El crecimiento México en 2025 se proyecta en apenas 0.4%, una cifra que lo mantiene por segundo año consecutivo por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, de acuerdo con las estimaciones más recientes de organismos internacionales especializados.
Pronóstico de la CEPAL para el crecimiento México
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha ajustado sus proyecciones y prevé que el crecimiento México alcance solo 0.4% en 2025. Esta tasa representa una revisión significativa respecto a expectativas previas, que en diciembre del año anterior apuntaban a un 1.2% y que posteriormente se recortaron a 0.3% tras el anuncio de posibles medidas arancelarias desde Estados Unidos.
Este bajo crecimiento México refleja un contexto de incertidumbre comercial y condiciones internas que han limitado la expansión económica. En contraste, la región de América Latina y el Caribe logrará un avance promedio de 2.4% en el mismo período, lo que evidencia una brecha notable en el desempeño del crecimiento México frente al resto de los países vecinos.
Dos años consecutivos de rezago en el crecimiento México
El año 2024 ya mostró una tendencia similar: mientras América Latina y el Caribe registró un crecimiento del PIB de 2.3%, el crecimiento México se ubicó en 1.4%. Con la proyección para 2025, México acumula dos años seguidos con un ritmo inferior al promedio regional, una situación que no se observaba en períodos recientes con esta magnitud.
Este patrón en el crecimiento México destaca la vulnerabilidad ante factores externos, particularmente las tensiones comerciales que han generado ajustes downward en las estimaciones oficiales.
Factores que afectan el crecimiento México en 2025
La incertidumbre generada por amenazas arancelarias ha sido uno de los elementos clave que han impactado las proyecciones del crecimiento México. Estos anuncios, conocidos en contextos como el “Liberation Day”, provocaron revisiones inmediatas en los pronósticos, pasando de tasas más optimistas a niveles mínimos.
Además, condiciones domésticas han contribuido a moderar el crecimiento México, incluyendo un entorno de inversión cauteloso y una demanda interna que no ha logrado impulsos significativos. A pesar de estos desafíos, el crecimiento México se mantiene en terreno positivo, aunque en los rangos más bajos de la región.
Comparación regional y posiciones extremas
Dentro del panorama latinoamericano, solo Bolivia y México presentan crecimientos mínimos, ubicados entre 0% y 0.5%. En el extremo opuesto, países como Cuba y Venezuela enfrentan contracciones económicas. Esta distribución subraya que el crecimiento México, aunque positivo, se encuentra entre los más débiles del bloque regional.
El promedio de 2.4% para América Latina y el Caribe en 2025 refleja una recuperación moderada en varios países, impulsada por mejoras en commodities, estabilidad macroeconómica y políticas fiscales en algunas naciones. En cambio, el crecimiento México permanece restringido por su alta integración comercial con Estados Unidos y la sensibilidad a cambios en esa relación.
Implicaciones del bajo crecimiento México
Un crecimiento México de solo 0.4% implica desafíos para el empleo, la inversión y el consumo interno. Aunque la economía evita la recesión, este ritmo limitado puede presionar las finanzas públicas y reducir el espacio para políticas expansivas.
Expertos coinciden en que el crecimiento México podría beneficiarse de una resolución positiva en las negociaciones comerciales, lo que permitiría recuperar dinamismo en sectores exportadores clave como la manufactura y el automotriz.
El Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe, documento base para estas proyecciones, detalla cómo la región enfrenta un entorno global complejo pero logra mantener un avance positivo en la mayoría de sus integrantes.
José Manuel Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, destacó durante la presentación del informe que los crecimientos más bajos se concentran en pocos países, incluyendo el caso particular del crecimiento México y Bolivia.
Los datos contenidos en el reporte anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe confirman la tendencia de desaceleración selectiva, donde el crecimiento México se ve particularmente afectado por variables externas e internas combinadas.

