El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, visitó México y lanzó un llamado claro al gobierno federal para que presente un plan climático ambicioso antes de la COP30. Durante su primera visita oficial al país, Stiell se reunió con funcionarios clave y representantes del sector privado, dejando en claro que el cambio climático requiere acción inmediata.
En sus encuentros, Stiell dialogó con los titulares de Agricultura, Julio Berdegué, y de Energía, Luz Elena González. En estas reuniones, subrayó la importancia de estos sectores para construir un plan nacional que no solo combata el cambio climático, sino que también impulse el desarrollo económico y social de México.
El representante de la ONU insistió en que México debe actualizar su Contribución Determinada a Nivel Nacional, conocida como NDC 3.0. Este documento es clave para definir los compromisos del país en la reducción de emisiones y la adaptación al cambio climático, un desafío global que exige estrategias concretas.
Stiell también se reunió con miembros del Comité de Finanzas Sostenibles y otras instituciones financieras. Su mensaje fue directo: financiar la lucha contra el cambio climático no es un gasto, sino una inversión. Según él, estas acciones pueden generar crecimiento económico, crear empleos y fortalecer la resiliencia del país.
El funcionario destacó que México tiene un enorme potencial para liderar en energías renovables en la región. Sin embargo, señaló que esto requiere un compromiso serio del gobierno y una mayor participación del sector privado para movilizar recursos financieros suficientes.
En su agenda, Stiell también participará en la presentación de la Estrategia Nacional de Cambio Climático, un evento encabezado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Este plan busca sentar las bases para las acciones del país en los próximos años frente a la crisis climática.
El martes 27 de mayo, el secretario de la ONU se reunirá con integrantes del Congreso de la Unión, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales. Estas reuniones buscan reforzar la cooperación y alinear esfuerzos para que México cumpla con sus compromisos internacionales.
El mensaje de Stiell fue claro: el cambio climático es una emergencia global que no espera. México, como firmante del Acuerdo de París, está obligado a reducir sus emisiones y adaptarse a los impactos del calentamiento global, manteniendo la temperatura por debajo de los 1.5 grados Celsius.
La ONU también destacó que en 2024 la transición energética global alcanzó los 2 billones de dólares. Esto demuestra que los países están invirtiendo en soluciones sostenibles, y México no puede quedarse atrás si quiere aprovechar las oportunidades económicas de esta transición.
El llamado de la ONU pone presión sobre el gobierno mexicano para actuar con rapidez y ambición. La COP30 será un momento clave para evaluar si México está a la altura de los retos climáticos que enfrenta el mundo.
