Cifra de muertos en Gaza supera 60 mil por ofensiva israelí

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La cifra de muertos en Gaza ha alcanzado un nuevo y devastador hito, superando los 60 mil fallecidos desde el inicio de la ofensiva militar israelí en octubre de 2023. Este conflicto, que comenzó tras los ataques de Hamás contra el sur de Israel, ha dejado una profunda huella de destrucción y sufrimiento en la Franja de Gaza, un territorio densamente poblado donde la población civil enfrenta condiciones extremas. Los bombardeos continuos, la falta de acceso a servicios básicos y las restricciones a la ayuda humanitaria han agravado la crisis, generando preocupación en la comunidad internacional.

El Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás, ha reportado que la cifra de muertos asciende a 60,034 personas, con más de 145,870 heridos. Entre las víctimas se cuentan al menos 18,592 niños y 9,782 mujeres, lo que representa casi la mitad del total de fallecidos. Estos números reflejan solo los casos verificados, pero expertos sugieren que la cifra real podría ser significativamente mayor debido a los cuerpos atrapados bajo escombros y las muertes causadas por hambre, enfermedades y la falta de atención médica. La ofensiva israelí ha destruido gran parte de la infraestructura de Gaza, incluyendo hospitales, escuelas y redes de agua potable, lo que ha intensificado la catástrofe humanitaria.

La escalada de violencia comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás lanzó un ataque sorpresa contra Israel, matando a unas 1,200 personas, en su mayoría civiles, y tomando a 251 como rehenes. En respuesta, Israel inició una operación militar masiva que ha incluido bombardeos aéreos, ataques terrestres y el control de amplias zonas de Gaza. A lo largo de estos 21 meses, la cifra de muertos en Gaza ha crecido de manera alarmante, con un promedio de más de 90 víctimas diarias. La comunidad internacional ha expresado preocupación por la desproporción de las víctimas civiles, especialmente mujeres y niños, que constituyen la mayoría de los fallecidos según diversos reportes.

Organismos de la ONU han señalado que la situación en Gaza es insostenible. Además de la cifra de muertos, más del 90% de la población ha sido desplazada, y el territorio enfrenta una hambruna inminente debido a las restricciones israelíes sobre la ayuda humanitaria. En los primeros siete días de 2025, por ejemplo, se reportaron al menos 332 palestinos muertos, incluyendo 74 niños. Los ataques aéreos en zonas densamente pobladas, como al-Mawasi y la ciudad de Gaza, han generado críticas por la falta de medidas para proteger a los civiles. La ONU también ha denunciado el uso de fuerza letal contra palestinos desarmados y la destrucción deliberada de infraestructura esencial.

Israel, por su parte, sostiene que sus operaciones están dirigidas contra Hamás y otras organizaciones calificadas como terroristas, afirmando que los militantes operan desde áreas civiles, lo que aumenta el riesgo para la población. Sin embargo, la alta cifra de muertos civiles ha llevado a acusaciones de violaciones al derecho internacional humanitario. Algunos expertos han descrito la ofensiva como un posible genocidio, mientras que otros piden investigaciones independientes para determinar si se han cometido crímenes de guerra. La falta de un alto el fuego sostenible y las continuas hostilidades han frustrado los esfuerzos de mediación de países como Qatar y Estados Unidos.

La crisis humanitaria en Gaza no solo se mide en la cifra de muertos, sino también en el colapso de los sistemas de salud y la inseguridad alimentaria. Hospitales como Al-Awda han reportado la llegada de decenas de víctimas tras ataques recientes, muchos de ellos mujeres y niños. La Clasificación Integrada de Fases de Seguridad Alimentaria ha advertido que Gaza está al borde de la hambruna, con restricciones que han hecho casi imposible la entrega de ayuda. Más de mil palestinos han muerto por disparos israelíes mientras buscaban alimentos desde mayo de 2024, según testigos y organismos de derechos humanos.

A pesar de las alarmantes cifras, la presión internacional sobre Israel ha sido limitada. Algunos países, como España, Irlanda y Noruega, han reconocido al Estado palestino, pero estas medidas han sido calificadas como simbólicas por analistas, quienes argumentan que no cambian la realidad sobre el terreno. La comunidad internacional sigue dividida, con pocos avances hacia un cese de hostilidades que detenga el aumento de la cifra de muertos en Gaza. Mientras tanto, las familias gazatíes continúan enfrentando una realidad de miedo, pérdida y desesperación.

La información sobre la cifra de muertos en Gaza proviene de reportes consistentes recopilados por autoridades locales, que han sido considerados fiables por organismos internacionales. Profesionales médicos en el Ministerio de Sanidad trabajan en condiciones extremas para documentar las víctimas, aunque la magnitud de la destrucción dificulta un conteo preciso. La ONU y otras organizaciones han corroborado estos datos, señalando que las cifras oficiales podrían subestimar el impacto real del conflicto.

Diversos medios internacionales han seguido de cerca la evolución de la crisis, publicando análisis que coinciden en la gravedad de la situación. Expertos citados en reportes recientes han enfatizado que la cifra de muertos en Gaza no solo incluye a quienes perecen por bombardeos, sino también a víctimas de la hambruna y el colapso sanitario. Estos análisis han sido clave para visibilizar el sufrimiento de la población gazatí y las implicaciones del conflicto a nivel global.

Finalmente, la comunidad humanitaria ha hecho eco de las cifras proporcionadas por fuentes locales, destacando la urgencia de una respuesta internacional coordinada. Organizaciones no gubernamentales y agencias de la ONU han recopilado testimonios de sobrevivientes y datos de hospitales, que refuerzan la magnitud de la tragedia. La cifra de muertos en Gaza sigue siendo un recordatorio sombrío de un conflicto que, tras casi dos años, no muestra señales de resolución.