Han pasado 15 años desde que México dio un paso histórico al legalizar el matrimonio igualitario, pero las promesas de igualdad parecen quedarse en el papel. Organizaciones no gubernamentales han alzado la voz para denunciar la falta de políticas públicas que garanticen los derechos plenos de las familias diversas, especialmente en el registro de hijos de parejas del mismo sexo.
Jaime Cobián, presidente del Congreso Nacional de Mexicanas y Mexicanos Gays, Lesbianas y Personas Trans, señaló que el gobierno ha fallado en implementar medidas que promuevan un cambio cultural. La ausencia de campañas educativas y de sensibilización deja a la comunidad LGBTQ+ sin el respaldo necesario para combatir la discriminación y garantizar sus derechos.
En estados como Jalisco, la situación es alarmante. Algunas autoridades del registro civil se niegan a inscribir a los hijos de parejas del mismo sexo, cuestionando la maternidad o paternidad de estas familias. Esto, según Cobián, no solo viola los derechos de los padres, sino que priva a los menores de su ciudadanía plena desde el nacimiento.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran que, de más de medio millón de matrimonios registrados en el país, solo 5,829 fueron entre personas del mismo sexo, apenas el 1.1% del total. Estas cifras reflejan no solo una baja incidencia, sino también las barreras que persisten para que las parejas ejerzan este derecho sin obstáculos.
El activismo ha sido clave para los avances logrados, pero la resistencia de autoridades municipales y estatales sigue siendo un muro difícil de derribar. Organizaciones como Codise, liderada por Cobián, han trabajado incansablemente para visibilizar estas problemáticas, pero el desinterés gubernamental frena el progreso.
A pesar de que la Ciudad de México y otros estados han armonizado sus leyes para reconocer el matrimonio igualitario, la falta de una política nacional coherente mantiene a muchas familias en la incertidumbre. La deuda con la comunidad LGBTQ+ es clara: sin políticas públicas, la igualdad sigue siendo una meta lejana.
En el Museo de Memoria LGBTQ+ en Guadalajara, se conmemoraron estos 15 años con una exposición que recuerda los logros y desafíos. Sin embargo, el mensaje de las ONGs es contundente: celebrar no basta cuando las autoridades no cumplen con su responsabilidad de garantizar derechos.
El panorama actual exige un cambio urgente. Mientras el gobierno federal y los estatales no asuman su papel en la creación de políticas inclusivas, las familias diversas seguirán enfrentando discriminación y exclusión en un país que presume avances en papel, pero no en la realidad.
Ventas:


