Importación gas natural en México ha alcanzado niveles sin precedentes durante 2025, superando las cifras registradas en años anteriores y reflejando una dependencia creciente en las adquisiciones desde Estados Unidos. Este incremento se debe a diversos factores relacionados con la infraestructura energética y la demanda interna, lo que pone de relieve la evolución del sector en el país.
El ascenso de la importación gas natural
La importación gas natural procedente de Estados Unidos ha marcado un nuevo hito, con un promedio de 6,758 millones de pies cúbicos diarios hasta septiembre de 2025. Esta cifra representa un aumento del 3.2% en comparación con el mismo período de 2024, lo que equivale a más de 210,190 millones de unidades adicionales por día. Este crecimiento sostenido en la importación gas natural subraya la importancia estratégica de los suministros externos para satisfacer las necesidades energéticas de México.
Comparación con años previos
Si se compara con 2018, cuando las compras promediaban 4,597 millones de pies cúbicos diarios, el incremento en la importación gas natural ha sido del 47%. Esto significa un alza de 2,161 millones de pies cúbicos por día desde entonces. A pesar de los esfuerzos por lograr una mayor autosuficiencia energética, la importación gas natural continúa expandiéndose, impulsada por la demanda en sectores clave como la generación eléctrica.
Durante 2025, meses específicos han registrado picos históricos en la importación gas natural. Por ejemplo, en mayo se alcanzaron 7,268 millones de pies cúbicos diarios, superados en junio con 7,287 millones y nuevamente en agosto con 7,390 millones. Estos récords mensuales ilustran la dinámica ascendente de la importación gas natural y su rol en el abastecimiento nacional.
Infraestructura y corredores de importación gas natural
La importación gas natural se facilita a través de cuatro corredores principales desde Estados Unidos: sur de Texas, oeste de Texas, Arizona y California. Estos corredores tienen una capacidad combinada de aproximadamente 14,800 millones de pies cúbicos diarios, de los cuales solo se utiliza alrededor del 43%. Esta subutilización indica un potencial significativo para aumentar la importación gas natural en el futuro, siempre que se resuelvan limitaciones internas.
Limitaciones en la infraestructura mexicana
Entre los factores que restringen un mayor flujo en la importación gas natural se encuentran las restricciones en los ductos mexicanos, retrasos en permisos y una capacidad limitada de almacenamiento. Desde 2024, las exportaciones desde el sur y oeste de Texas representan el 91% del total, destacando la concentración geográfica de la importación gas natural. La puesta en servicio de nuevos ductos en el centro y suroeste de México ha sido clave para este incremento.
Proyectos como el gasoducto Texas-Tuxpan y el Puerta al Sureste han mejorado el acceso a terminales de gas natural licuado y plantas de energía, extendiendo la red hacia regiones como la Península de Yucatán. Estas expansiones no solo impulsan la importación gas natural, sino que también apoyan el crecimiento en el consumo, que pasó de 7,700 millones de pies cúbicos diarios en 2019 a 8,690 millones en 2024, con énfasis en el sector eléctrico.
Implicaciones económicas de la importación gas natural
El récord en la importación gas natural refleja un panorama donde México busca equilibrar su demanda energética con recursos disponibles. Aunque se promueve la autosuficiencia energética, la realidad muestra una dependencia continua en importaciones, lo que genera discusiones sobre la sostenibilidad a largo plazo. La importación gas natural actúa como un puente hacia fuentes más limpias, posicionando al gas como un combustible de transición entre opciones fósiles contaminantes y energías renovables.
Crecimiento en el consumo y planes futuros
El aumento en la importación gas natural se alinea con el expansión del consumo nacional, particularmente en la generación de electricidad. Planes para ampliar la red de gasoductos buscan atender esta demanda creciente, conectando más regiones y facilitando un flujo mayor. Esta estrategia podría elevar aún más la importación gas natural, aprovechando la capacidad ociosa en los corredores existentes.
En términos globales, el promedio de exportaciones estadounidenses a México en 2024 fue de 6,400 millones de pies cúbicos diarios, un 25% más que en 2019. Este patrón de crecimiento en la importación gas natural destaca la interconexión energética entre ambos países y su impacto en la economía regional.
Perspectivas a futuro para la importación gas natural
La trayectoria ascendente de la importación gas natural sugiere que México podría continuar incrementando sus adquisiciones, siempre que se aborden las barreras infraestructurales. Expertos en el sector energético observan que, con inversiones adecuadas, se podría optimizar el uso de los ductos y el almacenamiento, reduciendo vulnerabilidades en el suministro.
En discusiones recientes entre analistas del mercado energético, se ha mencionado que datos recopilados por agencias gubernamentales estadounidenses proporcionan una visión clara de estas tendencias, ayudando a entender el comportamiento de las importaciones. Estos informes, basados en mediciones precisas de flujos a través de ductos, ofrecen perspectivas valiosas para planificadores en México.
Por otro lado, publicaciones especializadas en economía y energía han destacado cómo el incremento en la importación gas natural influye en el balance comercial bilateral, con énfasis en los volúmenes récord alcanzados. Estos análisis, derivados de estadísticas oficiales, subrayan la necesidad de diversificar fuentes para mitigar riesgos.
Finalmente, en foros internacionales sobre recursos naturales, se ha referido a estudios de organismos reguladores que detallan los corredores de exportación, proporcionando un marco para evaluar el potencial de expansión. Estas referencias contribuyen a un entendimiento más profundo de la dinámica actual en la importación gas natural.

