Senadores de oposición en México han desatado una fuerte controversia tras el nombramiento de Hugo López-Gatell como representante del país ante la Organización Mundial de la Salud. La decisión, confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha generado una ola de críticas entre legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, quienes consideran esta designación una afrenta a las víctimas de la pandemia de Covid-19.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, anunció que solicitarán a la Fiscalía General de la República un informe sobre el estado de las investigaciones contra López-Gatell. Recordó que, en 2022, el exsubsecretario de Salud fue denunciado por el abogado Javier Coello debido a la muerte de dos personas por Covid-19, acusándolo de negligencia en su gestión.
Castañeda fue contundente al calificar a López-Gatell como un presunto criminal cuya actuación durante la pandemia demostró negligencia e incompetencia. Aseguró que es inaceptable que alguien con este historial represente a México en un organismo internacional como la OMS, y señaló directamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador como el impulsor de este nombramiento.
Por su parte, el coordinador del PAN, Ricardo Anaya, no se quedó atrás en las críticas. Describió la gestión de López-Gatell como una negligencia criminal que, según él, está detrás de la muerte de cientos de miles de personas. Anaya destacó que el exfuncionario minimizó la eficacia del cubrebocas y ocultó información sobre el número real de fallecimientos durante la crisis sanitaria.
El PRI también se sumó a las críticas. Manuel Añorve, coordinador de este partido, recordó las declaraciones de López-Gatell en las que subestimó la gravedad de la pandemia, asegurando que habría solo 60 mil muertes y que el virus estaría controlado para mayo de 2020. Añorve calificó el nombramiento como una falta de respeto a las familias que perdieron seres queridos.
En contraste, Morena defendió la designación. El senador Saúl Monreal afirmó que México tuvo una de las mejores respuestas a nivel internacional durante la pandemia, y celebró que Sheinbaum haya elegido a López-Gatell para este cargo. Por su parte, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, desestimó las acusaciones como puro golpeteo político.
Un informe de expertos, citado por los senadores de oposición, responsabilizó a López-Gatell por subestimar la gravedad del virus y centralizar decisiones durante la emergencia sanitaria. Este documento ha avivado el debate sobre la idoneidad del exfuncionario para representar a México en la OMS.
La oposición insiste en que este nombramiento es un premio a la impunidad y una burla para el gremio médico y las víctimas de la pandemia. Mientras tanto, el gobierno de Sheinbaum parece mantenerse firme en su decisión, respaldando a López-Gatell como un profesional comprometido.
La polémica está lejos de terminar. Los senadores de oposición han advertido que tomarán medidas legales para impedir que López-Gatell asuma el cargo, mientras que Morena y sus aliados cierran filas en torno a la decisión presidencial. México, una vez más, se encuentra dividido por un nombramiento que reabre heridas de la pandemia.


