Banca en México ha demostrado una resiliencia impresionante al registrar utilidades récord por quinto año consecutivo en 2025, alcanzando los 304 mil 400 millones de pesos. Este logro se produce en un contexto de crecimiento económico moderado, donde el Producto Interno Bruto (PIB) del país avanzó solo un 0.7% durante el año, según indicadores oficiales. A pesar de la desaceleración, el sector financiero mantiene su solidez, impulsado por una cartera de crédito en expansión y una gestión eficiente de riesgos.
Utilidades Bancarias en Ascenso Continuo
La banca en México no solo superó las expectativas en términos de utilidades, sino que consolidó su posición como pilar del sistema financiero nacional. BBVA México lideró con 98 mil 946 millones de pesos, representando el 32.5% del total, seguido de cerca por Banorte con 47 mil 380 millones. Estos resultados reflejan una estrategia de diversificación que ha permitido al sector absorber los impactos de la volatilidad económica global y local.
En los últimos cinco años, la banca en México ha visto un incremento sostenido en sus ingresos, adaptándose a cambios regulatorios y fluctuaciones en las tasas de interés. Este período marca un hito, ya que las utilidades netas han crecido de manera constante, incluso en años de incertidumbre como el de la pandemia y la posterior recuperación poscovid.
Impacto del Crecimiento Económico en la Banca en México
El avance del PIB en 0.7% durante 2025, con un último trimestre de apenas 0.8%, resalta la capacidad de la banca en México para generar valor en entornos desafiantes. La demanda de crédito, aunque más moderada, sigue siendo un motor clave, con un saldo total de 8.17 billones de pesos al cierre del año, una cifra histórica que supera ampliamente el crecimiento económico general.
Esta expansión de la cartera de crédito en la banca en México se distribuye en segmentos clave, desde financiamiento empresarial hasta consumo personal, lo que asegura una base diversificada de ingresos. Analistas destacan que esta solidez permite al sector contribuir al desarrollo económico sin comprometer la estabilidad financiera.
Cartera de Crédito: Expansión y Segmentos Destacados
La cartera de crédito total de la banca en México creció un 2.8% en términos reales, superando en cuatro veces el ritmo del PIB. Este incremento, aunque más lento que en años previos, mantiene el saldo en niveles récord, impulsado por la confianza de los consumidores y empresas en el sistema bancario.
En el financiamiento a empresas, el saldo alcanzó 3.87 billones de pesos, un 2.7% más que en 2024. Este segmento representa casi la mitad de la cartera total y refleja la preferencia de la banca en México por préstamos a grandes corporativos, donde los riesgos son más controlables.
Créditos al Consumo y Vivienda en la Banca en México
Los créditos destinados al consumo cerraron en 1.91 billones de pesos, con un crecimiento del 8.8% real, aunque por debajo de los dos dígitos de años anteriores. Las tarjetas de crédito, con un saldo de 710 mil 114 millones de pesos y un aumento del 7.4%, continúan siendo un indicador de vitalidad en el gasto de los hogares mexicanos.
En cuanto al crédito a la vivienda, la banca en México registró un saldo histórico de 1.46 billones de pesos en el segmento media y residencial, con un crecimiento acumulado del 67% en la última década. En contraste, el financiamiento para vivienda de interés social ha disminuido drásticamente, un 96% en el mismo período, lo que plantea preguntas sobre la accesibilidad habitacional para sectores vulnerables.
Esta dinámica en la cartera de crédito subraya cómo la banca en México prioriza segmentos de mayor rentabilidad, alineándose con tendencias globales de sostenibilidad financiera.
Ingresos por Intereses y Gestión de Costos
Los ingresos por intereses en la banca en México totalizaron 1.79 billones de pesos en 2025, un 3.8% menos que el año previo, reflejando el impacto de la baja en las tasas de interés dictada por el Banco de México. Sin embargo, esta reducción se compensó con una disminución en los gastos por intereses pagados, que bajaron un 10.3% a 873 mil 798 millones de pesos.
La diferencia neta, de 916 mil 158 millones de pesos, representa un récord y demuestra la eficiencia operativa del sector. Entre 2022 y 2024, la banca en México experimentó un boom en estos ingresos, con crecimientos anuales promedio del 24.3%, un período que fortaleció sus reservas para enfrentar la actual moderación.
Captación de Recursos y su Rol en la Estabilidad
La captación tradicional alcanzó 9.14 billones de pesos, un 2.4% más en términos reales, gracias a la confianza depositada por el público en las instituciones. Esta base sólida permite a la banca en México mantener liquidez en un entorno de tasas descendentes, facilitando el financiamiento a tasas competitivas.
La política monetaria del Banco de México ha influido directamente en estos flujos, incentivando una captación más cautelosa entre inversionistas medianos, pero sin comprometer la expansión general del sector.
Morosidad Bancaria: Niveles Controlados y Tendencias
El índice de morosidad total de la banca en México se mantuvo en 2.17% al cierre de 2025, un nivel estable y manejable que promedia 2.08% en los últimos cinco años. Esta estabilidad es un testimonio de las prácticas de riesgo implementadas por las instituciones, especialmente en segmentos sensibles.
En tarjetas de crédito, la morosidad subió ligeramente a 3.44%, aún lejos del 6.92% de 2020. El crédito a la vivienda mostró un aumento al 3.04%, con una cartera vencida récord de 41 mil 324 millones de pesos, un 13% más que en 2024.
Desafíos en Créditos Personales y Empresariales
Los créditos personales registraron la morosidad más alta en 6.03%, con 16 mil 258 millones de pesos en vencimientos, un 34% superior al año anterior. En contraste, el financiamiento a empresas mantuvo un bajo 1.62%, gracias a evaluaciones rigurosas en este 48% de la cartera.
En la última década, la morosidad empresarial ha promediado 1.73%, confirmando la preferencia de la banca en México por clientes de alto perfil. Estas cifras invitan a una reflexión sobre la necesidad de fortalecer la inclusión financiera en segmentos de mayor riesgo.
La banca en México se prepara para la Convención Bancaria 2026 en Cancún, donde se anticipa un compromiso con el gobierno para elevar el crédito al 50% del PIB para 2030, partiendo del actual 35%. Este objetivo ambicioso podría transformar el panorama económico si se ejecuta con prudencia.
Según reportes detallados de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, estos avances en utilidades bancarias se alinean con proyecciones de mayor dinamismo en el mediano plazo. De igual modo, datos del Instituto Nacional de Estadística respaldan la interpretación de un sector que, pese a la lentitud económica, sostiene su contribución al crecimiento nacional.
Expertos consultados en foros especializados coinciden en que la evolución de la morosidad bancaria, aunque con leves incrementos en áreas específicas, no altera la perspectiva positiva para la banca en México, que continúa atrayendo inversión extranjera gracias a su robustez operativa.

