APEC cierra hoy su cumbre anual en Corea del Sur, un evento que ha puesto de manifiesto las profundas divisiones entre el libre comercio y el proteccionismo en el panorama económico global. Esta confrontación ideológica ha dominado las discusiones entre líderes de 21 economías del Pacífico, destacando la fragilidad del multilateralismo en tiempos de incertidumbre geopolítica y comercial. La cumbre, celebrada en la histórica ciudad de Gyeongju, ha reunido a figuras clave como el presidente chino Xi Jinping y representantes de Estados Unidos, en un intento por forjar consensos ante desafíos como la integración de la inteligencia artificial y la crisis climática.
El conflicto entre libre comercio y proteccionismo en la agenda de APEC
Desde su inicio, la cumbre de APEC ha sido un reflejo del choque entre el libre comercio y el proteccionismo, con posiciones encontradas que amenazan la cohesión del foro fundado en 1989. Xi Jinping, en una intervención destacada, defendió con vehemencia la apertura económica, llamando a crear un "entorno regional abierto" que impulse el comercio, la liberalización y la facilitación de inversiones. Esta postura contrasta con las políticas más cerradas promovidas por otras potencias, donde el proteccionismo gana terreno como respuesta a presiones internas y externas.
Líderes clave y sus posiciones en el debate
El presidente surcoreano Lee Jae Myung, como anfitrión, ha impulsado diálogos que buscan equilibrar estas visiones opuestas. Mientras tanto, la ausencia del presidente estadounidense Donald Trump en la fase de líderes ha acentuado el rol de China, aunque su reciente reunión bilateral con Xi en Busan ha allanado el camino para acuerdos que desescalan tensiones comerciales. Estos encuentros bilaterales, paralelos a las sesiones multilaterales, subrayan cómo el libre comercio y el proteccionismo se negocian no solo en foros amplios, sino en cumbres discretas que definen el futuro económico de la región.
APEC, con su énfasis en la integración comercial, enfrenta un momento pivotal donde el proteccionismo podría erosionar los avances logrados en décadas de cooperación. Países como Chile y Japón, representados por Gabriel Boric y Sanae Takaichi, han abogado por mantener el libre comercio como pilar, destacando su rol en la recuperación postpandémica y el crecimiento sostenible. Sin embargo, el debilitamiento del multilateralismo global obliga a APEC a reinventarse, priorizando agendas que incluyan no solo el intercambio de bienes, sino también la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental.
Encuentros bilaterales: El pulso del libre comercio y proteccionismo
Los encuentros bilaterales han sido el verdadero termómetro del conflicto entre libre comercio y proteccionismo durante la cumbre de APEC. La reunión entre Lee Jae Myung y Xi Jinping, programada antes del cierre, aborda no solo temas económicos, sino también la desnuclearización de Corea del Norte, integrando seguridad con comercio. De igual modo, el primer ministro canadiense Mark Carney se reunirá con Takaichi y Boric, explorando alianzas que fortalezcan el libre comercio frente a aranceles y barreras crecientes.
La influencia de la reunión Trump-Xi en APEC
La sombra de la cumbre bilateral entre Trump y Xi, celebrada en Busan el jueves previo, ha permeado todas las deliberaciones de APEC. Allí, se alcanzaron acuerdos que marcan una desescalada en las tensiones comerciales, un respiro para el libre comercio en un contexto donde el proteccionismo estadounidense ha sido un obstáculo recurrente. Trump, al regresar prematuramente a Washington y dejar a su secretario del Tesoro Scott Bessent como representante, envió un mensaje mixto: compromiso con diálogos selectivos, pero reticencia al multilateralismo pleno. Esta dinámica resalta cómo el libre comercio y el proteccionismo se entrelazan en estrategias nacionales que afectan al bloque entero.
En este escenario, APEC emerge como un espacio vital para mediar entre estas fuerzas. La cumbre ha enfatizado la necesidad de reglas comunes que eviten la fragmentación económica, promoviendo el libre comercio como motor de prosperidad inclusiva. Sin embargo, el proteccionismo persiste como respuesta a desigualdades internas, como en economías emergentes que buscan proteger industrias locales ante la competencia global. Líderes como Boric han recordado que el libre comercio, bien regulado, puede ser herramienta de equidad, integrando a comunidades marginadas en cadenas de valor regionales.
Desafíos globales más allá del libre comercio y proteccionismo
Más allá del eje central entre libre comercio y proteccionismo, la cumbre de APEC ha dedicado atención a retos transnacionales que demandan colaboración urgente. La integración de la inteligencia artificial en economías del Pacífico representa una oportunidad y un riesgo, requiriendo marcos regulatorios que equilibren innovación con protección de datos y empleo. APEC, con su diversidad de miembros desde Australia hasta Vietnam, está posicionada para liderar estas discusiones, fomentando estándares compartidos que eviten una carrera descontrolada hacia la automatización.
Inteligencia artificial y crisis climática en el foco de APEC
La crisis climática, otro pilar de la agenda, se entrelaza con el debate sobre libre comercio y proteccionismo, ya que las políticas verdes a menudo chocan con intereses industriales protegidos. Líderes han instado a transiciones justas que incorporen energías renovables sin sacrificar el crecimiento, promoviendo el libre comercio de tecnologías limpias. Xi Jinping, en su rol protagónico, ha propuesto iniciativas que alineen el proteccionismo selectivo con objetivos de carbono neutral, un enfoque que podría inspirar compromisos regionales ambiciosos.
La cumbre también ha resaltado la resiliencia económica postconflicto, donde el libre comercio actúa como estabilizador. Países como México y Perú, miembros activos de APEC, han compartido experiencias en diversificar exportaciones, mitigando impactos del proteccionismo en mercados clave. Estas narrativas enriquecen el diálogo, mostrando que el libre comercio y el proteccionismo no son binarios, sino espectros que requieren negociación constante para beneficio colectivo.
En las sesiones finales, los líderes de APEC han buscado declaraciones conjuntas que refuercen el compromiso con el libre comercio, reconociendo el proteccionismo como respuesta temporal a crisis, pero no como norma permanente. La participación de economías como Hong Kong y Singapur, centros neurálgicos del comercio global, ha aportado perspectivas optimistas, enfatizando la adaptabilidad de APEC ante vientos en contra.
Como se detalla en reportes de agencias internacionales especializadas en foros económicos, la cumbre ha dejado un legado de intenciones pragmáticas, donde el libre comercio emerge como faro, aunque teñido por realidades proteccionistas. Observadores de medios continentales han notado que, pese a las ausencias notables, los avances bilaterales podrían catalizar consensos más amplios en ediciones venideras.
Finalmente, analistas vinculados a think tanks regionales sugieren que el equilibrio entre libre comercio y proteccionismo definirá la agenda de APEC por años, con lecciones extraídas de esta cumbre en Gyeongju que podrían influir en cumbres globales posteriores, manteniendo el foro como epicentro de la cooperación pacífica.


