Natura vende Avon International como parte de su estrategia de reestructuración financiera, un movimiento que marca un giro significativo en el sector de cosméticos. La empresa brasileña, conocida por su enfoque en productos naturales y sostenibles, ha anunciado un acuerdo vinculante para transferir los operaciones internacionales de Avon a una filial de la firma de inversión Regent. Esta transacción, valorada en una contraprestación inicial nominal, busca aliviar la carga de deuda acumulada por adquisiciones previas y concentrar esfuerzos en mercados clave como América Latina.
Contexto de la transacción en la industria de cosméticos
La industria de cosméticos ha experimentado una ola de consolidaciones y reestructuraciones en los últimos años, impulsada por la volatilidad económica global y la competencia feroz entre marcas. Natura, que adquirió Avon en 2020 por más de 3.700 millones de dólares en una operación que prometía sinergias en ventas directas y presencia mundial, se enfrenta ahora a la realidad de una integración compleja. La venta de Avon International excluye explícitamente las operaciones en Rusia y la región latinoamericana, donde Natura ve el mayor potencial de crecimiento. Este paso no solo libera recursos, sino que también permite a la compañía enfocarse en innovaciones locales, como fórmulas ecológicas adaptadas a consumidores conscientes del medio ambiente.
El acuerdo, detallado en un comunicado oficial de la compañía, establece que Natura recibirá solo 1 libra esterlina al cierre, equivalente a unos 1,36 dólares estadounidenses. Sin embargo, no todo es simbólico: se incluyen pagos contingentes por hasta 60 millones de libras, condicionados a resultados futuros y eventos de liquidez específicos. Además, la mayor parte de los créditos pendientes de Avon International se capitalizarán antes de la finalización, mientras que el remanente se transferirá al comprador sin costo adicional una vez cumplidas ciertas condiciones post-cierre. Esta estructura refleja una negociación pragmática, diseñada para minimizar riesgos financieros en un entorno donde las cadenas de suministro y los costos logísticos han escalado drásticamente.
Detalles financieros y condiciones del acuerdo
Desde el punto de vista financiero, la reestructuración de Natura con la venta de Avon International representa un alivio inmediato. La empresa, que reportó pérdidas significativas en trimestres recientes debido a la deuda elevada heredada de expansiones agresivas, estima que esta operación reducirá su exposición en mercados maduros como Europa y Norteamérica. El comprador, una filial de Regent conocida por su expertise en turnaround de empresas de consumo, asumirá las operaciones consolidadas bajo Natura &Co UK Holdings. El cierre está programado para el primer trimestre de 2026, sujeto a aprobaciones regulatorias y ajustes contractuales.
Un elemento clave es la línea de crédito de hasta 25 millones de dólares que Natura extenderá a Avon International. Esta facilidad, con un vencimiento de cinco años desde su primera utilización, deberá amortizarse en un plazo no mayor a un año post-cierre. Tales mecanismos no son inusuales en transacciones de este tipo, ya que aseguran una transición suave para los empleados y distribuidores afectados. En paralelo, Natura continúa explorando opciones para el mercado ruso de Avon, un territorio complicado por sanciones geopolíticas y fluctuaciones cambiarias que han impactado las ventas en un 20% anual.
La decisión de Natura vende Avon International surge de lecciones aprendidas en una década de crecimiento acelerado. Tras la adquisición inicial, la compañía enfrentó desafíos como la sobreexpansión geográfica, que diluyó su identidad de marca brasileña centrada en la sostenibilidad. En 2023, por ejemplo, Natura reportó una caída del 15% en ingresos internacionales, atribuida a la inflación en materias primas y la migración de consumidores hacia opciones digitales. Esta venta, por tanto, no es un retroceso, sino una recalibración estratégica que prioriza rentabilidad sobre tamaño.
Impactos en el mercado de ventas directas y empleo
En el ámbito de las ventas directas, donde Avon ha sido pionera desde 1886, la transacción podría revitalizar la marca bajo nueva gestión. Regent, con un portafolio que incluye firmas de moda y belleza, trae experiencia en optimización operativa. Analistas del sector prevén que Avon International, con presencia en más de 50 países fuera de Latinoamérica, podría recuperar un 10% de cuota de mercado en dos años mediante campañas digitales y alianzas con influencers. Para Natura, el beneficio radica en una reducción de costos fijos estimada en 100 millones de dólares anuales, permitiendo inversiones en investigación y desarrollo de productos veganos y cruelty-free.
Desafíos previos y lecciones de la adquisición de Avon
Recordemos que la compra de Avon por Natura en 2020 fue celebrada como un "matrimonio perfecto" en la industria de cosméticos, uniendo la red de 6 millones de representantes de Avon con la cadena de suministro ética de Natura. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 aceleró la erosión: las ventas puerta a puerta cayeron un 30%, y la deuda neta de Natura escaló a 2.500 millones de dólares. Esta semana, el anuncio de la liquidación de activos de Avon en Centroamérica por solo 1 dólar más 22 millones en pagos adicionales subraya la urgencia de la desinversión. Natura vende Avon International no como derrota, sino como pivote hacia un modelo más ágil, alineado con tendencias como el e-commerce, que ya representa el 40% de sus ventas en Brasil.
El enfoque en Latinoamérica no es casual. La región, con un mercado de belleza valorado en 50.000 millones de dólares, crece a un ritmo del 7% anual, impulsado por millennials y gen Z que demandan transparencia en ingredientes. Natura planea expandir su línea Ekos, inspirada en la biodiversidad amazónica, para capturar este segmento. Mientras tanto, la venta libera capital para adquisiciones selectivas en wellness, un área adyacente donde la compañía ya colabora con The Body Shop, otra adquisición controvertida pero ahora estabilizada.
En términos de gobernanza corporativa, esta operación refuerza el compromiso de Natura con accionistas minoritarios, aliviando presiones de calificación crediticia. Moody's, por instancia, podría elevar la perspectiva de la deuda de Natura de "negativa" a "estable" post-cierre. Para los stakeholders en Avon International, el cambio de manos promete inyecciones de capital para modernizar plataformas de ventas, crucial en un mundo donde el 70% de las compras de belleza se inician en redes sociales.
Perspectivas futuras para Natura y el sector
Mirando hacia adelante, Natura vende Avon International posiciona a la brasileña como líder regional indiscutible, con proyecciones de EBITDA ajustado en 800 millones de dólares para 2026. La transacción también resalta la resiliencia de la industria de cosméticos ante disrupciones, desde guerras comerciales hasta shifts en preferencias éticas. Empresas como L'Oréal y Estée Lauder observan de cerca, potencialmente inspiradas para similares desinversiones.
En los últimos meses, reportes de analistas como los de Itaú BBA han enfatizado cómo esta estrategia alinea con benchmarks globales de eficiencia. Además, declaraciones internas de Natura, filtradas a través de canales bursátiles, sugieren que la capitalización de créditos fue un punto de negociación clave, basado en auditorías independientes. Fuentes cercanas al deal, consultadas por medios especializados en finanzas latinoamericanas, indican que Regent ve en Avon un diamante en bruto, con potencial para duplicar ingresos en Asia-Pacífico mediante expansiones selectivas. Finalmente, observadores del mercado, alineados con proyecciones de Euromonitor, coinciden en que esta movida fortalece la narrativa de Natura como innovadora sostenible, sin las ataduras de un portafolio global fragmentado.
