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Three Arrows: Trading Desk Oculto en Entidades Offshore

Three Arrows Capital ha sido el epicentro de un escándalo que ha sacudido los mercados cripto, revelando un trading desk oculto a través de entidades offshore que complica la recuperación de activos para los acreedores. Este colapso, que contribuyó a la caída histórica de bitcoin en la primera mitad del año, pone en evidencia las complejidades de las estructuras financieras en el mundo de las criptomonedas. Mientras el fondo principal enfrenta liquidación y quiebras, su brazo de trading, TPS Capital, ha continuado operando con agresividad, según fuentes cercanas al sector en Asia.

El paper trail de Three Arrows Capital, ese rastro documental que sigue el dinero, lleva directamente a un laberinto de compañías offshore diseñadas para operar en la sombra. TPS Capital, nombrado en honor a la montaña Tai Ping Shan en Hong Kong, no es solo un escritorio de trading over-the-counter (OTC), sino el corazón pulsante de las operaciones de alto volumen del fondo. Registrado en Singapur pero con domicilio en las Islas Vírgenes Británicas (BVI), este trading desk ha manejado la mayor parte del tesoro de Three Arrows Capital, ejecutando transacciones incluso en medio del caos de la quiebra.

La quiebra de Three Arrows Capital no fue un evento aislado; fue el detonante de una crisis que afectó a inversores institucionales y minoristas por igual. Con miles de millones en activos bajo gestión, el fondo dirigido por Su Zhu y Kyle Davies invirtió en proyectos emergentes y tomó posiciones masivas en el mercado. Sin embargo, la presión bajista del mercado cripto, exacerbada por el colapso de Terra-Luna, llevó a su implosión. Hoy, los procedimientos de liquidación en BVI y la investigación en Singapur buscan desentrañar cómo se movieron los fondos, pero las entidades offshore representan un obstáculo formidable.

El Papel del Trading Desk en el Colapso de Three Arrows

Three Arrows Capital operaba TPS Capital como su extensión natural para el trading OTC, permitiendo transacciones grandes sin impactar directamente los precios del mercado. Fuentes en la industria de activos digitales en Asia confirman que, a pesar de la liquidación ordenada en BVI, TPS Capital siguió activando capital para trades. Esta continuidad operativa plantea preguntas sobre la separación legal entre el fondo principal y su trading desk, una distinción que podría frustrar los esfuerzos de los acreedores para reclamar lo que les corresponde.

En documentos de registro en Singapur, accesibles públicamente, se detalla la estructura de propiedad de TPS Capital. Esta se divide entre Three Lucky Charms Ltd, registrada en BVI y cuyo nombre evoca irónicamente el trío de fundadores de Three Arrows Capital; TPS Research, también en BVI con un 47.5% de participación y directores ocultos bajo la ley local; y Tai Ping Shan Ltd, con sede en las Islas Caimán y solo un 5% de la entidad singapurense. Esta red de offshore entities no solo oculta nombres clave, sino que crea barreras jurisdiccionales que complican cualquier intento de perforar el velo corporativo.

Estructuras Offshore: El Escudo de Three Arrows Capital

Las entidades offshore como las usadas por Three Arrows Capital son comunes en el ecosistema cripto, ofreciendo anonimato y flexibilidad fiscal. Tai Ping Shan Ltd, por ejemplo, lista directores como Paul Muspratt y Steven Sokohl de West Bay Global Services, junto a Yi Long Fung, quien también aparece en la entidad canadiense de TPS Capital registrada en Toronto. Estas figuras, con perfiles discretos, sugieren una capa adicional de opacidad. La ley de BVI, que no requiere divulgar directores públicamente, amplifica esta protección, haciendo que el paper trail de Three Arrows Capital sea un camino tortuoso.

Para los inversores afectados, entender esta red es crucial. Three Arrows Capital reportó en su declaración fiscal de 2020 en Singapur activos por S$3.3 millones (unos US$2.36 millones) y ganancias de S$1.15 millones, con dividendos generosos para Zhu y Davies. Sin embargo, estas cifras contrastan con los miles de millones que se rumoreaban en AUM, destacando discrepancias que la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) ya había detectado. La entidad singapurense estaba licenciada para manejar solo S$250 millones, lo que resalta las limitaciones regulatorias en un sector globalizado.

Investigaciones y Repercusiones Legales en Singapur

Singapur, como hub financiero de Asia, no ha sido indulgente con Three Arrows Capital. La MAS emitió una censura por proporcionar información falsa sobre el tamaño de sus holdings, con investigaciones iniciadas en junio de 2021. "Las contravenciones ocurrieron antes de la notificación a MAS en abril de 2022", según el comunicado oficial, y ahora evalúan brechas adicionales dada la insolvencia del fondo. Mientras Three Arrows Capital avanza hacia la quiebra en Nueva York, vinculada a procedimientos en BVI, TPS Capital opera sin interrupciones, manejando trades que podrían estar blindados por su estructura separada.

El cambio en la descripción de LinkedIn de TPS Capital ilustra los esfuerzos por distanciar las entidades. Antes se presentaba como "el escritorio OTC oficial de Three Arrows Capital"; ahora, esa conexión ha sido borrada, dejando solo una mención genérica a servicios de trading. Este ajuste sutil es parte de un patrón más amplio donde el paper trail de Three Arrows Capital se desvanece en la complejidad offshore.

Desafíos para Acreedores y Reguladores

Los acreedores enfrentan un rompecabezas: ¿pueden los tribunales perforar el velo entre Three Arrows Capital y TPS Capital? La posición en Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), adquirida en diciembre de 2020 y dividida entre unidades de Singapur y BVI, es un ejemplo de cómo se entrelazaron las operaciones. Fuentes anónimas en firmas institucionales cripto en Asia afirman que TPS era "donde estaba la acción", manejando el grueso del trading y el tesoro del fondo. Esta revelación subraya la necesidad de mayor transparencia en el sector.

El impacto de Three Arrows Capital trasciende lo financiero; ha erosionado la confianza en los hedge funds cripto. Inversores que apostaron por su visión audaz ahora lidian con pérdidas masivas, mientras reguladores globales endurecen el escrutinio. La quiebra en Nueva York, presentada recientemente, busca coordinar recuperaciones, pero las entidades offshore como Three Lucky Charms Ltd y TPS Research podrían prolongar el proceso indefinidamente.

En el contexto más amplio, este caso expone vulnerabilidades en el trading de criptoactivos. Plataformas OTC como TPS Capital facilitan movimientos de capital sin fricciones, pero en tiempos de crisis, se convierten en refugios opacos. Para Three Arrows Capital, lo que comenzó como una estrategia de optimización se ha transformado en un laberinto legal que frustra a víctimas y autoridades por igual.

Mientras se desenvuelve el paper trail de Three Arrows Capital, queda claro que las lecciones de este colapso influirán en regulaciones futuras. Fuentes en la industria, consultadas bajo anonimato, pintan un cuadro de operaciones continuas en TPS Capital que desafían la narrativa de un fondo en ruinas. Documentos de registro en Singapur y reportes de la SEC en EE.UU. ofrecen pistas valiosas, aunque incompletas, sobre flujos de fondos que cruzan fronteras con facilidad.

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