Expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025 se mantiene en un modesto 0.5%, según la más reciente encuesta de Citi que recopila opiniones de 38 especialistas financieros. Esta proyección, sin alteraciones por segunda quincena consecutiva, refleja un panorama económico cauteloso donde la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025 domina las discusiones entre analistas, aunque contrasta con visiones más optimistas de otras instituciones. En un contexto de incertidumbre global y desafíos internos, como la inflación persistente y la volatilidad en los mercados energéticos, esta cifra subraya la prudencia del sector privado ante las perspectivas de la economía nacional.
Expectativa de crecimiento del PIB: Un consenso conservador
La encuesta de Citi, un referente clave en el análisis macroeconómico, revela que el consenso del mercado no ha variado su apuesta por una expansión limitada del 0.5% en el Producto Interno Bruto (PIB) de México durante el próximo año. Esta estabilidad en las proyecciones sugiere que los expertos, pese a los ajustes en políticas fiscales y monetarias, perciben riesgos que podrían frenar un repunte más robusto. Factores como la desaceleración en el sector manufacturero y la dependencia de remesas y exportaciones hacia Estados Unidos juegan un rol central en esta visión moderada.
Entre los 38 participantes consultados, que incluyen bancos, casas de bolsa y firmas de inversión, solo dos entidades mantienen una perspectiva pesimista: Scotiabank México y Valores Mexicanos Casa de Bolsa (Valmex). Ambas anticipan una ligera contracción del 0.1%, un escenario que, aunque minoritario, alerta sobre posibles escenarios de recesión técnica si se materializan presiones externas como aranceles comerciales o fluctuaciones en el tipo de cambio. Este número de pronósticos negativos ha disminuido notablemente desde mayo, cuando hasta 12 grupos financieros veían un panorama más sombrío, con caídas estimadas en hasta 0.5%. La mejora en estas estimaciones podría atribuirse a señales positivas en el empleo formal y al control inflacionario impulsado por el Banco de México.
Detalles de las proyecciones del mercado
La distribución de las expectativas es reveladora: 36 de los analistas apuestan por un rango de crecimiento entre el 0.1% y el 0.8%, lo que dibuja un espectro optimista pero contenido para la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025. Destaca Bankaool, con su pronóstico más elevado del 0.8%, basado en un escenario de recuperación en el nearshoring y mayor inversión extranjera directa en sectores como la automotriz y la electrónica. Sin embargo, ninguna de estas voces alcanza el 1% proyectado por el gobierno federal en su revisión presupuestal reciente, ni coincide con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que también mantiene su estimación en esa cifra.
Esta divergencia entre el sector privado y las instituciones multilaterales no es inusual en periodos de transición económica. El FMI, en su actualización de octubre, argumenta que el 1% se sustenta en un rebote postelectoral y en reformas estructurales pendientes, pero los analistas de Citi enfatizan en variables como el déficit fiscal y la deuda pública, que podrían erosionar esa confianza. En términos de política monetaria, la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025 también se ve influida por las decisiones de Banxico, que ha recortado tasas de interés en respuesta a una inflación por debajo del 5%, abriendo espacio para estímulos, pero sin euforia.
Factores que moldean la economía mexicana en 2025
Mirando hacia adelante, varios elementos estructurales definen la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025. El nearshoring continúa como un pilar de esperanza, con inversiones proyectadas en más de 30 mil millones de dólares en manufactura avanzada, según datos de la Secretaría de Economía. No obstante, desafíos como la escasez de infraestructura energética y la burocracia regulatoria podrían limitar su impacto, manteniendo el crecimiento en terreno bajo. Además, el comercio con Estados Unidos, que representa cerca del 80% de las exportaciones mexicanas, enfrenta incertidumbres por elecciones presidenciales al norte, donde propuestas proteccionistas podrían golpear el T-MEC.
En el ámbito fiscal, el paquete económico 2025 del gobierno prevé un gasto público expansivo en programas sociales y obra pública, lo que podría impulsar el consumo interno. Sin embargo, la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025 se ve templada por preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda, que ronda el 50% del PIB. Analistas destacan que, sin reformas profundas en pensiones y salud, el espacio para maniobra se reduce, especialmente si los precios del petróleo, vitales para Pemex, se mantienen volátiles alrededor de los 70 dólares por barril.
Influencia de la inflación y el empleo en las proyecciones
La inflación, otro pilar de la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025, muestra signos de estabilización, con tasas interanuales cercanas al 4.5% según el INEGI. Esto permite al Banco de México relajar su postura, potencialmente bajando la tasa de referencia a 9% para finales de año, lo que estimularía el crédito y el inversión privada. En paralelo, el mercado laboral exhibe resiliencia, con una tasa de desempleo del 2.7% y creación de empleos formales superando las 600 mil plazas en lo que va del sexenio, cifras que alimentan un consumo moderado pero estable.
Sectores como el turismo y la agricultura también contribuyen a esta narrativa equilibrada. El primero, con un repunte del 10% en llegadas internacionales, podría agregar 0.2 puntos al PIB, mientras que la siembra de granos básicos, apoyada por subsidios, mitiga riesgos alimentarios. Aun así, la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025 incorpora riesgos climáticos, como sequías en el norte, que podrían elevar costos logísticos y presionar la balanza comercial.
Escenarios alternos y recomendaciones para inversionistas
Explorando escenarios alternos, la encuesta de Citi ilustra un 70% de probabilidad para el crecimiento del 0.5%, con un 20% de chance de contracción si se agravan tensiones geopolíticas, y un 10% para superarlo si el nearshoring acelera. Inversionistas en renta fija podrían beneficiarse de bonos soberanos con rendimientos del 9%, mientras que en equities, sectores defensivos como telecomunicaciones y consumo básico ofrecen estabilidad. La expectativa de crecimiento del PIB en México para 2025 invita a una cartera diversificada, priorizando activos en pesos ante volatilidades del dólar.
En el largo plazo, la convergencia entre proyecciones privadas y oficiales dependerá de la ejecución de la reforma judicial y energética, que podrían desbloquear flujos de capital. Mientras tanto, el consenso de Citi sirve como brújula para navegar un año de transiciones.
Esta visión se alinea con observaciones de analistas en foros recientes, donde se menciona que datos preliminares del INEGI sobre el tercer trimestre refuerzan la cautela. De igual modo, revisiones internas de bancos como BBVA sugieren que el 0.5% es un piso realista, considerando ajustes en el modelo econométrico. Finalmente, en conversaciones con expertos del sector, se resalta que la encuesta de Citi captura un pulso colectivo que, aunque conservador, evita sorpresas mayores para 2025.

