Betssy Chávez permanece retenida en Lima
Betssy Chávez, ex primera ministra de Pedro Castillo, enfrenta un impedimento absoluto para abandonar Perú. El presidente de transición José Jerí declaró este viernes que Betssy Chávez no podrá viajar a México hasta que el Ejecutivo resuelva el pedido de salvoconducto. La decisión llega después de que México otorgara asilo político a la exfuncionaria, quien permanece en la embajada mexicana en Lima desde el lunes pasado.
El anuncio de Jerí refuerza la postura peruana de no ceder ante lo que considera una intromisión. “No nos vamos a pronunciar todavía sobre ello y, en consecuencia, Betssy Chávez no podrá viajar aún a México”, afirmó el mandatario ante la prensa. La medida mantiene a Betssy Chávez bajo la jurisdicción nacional mientras enfrenta cargos por rebelión y conspiración derivados del intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022.
Perú propone reformar la Convención de Caracas
El gobierno peruano elevará a la OEA una iniciativa para modificar la Convención de Caracas de 1954. Según el canciller Hugo de Zela, el instrumento ha sido “tergiversado” al calificar delitos comunes como persecución política. Betssy Chávez es el caso más reciente que motiva esta cruzada diplomática. Perú ya inició consultas con juristas regionales y otros Estados miembros para blindar el derecho al asilo y evitar su uso indebido.
El Ministerio de Relaciones Exteriores peruano argumenta que conceder salvoconducto automático desnaturaliza el espíritu humanitario del tratado. Mientras tanto, Betssy Chávez permanece en calidad de asilada dentro de la legación mexicana, pero sin posibilidad de traslado inmediato. El plazo para decidir sobre su salida queda en manos exclusivas del Ejecutivo peruano.
Ruptura diplomática entre Perú y México
La crisis escaló cuando el gobierno de Claudia Sheinbaum informó que Betssy Chávez se encontraba bajo protección mexicana. Perú respondió con la ruptura total de relaciones diplomáticas, un nivel de tensión que se arrastra desde 2023, cuando México se negó a reconocer la legitimidad de Dina Boluarte. Ambas naciones mantienen solo encargados de negocios, sin embajadores.
Antecedentes del caso Betssy Chávez
Betssy Chávez ocupó la presidencia del Consejo de Ministros durante los últimos días del gobierno de Pedro Castillo. El 7 de diciembre de 2022, el entonces presidente intentó disolver el Congreso y decretar un gobierno de excepción. Horas después fue vacado y detenido. Betssy Chávez enfrenta juicio oral junto a Castillo y otros exministros por los delitos de rebelión, conspiración y abuso de autoridad.
La Fiscalía solicita 25 años de prisión. La exfuncionaria argumenta persecución política por su filiación izquierdista. México, alineado con esa tesis, le concedió asilo diplomático. Sin embargo, el salvoconducto depende de Perú, que ahora condiciona cualquier salida a la reforma de la normativa interamericana.
Impacto regional del conflicto por Betssy Chávez
El impasse por Betssy Chávez expone grietas en el sistema interamericano de asilo. Países como Argentina, Bolivia y Colombia han respaldado en el pasado interpretaciones amplias del derecho. Perú, en cambio, busca un consenso para limitar su aplicación a casos estrictamente humanitarios. La propuesta será debatida en la próxima Asamblea General de la OEA.
Organizaciones de derechos humanos critican la demora en la entrega del salvoconducto. Argumentan que Betssy Chávez podría sufrir represalias si permanece bajo jurisdicción peruana. El gobierno de Jerí rechaza esas versiones y asegura que respetará las obligaciones internacionales, pero sin apresurarse.
La situación mantiene en vilo a la opinión pública peruana. Encuestas recientes revelan que siete de cada diez ciudadanos apoyan la postura oficial de no facilitar la salida de Betssy Chávez. El Congreso, dominado por bancadas de derecha, prepara una moción para declarar persona non grata a la exministra.
Analistas consultados por la agencia EFE coinciden en que el caso marcará precedente. Si Perú logra reformar la Convención de Caracas, futuros pedidos de asilo enfrentarán mayores filtros. Mientras tanto, Betssy Chávez continúa en la embajada mexicana, a la espera de una resolución que podría tardar semanas o meses.
Información recopilada por corresponsales de Latinus en Lima señala que el Ministerio de Justicia evalúa cada día el expediente. Fuentes del Palacio de Gobierno filtraron que José Jerí prefiere agotar todas las instancias antes de firmar cualquier salvoconducto. El desenlace dependerá, en última instancia, del voto de los países miembros de la OEA.
El pronunciamiento oficial del canciller Hugo de Zela, difundido este viernes, resume la posición: “Respetamos el asilo, pero no renunciaremos a nuestra soberanía”. Con esa frase, Perú cierra filas y mantiene a Betssy Chávez en territorio nacional.
