La tormenta tropical Erick se intensifica rápidamente en el océano Pacífico, frente a las costas del sur de México, y podría convertirse en huracán en las próximas horas. Según el Servicio Meteorológico Nacional, este fenómeno meteorológico, que se formó el lunes, está cobrando fuerza y podría impactar con severidad los estados de Oaxaca y Guerrero entre el miércoles y el jueves.
El coordinador del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, advirtió que Erick podría evolucionar a huracán categoría uno en las próximas 24 horas, alcanzar categoría dos en 36 horas y, en el peor de los casos, intensificarse a categoría tres o más antes de tocar tierra. Las autoridades no descartan que pueda llegar incluso a categoría cuatro o cinco, lo que representa un peligro significativo para las comunidades costeras.
Guerrero ya está tomando medidas drásticas ante la amenaza. La gobernadora Evelyn Salgado Pineda anunció la suspensión de clases en todos los niveles educativos para el miércoles y jueves, priorizando la seguridad de los estudiantes. Esta decisión refleja la gravedad del escenario, especialmente tras la devastación causada por huracanes anteriores en la región, como Otis en 2023.
En Oaxaca, 22 municipios están en alerta, mientras que en Guerrero se han identificado zonas de alto riesgo, como Marquelia y Cuajinicuilapa. La Coordinación Nacional de Protección Civil ha desplegado equipos para coordinar acciones preventivas en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, activando planes de emergencia como el DN-III-E del Ejército y de la Marina.
Las lluvias torrenciales que acompañan a Erick podrían ser catastróficas. Vázquez Romaña señaló que en Guerrero y Oaxaca lloverá el doble de lo habitual en un mes en tan solo tres días, lo que aumenta el riesgo de inundaciones, deslaves y desbordamientos de ríos. Chiapas, Puebla, Veracruz y otras regiones del centro y sur del país también enfrentarán lluvias intensas.
La Comisión Nacional del Agua reportó que se han preparado más de 2,000 refugios temporales en los tres estados más afectados: 995 en Chiapas, 592 en Guerrero y 493 en Oaxaca. Las autoridades han urgido a más de 8,000 familias en zonas vulnerables a evacuar, destacando la importancia de proteger a recién nacidos, niños y adultos mayores.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos también ha advertido sobre el riesgo de una marejada ciclónica, que podría inundar comunidades costeras con agua de mar. Los vientos de Erick, que podrían alcanzar los 175 kilómetros por hora al tocar tierra, representan una amenaza adicional para la infraestructura y la seguridad de los habitantes.
México enfrenta una temporada de huracanes 2025 particularmente activa, con pronósticos de hasta 37 ciclones en el Atlántico y el Pacífico, de los cuales cinco podrían impactar el país. La memoria del huracán Otis, que dejó 68 muertos en Acapulco, está fresca, lo que ha llevado a las autoridades a extremar precauciones ante Erick.
La trayectoria de Erick indica que podría pasar cerca de Acapulco, aunque no se prevé un impacto directo en el puerto. Sin embargo, los efectos de las lluvias y los vientos se sentirán en gran parte de Guerrero, lo que podría agravar la situación en una región aún recuperándose de desastres anteriores.
La población de las zonas afectadas ha sido exhortada a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a seguir las recomendaciones de Protección Civil. La preparación y la respuesta oportuna serán clave para minimizar los daños de este poderoso ciclón que se aproxima a las costas mexicanas.
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