La tragedia en Tabasco sacude al país: cuatro mecánicos desaparecen y cuerpos calcinados son hallados en Cárdenas

26

Una nueva tragedia golpea a Tabasco, donde la violencia no da tregua. Cuatro mecánicos, entre ellos un adolescente de 14 años, desaparecieron el pasado 7 de mayo tras salir a realizar un servicio en Huimanguillo. Las autoridades, bajo la lupa por su lenta respuesta, enfrentan ahora una ola de indignación tras el hallazgo de cuatro cuerpos calcinados en el poblado C-14, en Cárdenas.
Gabriel Murillo Pavón, de 48 años, Juan Cordero Jiménez, de 45, José Genaro Ocampo Ramírez, de 38, y el joven Nelson Díaz Córdova, de 14, salieron de su taller en la ranchería Dos Montes, en Villahermosa. Su destino era Palo Mulato, en Huimanguillo, para reparar un tráiler. Nunca regresaron, dejando a sus familias en una angustiosa espera.
El caso tomó un giro macabro este miércoles, cuando pobladores alertaron sobre restos humanos en un sembradío de caña. Los cuerpos, apilados y quemados, mostraban señales de violencia extrema, según versiones extraoficiales. La escena, con restos aún humeantes, desató el horror entre los habitantes de Cárdenas.
La Fiscalía General del Estado, encabezada por Óscar Tonathiu Vázquez Landeros, se encuentra en el ojo del huracán. Familiares de los desaparecidos denuncian inacción, señalando que pasaron 144 horas sin avances significativos en la búsqueda. La presión de las protestas, que incluyeron un bloqueo en la avenida Paseo Usumacinta, obligó a las autoridades a organizar una caravana de búsqueda con el Ejército y la Guardia Nacional.
Las víctimas, si se confirma su identidad, serían tres mecánicos y un adolescente que soñaba con ser trailero para apoyar a su madre. Amalia Córdova, madre de Nelson, expresó su dolor: “Es un niño con sueños, no merecemos esta indiferencia”. Sus palabras reflejan la frustración de una comunidad cansada de la violencia.
La Fiscalía asegura que trabaja en pruebas de ADN y análisis forenses para identificar los cuerpos. Sin embargo, advierten que los resultados podrían tardar hasta una semana, prolongando la agonía de las familias. Mientras tanto, la desconfianza crece, alimentada por la percepción de que el caso podría quedar en la impunidad.
Tabasco vive una crisis de seguridad que no cede. Entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, las desapariciones en el estado se duplicaron, pasando de 1,338 a 2,718 casos. Este nuevo episodio se suma a una larga lista de tragedias que mantienen a la población en alerta constante.
El hallazgo de los cuerpos ha generado protestas y exigencias de justicia. Los habitantes de Cárdenas y Huimanguillo demandan respuestas claras y castigo para los responsables. La lentitud de las autoridades, criticada por los deudos, pone en evidencia los retos que enfrenta el estado para frenar la ola de violencia.
Este caso, como muchos otros, deja una pregunta en el aire: ¿hasta cuándo seguirán las familias tabasqueñas esperando justicia? La incertidumbre y el miedo se apoderan de una región donde la inseguridad parece no tener fin.