Petro advierte al ELN que si no abandona el territorio venezolano y no se une al proceso de paz, el gobierno colombiano procederá con acciones militares conjuntas junto a Venezuela. Esta declaración del presidente colombiano Gustavo Petro marca un punto de inflexión en las relaciones con la guerrilla y en la dinámica fronteriza entre ambos países. El mandatario ha enfatizado que no habrá negociaciones mientras el ELN mantenga prácticas ilícitas como el reclutamiento de menores y las economías ilegales. Esta posición firme surge en un contexto de tensiones acumuladas, donde anteriores intentos de diálogo han fallado estrepitosamente.
Contexto de la Advertencia de Petro al ELN
Petro advierte al ELN en un mensaje extenso publicado en redes sociales, donde detalla las condiciones para retomar cualquier tipo de conversación. Según el presidente, la guerrilla ha destruido acuerdos previos de manera violenta, refiriéndose específicamente a la suspensión de los diálogos en enero de 2025. En esa ocasión, el gobierno acusó al ELN de cometer crímenes de guerra en regiones como el Catatumbo, donde enfrentamientos con disidencias de las FARC resultaron en más de 30 muertes. Esta región, estratégica por su proximidad a la frontera colombo-venezolana, ha sido un foco de conflictos armados y actividades ilícitas durante años.
Historia de los Diálogos de Paz con el ELN
Los esfuerzos por alcanzar la paz con el ELN datan de décadas atrás, con múltiples gobiernos colombianos intentando negociaciones que invariablemente han terminado en fracaso. El proceso iniciado en noviembre de 2022 bajo la administración de Petro parecía prometedor inicialmente, pero las acusaciones de que la guerrilla se ha desviado hacia el narcotráfico y otras economías ilícitas han erosionado la confianza. Petro advierte al ELN que debe regresar a territorio colombiano para discutir zonas de concentración y planes de participación ciudadana, enfatizando que las comunidades locales deben recuperar el control de sus territorios para fomentar transformaciones sociales y económicas sostenibles.
En respuesta a estas declaraciones, el ELN ha propuesto debatir un "acuerdo nacional" durante la campaña electoral de este año, en preparación para las elecciones legislativas del 8 de marzo y las presidenciales del 31 de mayo. Este acuerdo, según la guerrilla, buscaría abordar la crisis política, social y armada del país a través de reformas económicas, ambientales y de participación popular. Sin embargo, Petro advierte al ELN que tales propuestas no serán consideradas sin un compromiso real con la paz y el abandono de Venezuela.
Presencia del ELN en la Frontera Colombo-Venezolana
La frontera colombo-venezolana, que se extiende por más de dos mil kilómetros, representa un desafío significativo para la seguridad regional. Petro advierte al ELN sobre su fuerte presencia en esta zona, particularmente en áreas como el Catatumbo, que sirven como corredores para el narcotráfico y otras actividades ilegales. La guerrilla opera a ambos lados de la frontera, lo que complica las operaciones unilaterales y hace necesarias acciones coordinadas entre Colombia y Venezuela.
Impacto en las Economías Ilícitas y el Reclutamiento
Una de las críticas centrales en el mensaje de Petro es el involucramiento del ELN en economías ilícitas, incluyendo el narcotráfico, que ha transformado a la guerrilla de un grupo con ideales revolucionarios a uno enfocado en ganancias criminales. Petro advierte al ELN que el reclutamiento de menores es inaceptable y debe cesar inmediatamente para cualquier avance en las negociaciones. Estas prácticas no solo perpetúan el ciclo de violencia sino que también afectan profundamente a las comunidades locales, privándolas de oportunidades de desarrollo.
Además, la propuesta del ELN de un acuerdo nacional incluye reformas que podrían mitigar estos problemas, pero Petro advierte al ELN que sin acciones concretas, como el abandono de Venezuela, estas ideas permanecerán en el ámbito teórico. La transformación social que busca el gobierno implica la participación activa de las comunidades en la gestión de sus recursos, lo que podría desmantelar las estructuras de poder de la guerrilla en la región.
Posibles Acciones Militares Conjuntas
Petro advierte al ELN que las acciones militares conjuntas con Venezuela son una opción real si no se cumplen las demandas. Esta colaboración representaría un cambio en la dinámica bilateral, ya que ambos países han tenido relaciones tensas en el pasado debido a diferencias ideológicas y acusaciones mutuas de albergar grupos armados. Sin embargo, en el contexto actual, una alianza contra el ELN podría fortalecer la seguridad fronteriza y reducir el impacto del narcotráfico en la región.
Repercusiones Regionales de la Advertencia
La advertencia de Petro al ELN tiene implicaciones más amplias para Latinoamérica, donde conflictos armados transfronterizos afectan la estabilidad de múltiples naciones. La presencia del ELN en Venezuela no solo complica las relaciones colombo-venezolanas sino que también influye en el flujo migratorio y el comercio ilegal. Petro advierte al ELN que ignorar estas demandas podría llevar a un escalamiento de la violencia, perjudicando a civiles inocentes en ambos lados de la frontera.
En términos de participación ciudadana, el gobierno colombiano insiste en que las comunidades deben ser protagonistas en la paz. Petro advierte al ELN que cualquier zona de concentración discutida debe incluir planes para la reintegración social y económica de los excombatientes, asegurando que la transición sea pacífica y beneficiosa para todos los involucrados.
Expertos en conflictos armados han señalado que la estructura del ELN, con una significativa porción operando en Venezuela, hace difícil su desmovilización sin cooperación internacional. Informes detallados indican que alrededor del 60% de su fuerza armada cruza la frontera regularmente, lo que subraya la necesidad de acciones coordinadas.
Organizaciones independientes han documentado el crecimiento del ELN en los últimos años, estimando miles de integrantes activos. Estos análisis destacan cómo la guerrilla ha expandido su influencia a través de alianzas con redes criminales, complicando aún más los esfuerzos de paz.
Fuentes especializadas en temas de seguridad regional mencionan que la suspensión de diálogos previos fue inevitable dada la escalada de violencia, y que futuras negociaciones dependerán de concesiones reales por parte del ELN.


