Tifón Kalmaegi azota el archipiélago con furia devastadora
El tifón Kalmaegi, conocido localmente como Tino, irrumpió en Filipinas con vientos huracanados que superaron los 180 km/h y lluvias torrenciales que transformaron calles en ríos caudalosos. Desde su primer toque de tierra el martes 4 de noviembre, el tifón Kalmaegi no dio tregua: siete landfalls consecutivos barrieron el centro del país, dejando un saldo preliminar de 114 fallecidos y 127 desaparecidos según la Oficina de Defensa Civil. Este fenómeno, el vigésimo ciclón de la temporada 2025, golpeó con especial virulencia la isla de Cebú, donde 71 víctimas perdieron la vida entre inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
El tifón Kalmaegi no solo trajo destrucción inmediata; agravó la vulnerabilidad de regiones aún heridas por el terremoto de magnitud 6.9 que sacudió Cebú a finales de septiembre. Barrios enteros quedaron sumergidos bajo metros de lodo, vehículos y contenedores fueron arrastrados como juguetes, y miles de familias observaron impotentes desde los tejados cómo sus hogares desaparecían corriente abajo. En Negros y Southern Leyte, el tifón Kalmaegi también cobró vidas: seis soldados perecieron cuando su helicóptero se estrelló en Mindanao durante una misión de rescate.
Cebú: epicentro de la tragedia por el tifón Kalmaegi
Inundaciones masivas y pueblos fantasmas
En la provincia de Cebú, el tifón Kalmaegi descargó más de 180 mm de lluvia en 24 horas, superando el promedio mensual completo. Ciudades como Talisay y Liloan amanecieron irreconocibles: autos apilados en subdivisiones, puentes colapsados y redes eléctricas destrozadas. El subdirector Rafaelito Alejandro declaró a DZMM que “la envergadura del golpe del tifón Kalmaegi” superó cualquier previsión, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.
Más de 560 000 personas fueron desplazadas y casi dos millones resultaron afectadas en 360 localidades. El tifón Kalmaegi dejó sin electricidad a provincias enteras y cortó carreteras vitales, complicando el acceso de equipos de emergencia. En Cotcot, residentes relataron cómo el agua subió tres metros en minutos, obligando a familias enteras a refugiarse en techos de zinc.
Rescate heroico en medio del caos
Equipos de la Cruz Roja Filipina y las Fuerzas Armadas trabajaron contrarreloj. Sin embargo, el accidente del helicóptero militar en Agusan del Sur evidenció los riesgos extremos que enfrentan los rescatistas ante el tifón Kalmaegi. Cuerpos recuperados de ríos y escombros elevan diariamente la cifra de víctimas fatales.
Estado de desastre nacional y mirada hacia Vietnam
El presidente Ferdinand Marcos Jr. firmó este jueves la declaratoria de desastre nacional, liberando fondos de emergencia para alimentos, agua y reconstrucción. “El impacto del tifón Kalmaegi exige respuesta inmediata”, afirmó Marcos tras reunirse con el NDRRMC. Mientras Filipinas retira lodo de sus calles, el tifón Kalmaegi ya cruza el mar de China Meridional con vientos de 130 km/h, rumbo a las costas centrales de Vietnam donde se espera landfall esta misma tarde.
En Luzón, autoridades monitorean una tormenta tropical que podría convertirse en supertifón para el lunes. El tifón Kalmaegi recuerda la cruel frecuencia de estos eventos: Filipinas recibe en promedio 20 ciclones anuales, cada vez más intensos por el calentamiento global.
Informes de la Oficina de Defensa Civil y el NDRRMC coinciden en que el tifón Kalmaegi es el desastre natural más letal del año en el país. Datos preliminares de PAGASA confirman que el volumen de lluvia superó récords históricos en Bisayas Centrales. Medios locales como DZMM y Latinus difundieron imágenes que capturan la magnitud de la catástrofe provocada por el tifón Kalmaegi.
Organismos internacionales ya evalúan ayuda humanitaria mientras comunidades enteras inician la dolorosa tarea de reconstruir lo que el tifón Kalmaegi arrasó en apenas 48 horas.


