Crecimiento global en 2026 se perfila con una mejora según el último informe de la ONU, que eleva sus estimaciones pero alerta sobre persistentes desigualdades económicas que afectan a diversas regiones del mundo.
Pronósticos actualizados de la ONU
El crecimiento global ha sido revisado al alza por la ONU para los próximos años, reflejando un panorama económico más estable en economías desarrolladas. Para 2025, se anticipa un incremento del PIB mundial del 2.8%, lo que representa un ajuste de cuatro décimas respecto a previsiones anteriores. En cuanto al crecimiento global en 2026, la proyección se sitúa en el 2.7%, dos décimas por encima de lo estimado previamente. Estas cifras indican una recuperación gradual, aunque el crecimiento global sigue por debajo del promedio histórico registrado antes de la pandemia de Covid-19.
El informe destaca que el crecimiento global en los últimos años ha estado por debajo del 3.2% promedio del decenio 2010-2019. Para 2027, se espera un leve repunte con un 2.9% en el PIB mundial, pero las disparidades regionales continúan siendo un factor clave que limita el potencial del crecimiento global. Economías como las de Europa, Japón y Estados Unidos han mantenido un ritmo estable, contribuyendo significativamente a estas proyecciones positivas del crecimiento global.
Desafíos en países en desarrollo
A pesar de las mejoras en el crecimiento global, los países menos desarrollados enfrentan perspectivas menos favorables. Mayoritariamente en África, estos naciones proyectan un crecimiento del 4.6% para 2026, una cifra que queda lejos del 7% establecido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta brecha en el crecimiento global se agrava por desigualdades económicas en el acceso a tecnología, educación y recursos financieros, dejando rezagados a grupos vulnerables y perpetuando ciclos de pobreza.
El crecimiento global se ve impactado por riesgos geopolíticos y presiones fiscales, como el aumento de la deuda gubernamental en regiones como África. Además, el gasto militar mundial alcanzó un récord de 2.7 billones de dólares en 2024, representando el mayor incremento anual desde 1988. Este desvío de recursos afecta directamente la inversión en áreas sociales y de desarrollo sostenible, limitando las oportunidades para un crecimiento global más inclusivo.
Impacto del comercio y la inflación
El comercio internacional juega un rol fundamental en el crecimiento global, pero enfrenta tensiones derivadas de políticas arancelarias, particularmente en Estados Unidos. En 2025, el comercio mundial creció un 3.8%, impulsado por envíos adelantados para evitar aranceles. Sin embargo, para 2026 se prevé una desaceleración al 2.2%, lo que podría frenar el momentum del crecimiento global una vez que las tarifas se consoliden.
La inflación global, otro indicador clave, descendió al 3.4% en 2025 y se proyecta en 3.1% para 2026. A pesar de esta tendencia a la baja, el coste de vida permanece elevado en muchas regiones, afectando el poder adquisitivo y, por ende, el crecimiento global. El informe también aborda la crisis juvenil, con 257 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, lo que representa un obstáculo significativo para el futuro del crecimiento global en términos de productividad y mano de obra calificada.
El rol de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial emerge como un factor clave en el panorama del crecimiento global. Las inversiones en esta tecnología se dispararon un 61.8% interanual, pasando de 93 mil millones de dólares en 2023 a más de 150 mil millones en 2024. Estados Unidos concentra el 72% de estas inversiones, seguido por la Unión Europea, China y otros países como Reino Unido, Canadá, Japón, Corea del Sur e India, que suman alrededor del 21%. El restante 7% corresponde a otras naciones, destacando una concentración que podría ampliar la brecha tecnológica y afectar el equilibrio del crecimiento global.
Esta disparidad en inversiones en inteligencia artificial no solo influye en la productividad, sino que también genera desigualdades económicas y laborales a nivel mundial. El crecimiento global depende cada vez más de avances tecnológicos, pero la falta de acceso equitativo podría exacerbar divisiones entre economías desarrolladas y en desarrollo, limitando el potencial inclusivo del crecimiento global en los próximos años.
Perspectivas regionales y riesgos
En regiones desarrolladas, el crecimiento global se beneficia de la estabilidad económica, pero en áreas emergentes persisten desafíos que frenan el avance general. La ONU enfatiza que el crecimiento global debe abordarse con políticas que mitiguen las desigualdades económicas para lograr un desarrollo sostenible. Factores como el comercio internacional y la inflación global continúan siendo monitoreados de cerca, ya que cualquier fluctuación podría alterar las proyecciones actuales del crecimiento global.
Además, la integración de la inteligencia artificial en sectores productivos representa tanto una oportunidad como un riesgo para el crecimiento global. Mientras que en naciones líderes acelera la innovación, en otros contextos podría desplazar empleos sin las redes de seguridad adecuadas, profundizando desigualdades económicas y afectando la cohesión social necesaria para un crecimiento global equilibrado.
Estrategias para un crecimiento inclusivo
Para potenciar el crecimiento global, se requieren enfoques que prioricen la equidad. Inversiones en educación y tecnología accesible podrían reducir las brechas, permitiendo que más países participen activamente en el crecimiento global. El informe sugiere que políticas fiscales prudentes y cooperación internacional son esenciales para superar los riesgos geopolíticos que amenazan el crecimiento global en el mediano plazo.
El crecimiento global en 2026, aunque mejorado, demanda atención a las vulnerabilidades subyacentes. Con un enfoque en la sostenibilidad, es posible transformar estos pronósticos en realidades que beneficien a todas las regiones, fortaleciendo el tejido económico mundial y promoviendo un crecimiento global más resiliente frente a incertidumbres futuras.
De acuerdo con el análisis detallado en el informe de perspectivas económicas de la ONU, estas proyecciones se basan en datos recopilados de diversas economías globales. Fuentes como agencias de noticias internacionales, incluyendo EFE, han reportado similares tendencias en el comportamiento del PIB mundial y las inversiones en tecnología.
Basado en observaciones de expertos en economía, el énfasis en la inteligencia artificial refleja patrones observados en reportes anuales de organizaciones multilaterales. Estos documentos destacan cómo el crecimiento global se interconecta con avances tecnológicos y desafíos fiscales.
Como indican estudios de instituciones financieras globales, las advertencias sobre desigualdades económicas provienen de evaluaciones comparativas de datos históricos, asegurando una visión objetiva del panorama del crecimiento global.


