Senador de EE.UU. se enfrenta a Bukele por migrante deportado injustamente a megacárcel

38

El senador demócrata Chris Van Hollen logró reunirse con Kilmar Ábrego García, un migrante salvadoreño deportado por error desde Estados Unidos a una megacárcel en El Salvador. El encuentro ocurrió tras varios intentos fallidos de Van Hollen por visitar a Ábrego en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una prisión de máxima seguridad construida por el presidente Nayib Bukele.
Ábrego, de 29 años, vivía en Maryland con su esposa y tres hijos cuando fue deportado el 15 de marzo. A pesar de contar con una orden judicial de 2019 que le otorgaba protección para permanecer en EE.UU., el gobierno de Donald Trump lo expulsó, calificándolo como un error administrativo. Ahora, Ábrego está detenido en la infame megacárcel salvadoreña, conocida por sus duras condiciones.
Van Hollen, senador por Maryland, viajó a El Salvador con el objetivo de verificar el estado de salud de Ábrego y exigir su liberación. Sin embargo, las autoridades salvadoreñas inicialmente le negaron el acceso al Cecot, lo que generó críticas del senador hacia el gobierno de Bukele. Tras presiones, finalmente se permitió la reunión, que tuvo lugar en un lugar fuera de la prisión.
El presidente Bukele confirmó el encuentro, pero aprovechó para burlarse de las denuncias sobre las condiciones en el Cecot. En una publicación en redes sociales, afirmó que Ábrego estaba “bebiendo margaritas” con Van Hollen, desestimando las acusaciones de tortura y malos tratos en la megacárcel. Estas declaraciones han avivado el debate sobre los derechos humanos en El Salvador.
El caso de Ábrego ha desatado tensiones entre EE.UU. y El Salvador. La Corte Suprema de Estados Unidos ordenó al gobierno de Trump facilitar el regreso del migrante, pero tanto la administración estadounidense como Bukele han insistido en que no tienen autoridad para liberarlo. Esto ha generado críticas de congresistas demócratas, quienes planean más visitas a El Salvador.
El gobierno de Trump ha acusado a Ábrego, sin pruebas claras, de pertenecer a la pandilla MS-13, una afirmación que sus abogados y familia niegan rotundamente. Según su defensa, Ábrego huyó de El Salvador hace más de una década para escapar de la violencia de las pandillas, y no tiene antecedentes penales en EE.UU.
Van Hollen, tras reunirse con Ábrego, llamó a la esposa del migrante, Jennifer Vásquez, para transmitirle un mensaje de apoyo. El senador prometió seguir presionando por la liberación de Ábrego y destacó la necesidad de garantizar un debido proceso, como lo exigen los tribunales estadounidenses.
El caso pone en evidencia las tensiones entre la política migratoria de Trump y las operaciones del gobierno de Bukele. Mientras Ábrego permanece detenido, su situación sigue siendo un punto de fricción internacional, con más legisladores estadounidenses planeando intervenir para exigir justicia.