Muñecos para quemar en Perú: Boluarte y Moca lideran

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Muñecos para quemar representan una tradición arraigada en la cultura peruana, especialmente al cierre del año, donde figuras controvertidas se convierten en el centro de atención en mercados populares. Esta costumbre, que une simbolismo y crítica social, permite a los peruanos despedir lo negativo mediante la quema ritual de estos monigotes. En 2025, los muñecos para quemar más solicitados incluyen representaciones de la expresidenta Dina Boluarte y la tiktoker Moca, reflejando el descontento público hacia personajes que han marcado el año con escándalos y polémicas.

Orígenes y significado de los muñecos para quemar

Los muñecos para quemar, también conocidos como año viejo, tienen raíces en prácticas ancestrales que se remontan a la época colonial en América Latina. En Perú, esta tradición se ha consolidado como una forma de purificación colectiva, donde se queman effigies para alejar malas energías y dar la bienvenida a un nuevo ciclo. La quema de año viejo no solo es un acto festivo, sino que incorpora elementos de sátira social, criticando a figuras públicas que han generado controversia. Mercados como el central de Lima se llenan de estos muñecos para quemar, acompañados de accesorios amarillos que simbolizan prosperidad y buena suerte.

Históricamente, los muñecos para quemar han evolucionado de simples representaciones a elaboradas caricaturas que incluyen detalles específicos de las polémicas de cada personaje. Esta práctica, aunque popular, ha generado debates sobre su impacto ambiental, ya que la quema libera gases tóxicos. Sin embargo, su arraigo cultural la mantiene vigente, atrayendo a familias enteras que participan en la preparación y el ritual final.

Figuras políticas en los muñecos para quemar

Dina Boluarte: Escándalos que persisten

Dina Boluarte, quien ocupó la presidencia de Perú entre 2022 y 2025, encabeza la lista de muñecos para quemar este año. Su mandato estuvo marcado por una baja aprobación popular, alcanzando apenas el 3 por ciento en encuestas recientes, lo que la convirtió en una de las líderes más rechazadas a nivel global. Los muñecos para quemar inspirados en ella incluyen referencias a controversias como el caso de los relojes Rolex, supuestamente recibidos como sobornos, y sus cirugías estéticas realizadas durante su gestión.

Además, los fabricantes han incorporado elementos como el "Menú Dina", una declaración polémica donde afirmó que diez soles bastaban para alimentar a una familia, desconectada de la realidad económica del país. Esta desconexión impulsó la creación de muñecos para quemar que simbolizan el desdén hacia su administración, acusada de no abordar efectivamente la creciente ola de criminalidad y protestas sociales. Su destitución en octubre de 2025, por un congreso unánime, intensificó el interés en estos muñecos para quemar, convirtiéndolos en un vehículo para expresar frustración colectiva.

José Jerí y otros líderes en la mira

El presidente interino José Jerí también aparece en los muñecos para quemar, aunque con menor demanda que Boluarte. Su ascenso tras la remoción de la expresidenta no ha evitado críticas por la continuidad de problemas como la inseguridad. Otros políticos como Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima y candidato presidencial ultraconservador, repiten en esta tradición peruana, con effigies que destacan su postura controvertida en temas sociales.

La congresista Lucinda Vásquez, de izquierda, se une a la lista de muñecos para quemar tras una imagen viral donde un asesor le cortaba las uñas en su despacho, exacerbando el rechazo general hacia el parlamento peruano, cuya aprobación no supera el 3 por ciento. Estos muñecos para quemar colectivos, con rostros de los 130 congresistas, subrayan la animadversión hacia instituciones percibidas como ineficaces.

Influencers y celebridades en los muñecos para quemar

Tiktoker Moca: Polémicas digitales

La tiktoker Moca, cuyo nombre real es Jusseira Mayumi, ha emergido como una de las figuras más buscadas en muñecos para quemar, reflejando el impacto de las redes sociales en la cultura popular. Sus controversias incluyen una denuncia por robo de un teléfono móvil durante una fiesta, así como acusaciones de infidelidad que llevaron al fin de su relación de cuatro años. Estos episodios, ampliamente discutidos en plataformas digitales, han impulsado la demanda de muñecos para quemar que la representan, integrando el mundo virtual a tradiciones ancestrales.

Otros escándalos de Moca involucran confesiones controvertidas en videos, como haber "pepeado" a alguien para sustraer pertenencias, generando reacciones mixtas en la comunidad online. Esta inclusión de influencers en los muñecos para quemar marca una evolución en la tradición peruana, donde ahora las celebridades digitales comparten espacio con políticos, ampliando el espectro de crítica social.

Futbolistas y más en la tradición peruana

Christian Cueva, futbolista con un paso reciente por el Emelec de Ecuador, también figura en los muñecos para quemar debido a sus problemas personales y profesionales. Esta diversidad en las effigies muestra cómo la quema de año viejo abarca distintos ámbitos, desde el deporte hasta el entretenimiento, uniendo a la sociedad en un ritual compartido.

Impacto cultural y ambiental de los muñecos para quemar

La tradición de muñecos para quemar fomenta la creatividad artesanal, con vendedores como Janet en el mercado central de Lima reportando altas ventas. Sin embargo, autoridades ambientales recomiendan precauciones, ya que la quema puede generar contaminación por monóxido de carbono y otros gases. A pesar de multas municipales de hasta cinco mil soles, la costumbre persiste, adaptándose a normativas locales.

En un contexto de inestabilidad política, los muñecos para quemar sirven como catarsis colectiva, permitiendo expresar descontento sin violencia. Esta práctica, extendida en Latinoamérica, refuerza identidades culturales mientras evoluciona con la sociedad moderna.

Según informes de agencias noticiosas internacionales, la popularidad de estos muñecos refleja tendencias sociales amplias en Perú durante 2025.

De acuerdo con encuestas realizadas por firmas como Ipsos, el rechazo a figuras como Boluarte se mantiene alto incluso post-destitución.

Reportes de medios locales destacan cómo tradiciones como esta persisten pese a advertencias ambientales del Ministerio del Ambiente.