Betssy Chávez permanece retenida en Lima
Betssy Chávez, ex primera ministra del derrocado Pedro Castillo, enfrenta un nuevo obstáculo diplomático. El presidente interino de Perú, José Jerí, confirmó este viernes que Betssy Chávez no podrá viajar a México hasta que el Ejecutivo decida sobre su salvoconducto. La exfuncionaria permanece refugiada en la embajada mexicana de Lima desde el lunes pasado, cuando Claudia Sheinbaum le concedió asilo político por presunta persecución.
La decisión peruana paraliza de facto la salida de Betssy Chávez y profundiza la crisis bilateral con México. Jerí fue tajante: “Conocemos los tratados internacionales, sabemos las obligaciones, pero mientras no nos pronunciemos, el efecto práctico es que no puede salir del país”. Esta frase resume la estrategia: ganar tiempo y presionar a la OEA para reformar la Convención de Caracas de 1954.
Convención de Caracas bajo fuego diplomático
Perú acusa tergiversación del asilo político
El Ministerio de Relaciones Exteriores peruano anunció consultas inmediatas con los 34 miembros de la OEA. Según Hugo de Zela, titular de la cartera, la práctica actual “califica delitos comunes como persecución política”, desnaturalizando el espíritu original del tratado. Betssy Chávez encarna este debate: enfrenta cargos de rebelión y conspiración por el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022.
Expertos juristas regionales coinciden con Lima: el asilo diplomático se ha convertido en escudo para exfuncionarios procesados por corrupción o sedición. El caso de Betssy Chávez no podrá viajar a México ilustra cómo un salvoconducto puede bloquearse legalmente sin violar la Convención, siempre que el Estado anfitrión invoque “delitos comunes”.
Juicio oral complica el panorama judicial
En paralelo, Betssy Chávez sigue en libertad condicional dentro del proceso contra Pedro Castillo y su gabinete. La Fiscalía pide 25 años de cárcel por intentar disolver el Congreso y declarar estado de excepción. Dos meses después de abandonar prisión, la expremier buscó refugio mexicano alegando riesgo inminente. Perú respondió retirando a su encargado de negocios y congelando relaciones diplomáticas al nivel más bajo desde 2023.
La defensa de Chávez argumenta que las acusaciones son retaliación política por su lealtad a Castillo. Sin embargo, el Poder Judicial peruano rechazó todos los hábeas corpus presentados. Mientras tanto, Betssy Chávez no podrá viajar a México genera titulares diarios y mantiene en vilo a la comunidad internacional.
Reacciones regionales y precedente histórico
La propuesta peruana de modificar la Convención de Caracas ya circula en pasillos de la OEA. Fuentes diplomáticas consultadas por agencias internacionales indican que al menos siete países apoyan revisar el artículo 2, que prohíbe denegar salvoconducto salvo “urgencia excepcional”. El bloqueo a Betssy Chávez podría convertirse en el caso testigo que impulse la reforma.
Analistas recuerdan el precedente de Víctor Raúl Haya de la Torre en 1949: Colombia concedió asilo y Perú lo mantuvo cinco años en su embajada limeña. Setenta y seis años después, la historia se repite con Betssy Chávez no podrá viajar a México como eje de una pulseada que trasciende fronteras.
Impacto en relaciones México-Perú
Claudia Sheinbaum defendió el asilo como “deber humanitario”. Desde Palacio Nacional se filtró que México no cederá ante presiones. En respuesta, Perú evalúa llevar el diferendo a la Corte Internacional de Justicia si la OEA no avanza rápido. El limbo jurídico de Betssy Chávez amenaza con prolongarse meses.
Organizaciones de derechos humanos critican la dilación peruana. Amnistía Internacional emitió un comunicado exigiendo “garantías procesales” para la exministra. Al mismo tiempo, el Congreso peruano debate una moción que endurecería requisitos para otorgar salvoconductos.
Información recopilada por corresponsales de EFE en Lima coincide en que José Jerí coordina personalmente cada paso. El presidente interino busca proyectar firmeza antes de las elecciones de 2026. Mientras tanto, Betssy Chávez no podrá viajar a México se convierte en símbolo de la tensión entre soberanía judicial y tradición asylumática latinoamericana.
Voceros de la Cancillería mexicana filtraron a medios internacionales que estudian alternativas logísticas para extraer a la expremier sin salvoconducto oficial. Tales planes incluyen rutas aéreas vía terceros países, aunque violan el espíritu de la Convención. El bloqueo a Betssy Chávez mantiene en jaque a dos gobiernos y reaviva el debate sobre el futuro del asilo en la región.
Expertos citados por la agencia española de noticias destacan que el caso Chávez supera en complejidad al de Alan García en 1992. Entonces Colombia concedió asilo en 48 horas; hoy Perú estira los plazos indefinidamente. La resolución final podría sentar jurisprudencia para decenas de exfuncionarios refugiados en embajadas.


