La Ciudad del Vaticano ha iniciado la venta de sellos postales especiales para conmemorar el periodo de transición tras la muerte del Papa Francisco. Estos sellos, conocidos como “sede vacante”, marcan el tiempo entre el fallecimiento del pontífice y la elección de su sucesor. Su diseño único los convierte en una pieza codiciada para coleccionistas.
Los sellos presentan una imagen simbólica usada en documentos oficiales del Vaticano durante este periodo: dos llaves cruzadas sin la tiara papal. Esta iconografía representa la ausencia temporal de un Papa. Están disponibles desde el lunes en las oficinas de correos del Vaticano y en tiendas de coleccionistas cercanas a la Plaza de San Pedro.
La serie incluye cuatro valores nominales: 1.25 euros, 1.30 euros, 2.45 euros y 3.20 euros. Cada sello lleva las inscripciones “Città del Vaticano” y “Sede Vacante MMXXV”, en referencia al año 2025. La imagen central muestra tres ángeles sosteniendo un dosel que protege las llaves papales, con un fondo de nubes blancas.
Estos sellos tienen una particularidad: solo son válidos para envíos postales hasta que el nuevo Papa sea elegido. Una vez que el próximo pontífice aparezca en la Plaza de San Pedro, perderán su valor postal. Sin embargo, su valor para coleccionistas aumentará significativamente, según expertos en filatelia.
Francesco Santarossa, dueño de una tienda de coleccionistas frente a la Plaza de San Pedro, destacó el atractivo de estos sellos. Para muchos, son más que un objeto postal; representan un momento histórico en la Iglesia Católica. La emisión de sellos “sede vacante” es una tradición que data de 1929.
La última vez que el Vaticano emitió sellos de este tipo fue en 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI. En esa ocasión, los sellos también captaron la atención de coleccionistas y fieles. La actual emisión coincide con los preparativos para el cónclave que comenzará el 7 de mayo.
El cónclave reunirá a cardenales de todo el mundo en la Capilla Sixtina para elegir al sucesor de Francisco. Este proceso, envuelto en secretismo, no tiene una duración definida. Los cardenales permanecerán aislados hasta que se alcance un acuerdo, marcado por la famosa fumata blanca.
Además de los sellos, el Vaticano lanzará una carpeta especial el 2 de mayo. Esta incluirá los cuatro sellos, sobres de primer día y un matasellos diseñado para la ocasión. La carpeta se perfila como un artículo de colección muy buscado por filatelistas.
La muerte del Papa Francisco ha generado gran interés en Roma, especialmente durante el Año Jubilar 2025. Los sellos “sede vacante” no solo son un medio postal, sino también un símbolo de este momento de transición en la historia de la Iglesia Católica.
Para los fieles y coleccionistas, estos sellos son una forma de conservar un pedazo de este capítulo único. Mientras el Vaticano se prepara para el cónclave, los sellos ya están dejando su huella en la Ciudad Eterna.
