La muerte del Papa Francisco ha desatado una avalancha de peregrinos, fieles y curiosos que buscan llegar a Roma para despedir al pontífice y presenciar los históricos eventos que se avecinan. La ciudad eterna, epicentro de la fe católica, se prepara para un funeral masivo este sábado en la Plaza de San Pedro, pero el costo de estar presente se ha disparado de manera vertiginosa.
Las aerolíneas han aprovechado el aumento exponencial de la demanda. En cuestión de horas tras el anuncio del fallecimiento, los precios de los vuelos a Roma se incrementaron hasta en un 60%. Por ejemplo, un boleto de ida y vuelta desde Madrid, que antes costaba alrededor de 100 euros, ahora supera los 245 euros en el mejor de los casos. Desde otras ciudades, como Sevilla o Buenos Aires, las tarifas han alcanzado cifras prohibitivas para muchos.
Los hoteles en Roma no se quedan atrás. Plataformas como Booking reportan que más del 90% de los alojamientos están ocupados para este fin de semana. Los precios de hostales y hoteles de gama media han subido entre un 30% y un 75%, con algunas tarifas duplicándose. Una noche cerca del Vaticano, que solía costar 100 euros, ahora puede superar los 250 euros en establecimientos modestos.
El funeral del Papa Francisco, programado para el sábado 26 de abril, espera congregar a más de 200,000 personas, incluyendo líderes mundiales como los reyes de España, el presidente de Estados Unidos y el príncipe de Gales. Esta afluencia masiva ha puesto a prueba la infraestructura de la ciudad, con medidas de seguridad excepcionales, como una zona de exclusión aérea y el despliegue de 4,000 policías.
El interés por viajar a Roma no solo responde a la despedida del pontífice. El cónclave para elegir a su sucesor, que se espera en las próximas semanas, y el Año Jubilar, que se celebra hasta enero de 2026, han multiplicado las reservas. Las agencias de viajes reportan un aumento del 61% en las búsquedas de vuelos desde el lunes, cuando se confirmó la noticia.
Para los argentinos, la pérdida de Jorge Mario Bergoglio, el primer Papa latinoamericano, tiene un peso especial. Aerolíneas Argentinas informó que sus vuelos a Roma están completamente llenos, y los paquetes turísticos para asistir al funeral superan los 6,000 dólares por persona, incluyendo vuelo y alojamiento de tres noches. Las opciones más económicas, con múltiples escalas, no bajan de 2,000 dólares.
La logística para manejar esta marea humana es abrumadora. Italia ha reforzado su servicio ferroviario y desplegado unidades especiales de policía, drones y francotiradores para garantizar la seguridad. La Plaza de San Pedro, donde se realizará el funeral, estará blindada, lo que podría complicar el acceso para muchos visitantes.
A pesar de los costos y las dificultades, miles de personas no dudan en hacer el viaje. Para algunos, es una oportunidad única de rendir homenaje a un líder que marcó la historia con su humildad y compromiso con los marginados. Para otros, es un momento histórico que no quieren perderse, aunque signifique pagar un precio elevado.
El cuerpo de Francisco ya descansa en la Basílica de San Pedro, donde los fieles pueden despedirlo hasta el viernes. Luego, su ataúd será trasladado a la Basílica de Santa María la Mayor para su entierro, según su deseo de una ceremonia sencilla. Sin embargo, la sencillez del Papa contrasta con el frenesí económico y logístico que su partida ha desatado en Roma.
La muerte de Francisco no solo ha conmocionado al mundo católico, sino que ha transformado a Roma en el epicentro global de la atención. Los próximos días serán un desafío para la ciudad, pero también una muestra de la devoción y el impacto de un pontífice que, incluso en su partida, sigue movilizando a las masas.
Ventas:


