Sociedad de cuidados en México avanza con la creación del Anexo Transversal 31, una iniciativa impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum que busca transformar la realidad social del país. Este anexo, propuesto en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, representa un paso audaz hacia la equidad de género y el reconocimiento de las tareas de cuidado que históricamente han recaído en las mujeres. Con un presupuesto asignado de 466,674 millones de pesos, el Anexo 31 consolida 49 programas presupuestarios distribuidos en 18 ramos administrativos, diseñados para garantizar el acceso efectivo al cuidado de infancias, personas mayores y con discapacidad, al tiempo que se empodera a las personas cuidadoras.
El gobierno federal, bajo la dirección de la presidenta Sheinbaum, presenta esta medida como un compromiso irrenunciable con la construcción del Sistema Nacional de Cuidados. En un contexto donde el 75.1% de las labores de cuidado no remunerado son realizadas por mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la sociedad de cuidados se erige como una prioridad para cerrar brechas sociales y económicas. Esta propuesta no solo redistribuye responsabilidades, sino que también busca remunerar y representar estas tareas esenciales, contribuyendo a un México más justo e igualitario.
Anexo Transversal 31: Estructura y Alcance en la Sociedad de Cuidados
Distribución Presupuestal y Programas Clave
La estructura del Anexo Transversal 31 refleja una visión integral para la sociedad de cuidados. La Secretaría de Bienestar recibe la mayor porción del presupuesto, con 172,001 millones de pesos, lo que equivale al 36% del total asignado. Esta asignación subraya el rol central de las políticas de bienestar en la implementación de la sociedad de cuidados, enfocándose en programas que apoyen directamente a las familias vulnerables. Otros ramos, como los relacionados con salud, educación y desarrollo social, complementan esta iniciativa, asegurando una cobertura amplia que abarca desde el cuidado infantil hasta el apoyo a adultos mayores.
En total, los 49 programas presupuestarios integrados en el anexo abordan dimensiones clave de la sociedad de cuidados, como el reconocimiento de derechos para cuidadoras y el desarrollo de infraestructuras para el cuidado accesible. El gobierno de Sheinbaum argumenta que esta articulación de esfuerzos públicos y privados no solo optimiza recursos, sino que acelera la transición hacia un modelo donde el cuidado sea un derecho universal. La propuesta, detallada en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), enfatiza la necesidad de reducir la carga desigual en las mujeres, promoviendo así una mayor participación femenina en el mercado laboral.
Impacto Económico de la Sociedad de Cuidados en México
La sociedad de cuidados no es solo un tema social; tiene profundas implicaciones económicas que el gobierno federal busca explotar. De acuerdo con estimaciones del INEGI para 2023, el valor del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidado alcanza los 8.4 billones de pesos, representando el 26.3% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra ilustra la magnitud del problema: las mujeres dedican en promedio 5.5 horas semanales más que los hombres a estas tareas, lo que limita su acceso a oportunidades remuneradas y perpetúa desigualdades de género.
Al implementar el Anexo 31, la sociedad de cuidados podría liberar tiempo para millones de mujeres, permitiendo su incorporación al empleo formal. Expertos proyectan que, si se logra esta redistribución, el empleo femenino podría crecer en 2.6 millones de puestos, impulsando el crecimiento económico y reduciendo la pobreza. El gobierno de Sheinbaum, en su Exposición de Motivos del Paquete Económico 2026, destaca cómo esta iniciativa cierra brechas de ingreso y fomenta un desarrollo inclusivo. La equidad de género, como palabra clave en esta agenda, se integra naturalmente al plan, asegurando que la sociedad de cuidados beneficie a todos los sectores.
Desafíos y Oportunidades en la Consolidación de la Sociedad de Cuidados
Brechas de Género y el Rol del Gobierno Federal
A pesar de los avances propuestos, la sociedad de cuidados enfrenta desafíos persistentes, como la distribución desigual de tareas: el 51.1% de las mujeres realizan cuidados no remunerados frente al 43% de los hombres. El Anexo Transversal 31 busca abordar esto mediante políticas que reconozcan, reduzcan y redistribuyan estas responsabilidades. Bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum, el gobierno federal critica abiertamente las estructuras patriarcales que han marginado a las mujeres, posicionando esta iniciativa como un acto de justicia social transformadora.
La creación del Sistema Nacional de Cuidados, alineado con el anexo, implica la colaboración entre secretarías de Estado y entidades locales. Esto no solo fortalece la sociedad de cuidados, sino que también genera oportunidades para innovar en modelos de cuidado comunitario. La propuesta ha sido recibida con expectativas en círculos feministas y económicos, que ven en ella un potencial para elevar el estatus de México en índices globales de equidad.
Visión a Largo Plazo para una Sociedad Más Inclusiva
Mirando hacia el futuro, la sociedad de cuidados se perfila como un pilar del desarrollo sostenible en México. El presupuesto de 466,674 millones de pesos para 2026 marca el inicio de una era donde el cuidado deja de ser una carga invisible para convertirse en un derecho reconocido. El gobierno de Sheinbaum, con su enfoque en políticas progresistas, asegura que esta consolidación impulse no solo la igualdad, sino también la productividad nacional. A través de programas transversales, se espera que la sociedad de cuidados mitigue impactos de la desigualdad, fomentando un equilibrio familiar y laboral.
En el marco de esta transformación, la equidad de género emerge como un motor clave, integrando esfuerzos para que las mujeres no solo cuiden, sino que también prosperen. La implementación del Anexo 31 requerirá monitoreo constante, pero su potencial para redefinir la organización social es innegable.
Como se detalla en reportes recientes del INEGI, las estadísticas sobre el trabajo no remunerado respaldan la urgencia de estas medidas, mientras que los Criterios Generales de Política Económica del gobierno federal ofrecen un marco sólido para su ejecución. Además, análisis de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público resaltan el impacto económico proyectado, confirmando que la sociedad de cuidados no es un gasto, sino una inversión estratégica.

