Pymes representan un segmento clave en la economía mexicana, donde los intermediarios no bancarios identifican un amplio potencial de crecimiento. En un contexto de moderado avance económico para el 2026, estas entidades financieras planean incrementar su presencia en el mercado de financiamiento dirigido a las pequeñas y medianas empresas. La Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento, Crédito y Factoraje (Amsofac) proyecta que sus miembros podrían colocar hasta 105,000 millones de pesos en créditos y otros instrumentos financieros durante el año en curso.
El Nicho de las Pymes en el Financiamiento
Las pymes, a diferencia de las grandes corporaciones, operan con dinámicas que no siempre se alinean con el ciclo económico general. Mientras que la banca tradicional se enfoca principalmente en empresas de gran escala, cuya actividad está estrechamente ligada al Producto Interno Bruto (PIB), los intermediarios no bancarios encuentran en las pymes un terreno fértil para ofrecer soluciones personalizadas. Esto incluye arrendamiento, crédito y factoraje, herramientas que permiten a estas empresas acceder a recursos sin los rigurosos requisitos de la banca comercial.
Desafíos y Oportunidades para las Pymes
Uno de los principales desafíos para las pymes es el acceso limitado al financiamiento bancario. Datos recientes indican que solo un 15.3% de las empresas mexicanas obtuvo nuevos créditos de la banca al cierre del 2025, dejando a un 84.7% sin este tipo de apoyo. Esta brecha representa una oportunidad significativa para los intermediarios no bancarios, quienes pueden atender necesidades específicas como la adquisición de maquinaria, vehículos y equipos de transporte. De esta manera, las pymes pueden modernizar sus operaciones y fortalecer sus cadenas de suministro, contribuyendo a su resiliencia en un entorno económico incierto.
Además, las pymes suelen carecer de institucionalización, lo que eleva sus niveles de riesgo percibidos. Sin embargo, esto no disuade a los intermediarios no bancarios, que adaptan sus estrategias para evaluar y mitigar estos riesgos de forma efectiva. El enfoque en soluciones flexibles permite a las pymes invertir en tecnología y expansión, incluso cuando el crecimiento del PIB se mantiene en niveles moderados.
Expectativas de Crecimiento en Financiamiento para Pymes
Para el 2026, se anticipa un incremento en la colocación de financiamiento dirigido a pymes por parte de los intermediarios no bancarios. Esta expansión no depende directamente del PIB, ya que el nicho de las pymes opera con independencia relativa de las fluctuaciones macroeconómicas. Alberto Martínez Rubio, presidente de Amsofac, ha destacado que la confianza en el sector mexicano persiste, impulsando inversiones reales que benefician directamente a las pymes.
Impacto en la Economía y las Cadenas de Suministro
El financiamiento a pymes no solo impulsa el crecimiento individual de estas empresas, sino que también fortalece las cadenas de suministro nacionales. Al invertir en modernización tecnológica y equipo de transporte, las pymes mejoran su eficiencia y competitividad. Esto es particularmente relevante en un escenario donde el PIB no experimenta un auge significativo, pero donde las necesidades de las pymes continúan en ascenso. Los intermediarios no bancarios, al ofrecer alternativas al crédito bancario tradicional, facilitan este proceso y contribuyen a una mayor inclusión financiera.
En términos de volumen, la proyección de 105,000 millones de pesos en financiamiento representa un compromiso sustancial con las pymes. Este monto se destinará a diversas áreas, desde la compra de automóviles hasta la implementación de sistemas digitales, permitiendo a las pymes adaptarse a demandas cambiantes del mercado. La independencia de este sector respecto al ciclo económico general asegura que las pymes puedan acceder a recursos incluso en periodos de moderado crecimiento.
Entorno Regulatorio y Estrategias de Institucionalización
El entorno regulatorio ha endurecido la supervisión sobre los intermediarios no bancarios, lo que obliga a una mayor cautela en sus operaciones. Para las pymes, esto significa que los proveedores de financiamiento deben priorizar la transparencia y el cumplimiento normativo. La Amsofac enfatiza la necesidad de institucionalizar el sector, transformando aspiraciones en acciones concretas como certificaciones y documentación rigurosa.
Gestión de Riesgos y Digitalización en Pymes
La gestión de riesgos es crucial cuando se trata de pymes, dado su perfil único. Los intermediarios no bancarios están invirtiendo en digitalización y procesos de compliance para evaluar mejor estos riesgos y atraer fondeo de fuentes diversas, como banca de desarrollo y inversionistas extranjeros. Esto no solo beneficia a los intermediarios, sino que también asegura que las pymes reciban financiamiento bajo estándares sólidos, promoviendo un crecimiento ordenado.
La preparación de los asociados en áreas como gobierno corporativo y cumplimiento fiscal es esencial para generar confianza. En este sentido, el apetito por invertir en intermediarios no bancarios existe, pero está condicionado a demostraciones verificables de formalidad. Para las pymes, esto se traduce en un ecosistema financiero más robusto y accesible.
Fuentes de Fondeo y Confianza en el Sector
El acceso a fuentes de fondeo es un pilar para el expansión de financiamiento a pymes. Banca privada, inversionistas extranjeros y el mercado bursátil muestran interés, siempre y cuando se cumplan con estándares elevados. Según observaciones de expertos en el sector, esta dinámica fomenta una mayor profesionalización entre los intermediarios no bancarios.
Informes del Banco de México destacan la baja utilización de créditos bancarios por parte de las empresas, lo que resalta la relevancia de alternativas para pymes. Como se menciona en análisis recientes de asociaciones financieras, el enfoque en nichos específicos permite un crecimiento sostenido.
Publicaciones especializadas en economía, como las emitidas por Amsofac, subrayan la importancia de la institucionalización para atraer recursos. Estas perspectivas, compartidas por líderes del sector, confirman que las pymes continuarán siendo un foco prioritario en los planes de expansión financiera.

