Cierre de gobierno en EU cancela miles de vuelos

137

Cierre de gobierno en EU provoca caos aéreo continuo

El cierre de gobierno en EU ha generado un impacto masivo en la aviación comercial, con cancelaciones que superan las mil por cuarto día consecutivo. Este lunes 10 de noviembre de 2025, las aerolíneas estadounidenses enfrentan más de 1,550 vuelos cancelados y alrededor de 1,400 retrasados, según datos actualizados hasta las 13:30 GMT. El cierre de gobierno en EU, que ya suma 40 días récord desde el 1 de octubre, deja a miles de controladores aéreos sin salario, provocando ausencias masivas y reducciones obligatorias en las operaciones.

Cuarto día consecutivo con más de mil cancelaciones

El cierre de gobierno en EU no da tregua al sector aéreo. FlightAware reporta que este lunes se superaron las 1,500 cancelaciones, marcando el cuarto día seguido por encima de las mil. El domingo fue el peor registro desde el inicio de la paralización, con 2,950 vuelos cancelados y casi 10,800 retrasados. A esto se suma una tormenta invernal que azotó Chicago, agravando las interrupciones en uno de los hubs más importantes del país.

La Administración Federal de Aviación (FAA) tomó medidas drásticas ante la escasez de personal. A última hora del domingo, suspendió el tráfico de aviación general en 12 aeropuertos clave, incluyendo Chicago O'Hare y Reagan Washington National. Estas decisiones responden directamente al cierre de gobierno en EU, que ha dejado a empleados federales sin pago por semanas, afectando la seguridad y eficiencia del control de tráfico aéreo.

Reducciones obligatorias de vuelos por seguridad

Recortes progresivos en 40 aeropuertos principales

Desde el viernes, la FAA ordenó a las aerolíneas reducir el 4% de los vuelos diarios en 40 de los principales aeropuertos del país. Para este martes, el recorte sube al 6%, y llegará al 10% a partir del 14 de noviembre. Estas medidas buscan garantizar la seguridad ante la falta de controladores causada por el cierre de gobierno en EU. Las compañías aéreas expresan incertidumbre sobre cuándo se levantarán estas restricciones, que han generado pérdidas millonarias y frustración en millones de pasajeros.

El cierre de gobierno en EU no solo afecta vuelos domésticos, sino también rutas internacionales que dependen de aeropuertos estadounidenses. Pasajeros varados, equipajes perdidos y reprogramaciones masivas son el panorama diario en terminales como O'Hare, donde la combinación de mal tiempo y falta de personal ha colapsado las operaciones.

Avances legislativos para terminar la paralización

A pesar del caos, hay un rayo de esperanza. El Senado aprobó a última hora del domingo un proyecto de ley para poner fin al cierre de gobierno en EU. Sin embargo, la implementación podría tardar, y el daño al sistema aéreo ya es significativo. El secretario de Transporte, Sean Duffy, prioriza la recuperación de la dotación de personal en control de tráfico aéreo y la revisión de datos de seguridad antes de relajar las medidas.

El cierre de gobierno en EU ha expuesto vulnerabilidades críticas en infraestructuras esenciales. Los controladores aéreos, considerados trabajadores esenciales, continúan laborando sin remuneración, lo que ha llevado a un aumento en licencias por enfermedad y renuncias. Esta situación no solo genera cancelaciones masivas, sino que pone en riesgo la seguridad de los vuelos restantes.

Expertos en aviación advierten que la recuperación total podría tomar semanas incluso si el cierre termina pronto. Las aerolíneas han tenido que ajustar horarios, reubicar tripulaciones y compensar a pasajeros afectados, incrementando costos operativos en un momento de alta demanda por las fiestas decembrinas acercándose.

Informes de Reuters destacan cómo el cierre de gobierno en EU ha superado récords históricos de duración, afectando no solo al transporte aéreo sino a múltiples sectores federales. Datos de FlightAware confirman la magnitud de las interrupciones diarias. Declaraciones del Departamento de Transporte, a través de Sean Duffy, subrayan la prioridad en estabilizar el personal antes de cualquier alivio.