Ruptura diplomática entre Perú y México se consuma
Ruptura diplomática marca un punto crítico en las relaciones bilaterales. El presidente interino de Perú, José Jerí, respaldó este lunes la decisión gubernamental de cortar lazos con México tras el asilo otorgado a Betssy Chávez, ex primera ministra de Pedro Castillo. Esta ruptura diplomática responde a lo que Lima califica de injerencia reiterada por parte de Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador, quienes insisten en considerar al exmandatario peruano víctima de un golpe de Estado.
Jerí: “Decisiones firmes” ante acto inamistoso
En su cuenta de X, Jerí replicó el anuncio oficial con solo dos palabras: “Decisiones firmes”. Minutos después, el canciller Hugo De Zela explicó en rueda de prensa que la ruptura diplomática obedece al refugio de Chávez en la embajada mexicana. “Lamentamos profundamente que el gobierno mexicano persista en su equivocada posición”, declaró De Zela, subrayando que la ruptura diplomática no afecta las relaciones consulares ni la atención a ciudadanos de ambos países.
Betssy Chávez, pieza clave en la ruptura diplomática
Chávez, liberada en septiembre por el Tribunal Constitucional tras una detención arbitraria, enfrenta juicio por rebelión junto a Castillo. El 7 de diciembre de 2022 estuvo presente cuando el entonces presidente anunció el cierre del Congreso y la intervención del Poder Judicial. Para Perú, ese mensaje constituyó un intento de golpe; para México, una reacción legítima ante poderes fácticos. Esta divergencia de narrativas alimentó la actual ruptura diplomática.
Asilo en embajada mexicana desata la crisis
El gobierno peruano se enteró “con sorpresa y profundo pesar” que Chávez ingresó a la sede diplomática mexicana en Lima. Aunque México aún no ha formalizado la solicitud de asilo, el gesto bastó para activar la ruptura diplomática. De Zela adelantó que, una vez recibida la nota oficial, iniciará el protocolo correspondiente, pero advirtió que Perú no reconocerá inmunidad alguna mientras la exministra permanezca procesada.
Antecedentes que profundizan la ruptura diplomática
Desde 2022, López Obrador y ahora Sheinbaum han exigido la liberación de Castillo, otorgándole incluso asilo a su familia. Perú interpreta estas declaraciones como intromisión en asuntos internos. La ruptura diplomática actual es la culminación de tres años de desencuentros que incluyen críticas públicas, retiro de embajadores y suspensiones temporales de cooperación.
Consecuencias regionales de la ruptura diplomática
Analistas consultados por medios limeños coinciden en que la ruptura diplomática debilita la integración andina y complica agendas comunes como migración y comercio. México pierde un aliado en foros multilaterales; Perú, acceso preferencial a mercados norteamericanos vía la Alianza del Pacífico. Ambos países mantienen, sin embargo, canales consulares abiertos para atender a sus respectivas diásporas.
Información recopilada por corresponsales de EFE en Lima y Ciudad de México coincide en que la ruptura diplomática sorprendió a círculos empresariales de ambos lados. Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores peruano filtraron que la medida fue aprobada por unanimidad en consejo de ministros extraordinario.
Reportes de la agencia española de noticias destacan que Sheinbaum, en su conferencia matutina, evitó referirse directamente al tema, limitándose a “respetar la soberanía peruana”. En paralelo, el Congreso de Perú debate una moción que condena la “injerencia mexicana”.
Voceros de la Cancillería mexicana confirmaron a periodistas que el asilo a Chávez se tramita bajo la Convención de Caracas de 1954, norma que Perú también suscribe. Este detalle legal podría prolongar la ruptura diplomática varios meses más.
