Violencia sin freno en Tabasco: Sacerdote baleado en un ataque que sacude a la comunidad

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Un nuevo episodio de violencia golpea a Tabasco. El padre Héctor Alejandro Pérez, párroco de la iglesia San Francisco de Asís en Gaviotas Sur, fue atacado a balazos la mañana de este lunes mientras circulaba por una carretera en el municipio de Centro. El vehículo del sacerdote recibió al menos cuatro impactos de bala, dejándolo herido en la vía pública.

El ataque ocurrió cerca de las 6 de la mañana, cuando sujetos armados a bordo de una motocicleta dispararon contra el Nissan Sentra del padre Pérez. Las balas impactaron en el pecho y abdomen del sacerdote, quien fue encontrado por elementos de seguridad tirado en la carretera a Torno Largo, entre las calles Jícaro y María Teresa Calles de Granier.

La Diócesis de Tabasco expresó su indignación por el atentado y reportó que el estado de salud del padre Pérez es grave, con pronóstico reservado. La parroquia emitió un comunicado pidiendo oraciones y donadores de sangre urgentes para el sacerdote, quien permanece hospitalizado en Villahermosa.

El gobernador Javier May se pronunció sobre el caso, asegurando que el sacerdote se encuentra estable y bajo atención médica. Sin embargo, no ofreció detalles sobre los responsables ni los motivos detrás del ataque, limitándose a prometer que habrá “cero impunidad” en este caso.

La inseguridad en Tabasco sigue en aumento, y este ataque al padre Pérez se suma a una ola de violencia que mantiene a los ciudadanos en constante temor. Los reportes de balaceras, asesinatos y quema de negocios en distintos municipios del estado han generado un clima de incertidumbre.

Las autoridades estatales afirmaron que ya cuentan con información sobre el caso y están trabajando en las investigaciones. Sin embargo, la falta de resultados concretos en casos similares ha generado escepticismo entre la población, que exige acciones inmediatas para frenar la delincuencia.

La iglesia católica de Tabasco se solidarizó con el padre Pérez y condenó enérgicamente el ataque. Este incidente reaviva el debate sobre la seguridad de los líderes religiosos en México, donde varios sacerdotes han sido víctimas de la violencia en los últimos años.

Mientras tanto, los habitantes de Gaviotas Sur y comunidades aledañas expresan su preocupación por la falta de medidas efectivas contra el crimen. Este ataque no solo afecta a la comunidad religiosa, sino que refleja el deterioro de la seguridad en la región.

La sociedad tabasqueña espera respuestas claras y acciones contundentes por parte del gobierno. La promesa de “cero impunidad” del gobernador May está bajo escrutinio, en un estado donde la violencia parece no dar tregua.