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José Jerí defiende ruptura con México

Ruptura diplomática entre Perú y México sacude Latinoamérica

José Jerí, presidente interino de Perú, ha salido al frente para respaldar con firmeza la ruptura diplomática con México, una medida drástica que pone fin a décadas de fraternidad bilateral. La decisión, anunciada este 3 de noviembre de 2025, responde directamente al asilo otorgado por el gobierno de Claudia Sheinbaum a Betssy Chávez, ex primera ministra acusada de coautorar el fallido golpe de Estado de Pedro Castillo en diciembre de 2022. José Jerí no dudó en calificar el acto mexicano como “inamistoso” y una injerencia intolerable en los asuntos internos peruanos.

En su cuenta oficial de X, José Jerí replicó el comunicado presidencial con dos palabras contundentes: “Decisiones firmes”. Horas después, amplió su postura al confirmar que la encargada de negocios mexicana, Karla Ornelas, recibió un “plazo perentorio” para abandonar territorio peruano. Este ultimátum eleva la tensión y marca el punto más crítico en las relaciones entre ambos países desde el autogolpe de Castillo.

Betssy Chávez: la chispa que encendió la ruptura diplomática

Betssy Chávez, liberada en septiembre por orden del Tribunal Constitucional tras una detención calificada de arbitraria, apareció sorpresivamente en la embajada mexicana en Lima. Perú la considera prófuga de la justicia por rebelión y conspiración. México, en cambio, la protege bajo el argumento humanitario, siguiendo la línea ideológica que tanto Andrés Manuel López Obrador como Claudia Sheinbaum han mantenido respecto al “golpe blando” que, según ellos, derrocó a Castillo.

El canciller Hugo De Zela fue tajante: “Lamentamos que México persista en su equivocada posición”. Subrayó que la ruptura diplomática no afecta los servicios consulares, garantizando atención a miles de peruanos en México y viceversa. Sin embargo, la expulsión inmediata de personal diplomático mexicano envía un mensaje inequívoco: Perú no tolerará más intromisiones.

José Jerí frente a la herencia de injerencias mexicanas

José Jerí asumió la presidencia interina apenas hace tres semanas tras la vacancia de Dina Boluarte, en medio de protestas y denuncias personales que no han mermado su determinación. En este primer gran conflicto internacional, el mandatario de 38 años ha optado por una línea dura. Recordó las múltiples ocasiones en que López Obrador y Sheinbaum exigieron la liberación de Castillo, cuestionaron fallos del Poder Judicial peruano y hasta recibieron a abogados del expresidente en Los Pinos.

El Congreso peruano ya había declarado a Sheinbaum “persona non grata” en septiembre, un gesto simbólico que ahora se materializa en hechos. José Jerí, respaldado por una mayoría legislativa conservadora, ve en la ruptura diplomática una oportunidad para afirmar soberanía y desmarcarse de la narrativa izquierdista que México impulsa en foros como la CELAC.

Repercusiones económicas y migratorias inmediatas

Miles de peruanos residen en México y viceversa; el comercio bilateral supera los 3 mil millones de dólares anuales. Aunque los consulados permanecerán abiertos, la incertidumbre ya golpea a empresarios. Cámaras binacionales piden diálogo urgente para evitar escalada. José Jerí, en reunión con gremios, prometió “blindar” los acuerdos comerciales vigentes, pero analistas advierten que la ruptura diplomática podría enfriar inversiones mexicanas en minería y telecomunicaciones peruanas.

En el plano político, la OEA convocó sesión extraordinaria para el miércoles. Voces como la de Luis Almagro llaman a la “desescalada”. Sin embargo, José Jerí parece dispuesto a mantener la presión hasta que México entregue a Chávez o, al menos, retire sus críticas al sistema judicial peruano.

Contexto histórico: de la fraternidad a la ruptura diplomática

Perú y México compartieron embajadas desde 1828 y firmaron su primer tratado de amistad en 1885. Durante el siglo XX, ambos países coordinaron posiciones en la ONU y la Alianza del Pacífico. La crisis comenzó exactamente con el mensaje a la nación de Castillo el 7 de diciembre de 2022, cuando ordenó disolver el Congreso. México fue el único gobierno que congeló relaciones con Boluarte y mantuvo su embajada como refugio para exfuncionarios castillistas.

Hoy, José Jerí cierra ese capítulo. “Teníamos una relación fraternal”, admitió De Zela, “pero la defensa de nuestra institucionalidad está por encima”. La frase resume el espíritu de la ruptura diplomática: Perú elige dignidad antes que complacencia.

Medios peruanos como López Dóriga y El Comercio coinciden en que la decisión era inevitable tras meses de advertencias ignoradas. Analistas internacionales consultados por Infobae y EL PAÍS destacan que José Jerí consolida su liderazgo interno al proyectar mano dura externa.

En México, la SRE lamentó la medida y defendió el asilo como tradición humanitaria. Pero en Lima, la calle celebra la postura de José Jerí: encuestas rápidas en redes superan el 70% de aprobación a la ruptura diplomática.

Queda por ver si la presión internacional logra un canal humanitario para Chávez o si la ruptura diplomática se prolonga hasta las elecciones peruanas de 2026. Lo cierto es que José Jerí ha marcado territorio: Perú no aceptará tutelaje externo, venga de donde venga.

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