Informalidad laboral en México ha alcanzado un nivel preocupante durante el cuarto trimestre de 2025, situándose en el 55% de la población ocupada, según las cifras más recientes. Este incremento representa un avance de 0.5 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior, marcando el punto más alto en los últimos tres años. La informalidad laboral afecta a millones de trabajadores que operan fuera de los marcos regulados, lo que implica la ausencia de contratos formales, prestaciones sociales y obligaciones fiscales.
Detalles de las Cifras Reportadas por el Inegi
La informalidad laboral sumó un total de 32.9 millones de personas en todas sus modalidades durante los últimos tres meses de 2025. Esto equivale al 55% de la población ocupada total, con un aumento de 494 mil individuos respecto al cuarto trimestre de 2024. Dentro del sector informal propiamente dicho, se registraron 17.6 millones de trabajadores, lo que significa 604 mil más que en el periodo anterior. Estas estadísticas provienen de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que mide de manera sistemática el comportamiento del mercado laboral en el país.
Aumento Progresivo de la Informalidad Laboral
El repunte en la informalidad laboral no es un fenómeno aislado, ya que este trimestre marca el tercero consecutivo con incrementos. El nivel actual de 55% es el más elevado desde el cuarto trimestre de 2022, cuando se ubicó en 55.6%. La informalidad laboral incluye diversas categorías, como unidades económicas no registradas, que abarcan pequeños negocios familiares o micronegocios sin estructura fiscal. Además, incorpora el trabajo doméstico remunerado sin contrato, las actividades agropecuarias sin acceso a seguridad social y empleos en empresas donde los trabajadores carecen de beneficios laborales básicos.
Desglosando por sectores, 7.7 millones de personas en informalidad laboral están empleadas en empresas, gobierno o instituciones, mientras que 5.3 millones se dedican al sector agropecuario y 2.2 millones al trabajo doméstico. Este panorama refleja cómo la informalidad laboral permea diferentes áreas de la economía, limitando el acceso a protecciones sociales y contribuyendo a una mayor vulnerabilidad económica para los involucrados.
Distribución por Género y Regiones en la Informalidad Laboral
En términos de género, la informalidad laboral afecta a 13.7 millones de mujeres, con un incremento de 130 mil en comparación con el año previo. Por su parte, 19.2 millones de hombres se encuentran en esta condición, mostrando un aumento de 364 mil. Estas diferencias destacan patrones específicos en la participación laboral, donde las mujeres a menudo se ven más involucradas en roles domésticos o en micronegocios informales.
Estados con Mayor Incidencia de Informalidad Laboral
Geográficamente, la informalidad laboral varía significativamente entre estados. Oaxaca lidera con un 80.1%, seguido por Guerrero con 75.7% y Chiapas con 74.9%. En contraste, entidades como Coahuila (33.3%), Nuevo León (35.4%) y Chihuahua (36.2%) presentan las tasas más bajas. Esta disparidad subraya las desigualdades regionales en el desarrollo económico y la formalización del empleo, donde zonas rurales y con mayor presencia indígena tienden a mostrar niveles más altos de informalidad laboral.
La informalidad laboral en regiones como Oaxaca no solo afecta la productividad, sino que también limita el recaudamiento fiscal y el acceso a servicios de salud y pensiones para una porción significativa de la población. En áreas urbanas con tasas más bajas, como en Nuevo León, se observa una mayor integración al sector formal, impulsada por industrias manufactureras y de servicios regulados.
Contexto Económico y Contraste con el Desempleo
Este aumento en la informalidad laboral contrasta con la reducción de la tasa de desocupación nacional, que se situó en 2.5% durante el mismo periodo. Esto implica que 1.6 millones de personas permanecen sin empleo, una cifra similar a la del año anterior. A pesar de la baja en el desempleo, el crecimiento en la informalidad laboral sugiere que muchas personas optan por ocupaciones informales como alternativa a la falta de oportunidades formales.
Implicaciones para el PIB y el Crecimiento Económico
El comportamiento de la informalidad laboral se alinea con el desempeño general de la economía mexicana, que registró un crecimiento del 0.6% en 2025, inferior al 1.5% del PIB en 2024. Factores externos, como tensiones comerciales con Estados Unidos, han influido en esta desaceleración, potenciando la informalidad laboral como mecanismo de supervivencia para muchos hogares. La informalidad laboral reduce la base impositiva del gobierno y limita la inversión en infraestructura, perpetuando ciclos de bajo crecimiento.
Además, la informalidad laboral impacta la productividad nacional, ya que los trabajadores informales suelen carecer de capacitación y acceso a tecnología avanzada. En un contexto de recuperación post-pandemia, este fenómeno resalta la necesidad de políticas que fomenten la transición hacia empleos formales, aunque el enfoque actual se mantiene en observar las tendencias sin intervenciones drásticas inmediatas.
Perspectivas Futuras sobre la Informalidad Laboral
Proyectando hacia adelante, la informalidad laboral podría continuar su trayectoria ascendente si no se abordan las raíces estructurales, como la falta de educación formal y la burocracia en el registro de empresas. Sin embargo, iniciativas en sectores como el agropecuario podrían mitigar parte de esta tendencia, ofreciendo incentivos para la formalización. La informalidad laboral, al representar más de la mitad de la ocupación, sigue siendo un indicador clave del salud del mercado laboral mexicano.
Observadores del mercado laboral, basados en reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, destacan que estos datos son cruciales para entender las dinámicas económicas. Como se detalla en diversas publicaciones especializadas, la informalidad laboral no solo afecta a los individuos, sino al sistema económico en su conjunto.
Informes similares de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo indican patrones consistentes en los últimos años, reforzando la relevancia de monitorear estos indicadores. Fuentes como las agencias de noticias internacionales, incluyendo EFE, proporcionan contextos adicionales sobre cómo la informalidad laboral se compara con otros países de la región.
Estudios económicos independientes, alineados con las cifras oficiales, sugieren que la informalidad laboral podría influir en las proyecciones de crecimiento para 2026, enfatizando la importancia de datos precisos para la toma de decisiones.

