Cambio climático representa uno de los desafíos más urgentes para México, donde el gobierno federal ha mostrado limitaciones en la asignación de fondos destinados a su mitigación.
Presupuesto Aprobado y Modificaciones en el Anexo 16
El cambio climático exige acciones concretas, y en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2025, se destinaron inicialmente 205,386 millones de pesos al Anexo 16, enfocado en recursos para la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático.
Esta cifra se ajustó durante el año a 147,582 millones de pesos, reflejando recortes presupuestarios para controlar el déficit fiscal.
Desembolso Real y Porcentajes de Ejecución
El cambio climático no espera, pero el desembolso efectivo alcanzó solo 117,898 millones de pesos, lo que equivale al 57.4% del monto original aprobado y al 79.9% del presupuesto modificado.
Estos números destacan una ejecución incompleta en áreas críticas para combatir el cambio climático.
Programas que No Ejercieron Recursos
Cambio climático afecta diversas sectores, y el menor gasto se originó en seis programas presupuestarios que no utilizaron ni un peso de lo asignado.
Entre ellos, el Ramo 23 de Provisiones Salariales y Económicas dejó sin usar 18,914 millones de pesos para el Fondo de Desastres Naturales y el Fondo de Prevención de Desastres Naturales.
Impacto en Infraestructura y Defensa
El cambio climático requiere inversiones en infraestructura resiliente, pero programas como el de Provisiones para la Construcción y Fortalecimiento de Infraestructura en la Secretaría de la Defensa Nacional no ejercieron los 39,999 millones de pesos aprobados.
De manera similar, el programa de Provisiones para el Desarrollo de Trenes de Pasajeros y de Carga en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes dejó sin gastar 40,000 millones de pesos.
Otros programas afectados incluyen la Operación y Conservación de Infraestructura Ferroviaria en la Secretaría de Marina y el Desarrollo y Promoción de Proyectos Turísticos Sustentables en la Secretaría de Turismo, ambos con cero ejecución.
Comparación con el Presupuesto Actual
Cambio climático continúa avanzando, y para el año en curso, el Anexo 16 cuenta con 212,569 millones de pesos aprobados, lo que significa una reducción del 1.2% respecto al monto inicial del año anterior.
Esta disminución en recursos presupuestarios plantea interrogantes sobre la prioridad dada a la mitigación de los efectos del cambio climático.
Distribución de Fondos y Críticas
El cambio climático impacta desproporcionadamente a poblaciones vulnerables, y según análisis, el 42% de los recursos del Anexo 16 se destinan a la Secretaría de la Defensa Nacional para actividades como el Tren Maya e infraestructura de seguridad nacional, que no están directamente relacionadas con la mitigación climática.
En contraste, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales recibe solo el 4% de estos fondos, limitando las acciones específicas contra el cambio climático.
Esta distribución ha generado observaciones sobre la efectividad de los recursos en promover un modelo sustentable y reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
Contexto Global y Nacional del Cambio Climático
Cambio climático es un fenómeno global que afecta a México con eventos extremos como sequías, inundaciones y huracanes, demandando una respuesta presupuestaria adecuada.
El gobierno federal, a través de anexos transversales como el 16, busca agrupar gastos por objetivos temáticos, pero la ejecución parcial revela desafíos en la implementación.
Implicaciones Económicas de los Recortes
Los recortes presupuestarios para controlar el déficit fiscal han impactado directamente en la capacidad para mitigar el cambio climático, potencialmente aumentando costos a largo plazo en salud, agricultura y reconstrucción post-desastres.
Expertos señalan que invertir en mitigación climática no solo es ambiental, sino también económico, al prevenir daños mayores derivados del cambio climático.
En este sentido, el enfoque en proyectos de infraestructura no alineados con objetivos ambientales podría perpetuar un modelo dependiente de combustibles fósiles, agravando el cambio climático.
Perspectivas Futuras y Recomendaciones
Cambio climático requiere planificación a largo plazo, y la tendencia a la baja en presupuestos modificados sugiere la necesidad de revisar prioridades fiscales.
Organizaciones independientes han destacado que los recursos etiquetados no garantizan su uso exclusivo en mitigación, lo que podría diluir los esfuerzos contra el cambio climático.
Opciones para Mejorar la Asignación
Para fortalecer la respuesta al cambio climático, se podría considerar una mayor transparencia en la ejecución de programas y una reasignación hacia dependencias especializadas en medio ambiente.
Además, integrar criterios de sostenibilidad en todos los proyectos gubernamentales ayudaría a alinear el gasto con metas de reducción de emisiones.
El cambio climático no es solo un tema ambiental, sino uno que intersecciona con economía, seguridad y desarrollo, exigiendo un enfoque integral.
En discusiones recientes sobre finanzas públicas, se ha mencionado que informes detallados de la Secretaría de Hacienda revelan estas discrepancias en el gasto, subrayando la importancia de monitorear anexos transversales.
Estudios del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria indican que tales recursos no constituyen un etiquetado específico, lo que afecta su impacto real en la mitigación del cambio climático.
Por otro lado, análisis de Fundar resaltan la concentración de fondos en áreas no relacionadas, como proyectos de defensa, lo que podría no contribuir efectivamente a contrarrestar los impactos del cambio climático en territorios vulnerables.

