Estos cambios reflejan una reestructuración más amplia en la SICT, orientada a alinear todas sus dependencias con los objetivos de eficiencia y seguridad del gobierno federal. La AFAC bajo control militar, en particular, se beneficia de esta sinergia, ya que la colaboración con la DGPMPT permitirá una respuesta más coordinada ante incidentes que involucren salud y aviación.
Implicaciones políticas de la militarización en el sector aviación
La designación de Avendaño García perpetúa una tendencia que ha caracterizado al gobierno actual: la asignación de cargos civiles a militares retirados. En el caso de la AFAC bajo control militar, esta práctica se justifica por la necesidad de expertise en seguridad nacional, pero genera debates sobre la autonomía de las instituciones reguladoras. Organismos como la AFAC, encargados de emitir licencias y supervisar aerolíneas, ahora operan bajo una lente más estratégica, priorizando amenazas potenciales sobre el libre mercado aéreo.
Desde el arranque de la administración, hemos visto cómo la AFAC bajo control militar ha implementado reformas que facilitan la intervención federal en crisis aéreas, como las provocadas por huracanes o fallos mecánicos. Sin embargo, esta concentración de poder ha sido criticada por asociaciones de aerolíneas privadas, que argumentan que podría ralentizar procesos burocráticos y elevar costos operativos. A pesar de ello, defensores del modelo destacan su efectividad en mantener bajos los índices de accidentes, con una tasa de incidentes que se mantiene por debajo del promedio regional.
En el panorama nacional, la AFAC bajo control militar se inscribe en un esfuerzo más amplio por fortalecer la soberanía en sectores estratégicos. Mientras el tráfico de pasajeros supera los 100 millones anuales, la agencia debe equilibrar crecimiento económico con protocolos estrictos, un desafío que Avendaño García enfrenta con su bagaje en operaciones de alto nivel.
La trayectoria de Jiménez Hernández, por su parte, añade un contrapunto civil a la estructura, asegurando que aspectos legales y preventivos no queden relegados. Juntos, estos nombramientos delinean un futuro para la aviación mexicana donde la seguridad es el eje central, aunque la sombra de la militarización persiste.
En discusiones recientes sobre la evolución de estas dependencias, se ha mencionado el comunicado emitido por la SICT como base para entender los perfiles seleccionados. Asimismo, reportes de medios especializados en transporte han analizado cómo estos cambios impactan la regulación aérea diaria. Finalmente, observadores del sector han señalado, basados en documentos oficiales, que la continuidad militar en la AFAC responde a prioridades de largo plazo en materia de defensa.


